Al Atlético se le escapa LaLiga… en los últimos minutos

El Atlético consiguió empatar el partido en San Mamés en el minuto 78 cuando, después de estar toda la segunda parte remando para tirar abajo la puerta de Unai Simon, un córner lanzado por Carrasco encontró el gran testarazo de Savic para igualar el marcador. Cuando parecía que los de Simeone se volcarían en busca de la remontada, el equipo se echó atrás tratando de bajar las pulsaciones y calmar su juego antes de volver a la carga.

Tanto fue así que dejó de pisar el área rival y acabó concediendo un córner que remató sólo Iñigo Martínez para dar la victoria al Athletic en el minuto 85 de partido, sin ningún tipo de reacción y sin jugarse prácticamente nada de los escasos tres minutos añadidos por el colegiado. Quizás por excesivo conservadurismo, al Atlético se le escapó un punto en los últimos minutos cuando la dinámica del partido tras el gol de Savic parecía indicar que serían los de Simeone los que intentarían voltear el marcador.

Y no es la primera vez en esta versión lúgubre que viene mostrando el Atlético en los últimos meses que meterse atrás conlleva la pérdida de puntos pasado el minuto 85. Si en la maravillosa primera vuelta del equipo rojiblanco, donde alcanzó los 50 puntos en las 19 primeras jornadas, aparecía la otra cara de la moneda, con el equipo amartillando a los rivales hasta mejorar su resultado en la Zona Cesarini de los partidos, ahora está saliendo cruz. En la jornada 17 y 19, en dos salidas consecutivas, el Atlético consiguió ganar en sus visitas al Eibar y al Alavés (Felipe se había marcado el empate en propia en el 84′) con dos goles de Suárez en el minuto 89 que supusieron en los dos casos el 1-2.

Pero ahora la dinámica es otra. Con el resultado corto a favor, el equipo ha tenido dificultades para mantener su ventaja y con el marcador en contra no ha conseguido aprovechar sus oportunidades que hubiesen cambiado el sino de los encuentros. En la jornada 22 el Atlético remontó al Celta el tanto inicial de Mina con un doblete de Luis Suárez. Pero, con una plantilla mermada por el coronavirus y sin prácticamente cambios, el equipo se aculó sobre su meta y Ferreyra puso el empate en el minuto 88. En la jornada 26 el Atlético había realizado una magnífica primera mitad contra el Real Madrid y se había adelantado a través de Suárez. En la segunda parte pudo ampliarse el marcador, no se consiguió y Benzema empató en el minuto 87 en un partido que restó dos puntos a los de Simeone y dio el empate a uno de los rivales por el título.

Y en partidos donde el resultado no era el esperado, el Atlético pudo marcar en los últimos instantes, pero pese a tener una gran ocasión de gol no pudo convertirla. Pasó contra el Levante, cuando Lemar tuvo de volea el empate en el minuto 88 que detuvo Cárdenas con un paradón. Acabaría poniendo el 0-2 De Frutos en la última jugada con Oblak en el área rival. En Getafe, el Atlético pudo romper el marcador en los últimos minutos con un remate de Suárez al palo o un cabezazo de Dembélé prácticamente en el último minuto que se marchó fuera por centímetros. Y ante Sevilla y Betis le llegó la ocasión de marcar a Correa pasado el minuto 85 para empatar en el Sánchez Pizjuán o ganar en el Benito Villamarín sin éxito. También es cierto que Oblak paró un penalti contra el Alavés en los instantes finales que podía haber conllevado el empate de Joselu y otros dos puntos al traste.

Mirando a los rivales por LaLiga, el Atlético está en déficit en los últimos instantes de los partidos mientras sus rivales se crecen cuando llegan a los momentos finales. El Sevilla, a tres puntos de los rojiblancos, es el equipo que más finales locos ha vivido. Para bien y para mal, pero con un saldo muy positivo. Ante el Athletic perdió por 2-1 con el tanto de Sancet en el 86’, cayó en la ida ante el Granada con el gol de Yangel Herrera en el 82’ y recibió el tanto del empate del Valladolid en el 87’, aunque se lo devolvería en la vuelta en Zorrilla con el empate del guardameta Bono en el 94’. Y es que en el lado positivo de la balanza sevillista es muy grande. Además de ese punto ante el Valladolid, derrotó al Cádiz por 1-3, pero marcando su segundo gol en el minuto 90, se impuso al Levante por 1-0 con el gol de En-Nesyri en el 92’, ganó al Celta 4-2 haciendo su tercer tanto en el 85’, derrotó al Huesca con gol de En-Nesyri en el 83’, al Getafe con gol de Etxeita en propia el 81’ y al Valencia con el tanto de Suso también en el 81’. Es decir, se le escaparon cuatro puntos una vez pasado el minuto 80 (Bono salvó la victoria contra el Alavés parando un penalti en el descuento), pero ganó 13 puntos en esa Zona Cesarini.

El Madrid por su parte ha sido un seguro en la parte final de los encuentros. Le rascó un punto al Atlético en el Wanda Metropolitano en una semana donde Vinicius empataría ante la Real Sociedad en el minuto 89 y Benzema conseguiría el gol para derrotar al Elche en el 92’. En el inicio de curso ganó al Betis por 2-3 con un gol de Ramos de penalti en el 82’ y derrotaría al Huesca por 1-2 con un tanto de Varane en el 84’. El equipo de Zidane no tiene cara B, sin recibir ningún gol relevante en los minutos finales (Illaix estuvo a punto de empatar el Clásico con un balón al larguero en el 93′) y rescatando ocho puntos pasado el 80’. Y el Barcelona se haría con el triunfo en el Benito Villamarín con un gol de Trincao en el 87’ y ganaría al Valladolid en el 90’ con un tanto de Dembélé, aunque también se le escaparían dos puntos en el último minuto del partido contra el Cádiz con un tanto de penalti de Álex Fernández.

Es decir, el balance final es positivo para todos los candidatos al título menos al Atlético. El equipo rojiblanco ha perdido cinco puntos en la segunda vuelta pasado el minuto 80 (había ganado cuatro en ese tramo de los partidos en la primera vuelta), mientras que el Sevilla ha dicho adiós a cuatro puntos, pero ganado ha 13 en esa zona roja, el Real Madrid ha ganado ocho y no ha perdido ninguno y el Barcelona ha ganado cuatro y perdido dos. Minutos finales que deciden encuentros y con LaLiga tan apretada deciden campeonatos. El Atlético ha dilapidado su ventaja en la tabla y deberá ponerse a la altura de sus rivales en esos minutos finales si quiere hacerse con el título.

Lemar acepta el reto del Cholo

«Lemar juega muy bien. No tenemos futbolistas en la plantilla que tengan velocidad y la construcción que tiene él. Ojalá podamos darle la confianza que él necesita para transmitirnos lo que tiene«. Eran las palabras de Simeone tras la victoria del Atlético en Mestalla, partido en el que comenzó el despertar de un Lemar que llevaba tiempo dormido.

El francés dio un gran paso hacia atrás durante la temporada pasada, cuando debía explotar como rojiblanco una vez completado su año de aclimatación. Sin embargo, fue al contrario. Timorato con balón, fue desaprovechando las oportunidades del Cholo hasta quedar relegado al banquillo, culminando la temporada sin ningún gol ni ninguna asistencia en 29 partidos. El Atlético le puso en el mercado durante el verano, pero ninguna oferta se acercó a la inversión realizada por el jugador de 25 años (70 millones por el 70% del pase).

Pero Simeone tenía claro que si Lemar se quedaba, seguiría contando con él. Y aunque en los primeros partidos su presencia fue testimonial, el francés está creciendo mucho en este periodo de la temporada. El punto de inflexión pudo estar contra el Salzburgo, cuando entró por Luis Suárez en el minuto 82 con el marcador empatado y la imperiosa necesidad de ganar y dio la asistencia para el tanto de João Félix que dejó los tres puntos al equipo rojiblanco. Acabó así con 18 meses sin participar con el último pase o la definición en un gol y sintió una liberación que puede ser determinante.

Porque una parte del bajo rendimiento de Lemar durante la temporada pasada parecía venir motivado por la falta de confianza en su juego. Un futbolista que necesita manejar el balón, conducir y sentirse determinante en el ataque colchonero. Y así se ha mostrado desde aquel día. El francés fue el mejor contra el Valencia y tuvo el premio del gol ante el Valladolid, jugando en la segunda mitad en la posición de carrilero izquierdo donde se le ha visto muy cómodo. Simeone siempre pide que sus jugadores expriman los minutos que tienen, calidad de minutos más allá de su cantidad.

Y ahí se está haciendo fuerte Lemar. Contra el Bayern entró en el minuto 87 acto seguido al gol del empate de Müller. Y en los instantes que estuvo sobre el césped puso un gran centro para el cabezazo de Hermoso y peinó el balón en una jugada que no pudo culminar Felipe. Poco más se le pudo pedir en el tiempo que tuvo. En el derbi contra el Real Madrid saltó al verde en el descanso para darle una marcha más al equipo. Su primera acción le costó la amarilla por un plantillazo sobre Casemiro, pero trató de echarse al equipo a la espalda ofreciéndose con continuidad y generando dos de las tres únicas ocasiones del equipo en todo el partido.

Cada vez más protagonista

No acertó a encontrar portería en una jugada parecida a la del gol ante el Valladolid, pero remató el gran centro de Llorente al segundo palo por fuera de la red. Un gol hubiese supuesto el empate y cambiar por completo el transcurso del partido. No llegó, pero no por ello dejó de mostrarse. La pedía e intentaba dar un paso más para estirar a un equipo muy replegado. Tras varios regates volvió a buscar portería en los últimos minutos con un disparo que se marchó por arriba. Su entrada fue una de las mejores noticias en el gris encuentro rojiblanco.

Ahora llega la Copa, un torneo donde aparentemente Lemar tendrá que ser protagonista. De momento ya se ha convertido en uno más en la rotación y ha ido ganando puestos entre las prioridades para Simeone. La confianza depositada por el Cholo se está viendo respondida y si recupera a un futbolista con tales características será un gran salto para el Atlético. Su calidad técnica es indudable. Lemar todavía está a tiempo, un campeón del mundo venido a menos, pero con ganas de demostrar que tiene mucho fútbol en sus botas para entregar a la afición del Atlético.

Milik vuelve a ser objetivo prioritario del Atlético

La lesión de Diego Costa y la baja de Luis Suárez por Covid han evidenciado que el Atlético necesita otro delantero en su plantilla si aspira a disputar todas las competiciones. Antes de la preocupante dolencia de Costa, la dirección del Atlético de Madrid ya contemplaba distintos escenarios para el mercado de enero. Y no descartaba que Diego Costa se marchara, toda vez que concluye contrato el 30 de junio y podría adelantar su salida. Si el delantero hispano brasileño saliera, el delantero elegido es Arkadiusz Milik.

El delantero polaco ya estuvo en la agenda del Atlético el pasado verano. Interesaba para llegar junto a Luis Suárez para afrontar con tres nueves de primer nivel la temporada, toda vez que Simeone no considera a Iván Saponjic para jugar en su equipo a tenor de la utilización que ha hecho de él toda la temporada pasada y lo que se lleva disputada de la actual.

La situación financiera del Atlético impidió el fichaje de Milik, que estuvo a un paso de fichar por la Roma para sustituir a Dzeko, que se iba a ir a la Juventus, pero al final el bosnio se quedó en la Roma y el polaco y el Nápoles y Morata se fue del Atlético cedido a la Juventus.

Milik acaba contrato con el Nápoles en junio, por lo que el Atlético negociaría un traspaso a la baja por un jugador que queda libre en seis meses. El delantero polaco cuenta con más opciones como las del Everton y el Tottenham Hotspur, pero el Atlético competirá por hacerse con sus servicios.

En 2016, el Nápoles fichó a Milik del Ajax, donde llegó procedente del Bayer Leverkusen. Esta temporada no está jugando porque no accedió a ampliar su contrato en verano y De Laurentiis, el extravagante presidente del Nápoles, decidió no inscribirle en ninguna competición después de que las dos últimas temporadas fuera el máximo goleador del equipo. Lo normal es que Milik salga del Calcio en enero. Y el Atlético será uno de los equipos que intentará ficharle porque necesita un delantero.

El Atleti hará lo posible para fichar a Kondogbia ahora; si no, irá el mercado invernal

El Atlético cuajó un aceptable partido ante el Celta. El equipo de Simeone venció y se llevó tres puntos que le colocan en una situación privilegiada en la tabla. El Atlético ganó en Balaídos y jugadores importantes (Giménez, Lodi y Saúl) no participaron y otros como João Félix o Carrasco lo hicieron en el segundo tiempo. El equipo madrileño demostró que tiene fondo de armario y Simeone pensó en el Bayern. La Champions empieza el miércoles.

La dirección deportiva del Atlético lo tiene claro: o llega Kondogbia o no habrá refuerzos hasta el mercado de enero. El centrocampista del Valencia, de 27 años, fue el elegido por el club rojiblanco para sustituir a Thomas. Berta lo tiene claro: Kondogbia conoce el campeonato español y se adapta a lo que Simeone quiere para su equipo. En el Atlético, no obstante, entendieron desde el principio que sería complicado sacarle del Valencia.

El Atlético le hizo una propuesta al conjunto valencianista. El club madrileño no tiene mucho margen económico, por lo que la oferta está muy por debajo de lo que se habló en un primer momento. El Valencia la tiene encima de la mesa y tendrá que decidir si deja salir al centrocampista o sigue en el equipo esta temporada. Thomas dejó el Atlético por la cláusula de rescisión, 50 millones, y el Atlético sólo puede invertir el 25 por ciento de esa cantidad: 12’5 millones de euros.

El Atlético sabe que el jugador está forzando para vestirse de rojiblanco. Simeone habló con él y le hizo ver que sería un jugador importante en el equipo del Wanda Metropolitano. El club rojiblanco tiene el sí del futbolista, pero poco más. El Atlético entiende que cuenta con una plantilla amplia y con recursos y no intentará ninguna otra operación. O Kondogbia o esperará al mercado invernal.

Torreira debutó ante el Celta y lo hizo con buen pie. Y en el centro del campo cuenta con gente de nivel, aunque ahora mismo algunos no pasen por su mejor momento. El Cholo sabe que su gran objetivo es hacer que Saúl vuelva a ser el de antesDe no llegar Kondogbia, es complicado que pueda hacerlo alguien ahora. Y dependiendo de los resultados y de las necesidades que pueda tener el equipo mirará si realiza alguna incorporación en enero. Ni la situación económica es propicia para hacer desembolsos ni hay prisas por fichar. Aunque esperará hasta el último momento por si hay algún entendimiento con el Valencia por Kondogbia.

Atlético: desconexión, trabajo en Majadahonda y rumbo a Lisboa

Desconexión total hasta el domingo. Eso es lo que quiere Simeone para su plantilla hasta este domingo, fecha en la que los jugadores del Atlético regresarán a los entrenamientos. El cuerpo técnico ha planificado casi una semana de descanso en la que los futbolistas deben olvidarse del fútbol, desconectar y estar con sus respectivas familias. Posteriormente el equipo regresará al trabajo para cargar pilas de cara al partido del día 13 ante el Leipzig.

El equipo no realizará ninguna concentración en Los Ángeles de San Rafael. El Atlético se entrenará dos semanas en las instalaciones rojiblancas de Majadahonda. El conjunto madrileño se siente cómodo allí y se seguirá realizando todo el protocolo del COVID-19. Se valoró la opción de desplazarse hasta tierras segovianas, pero finalmente los técnicos descartaron esa opción.

El Atlético ya sólo piensa en el Leipzig. El Cholo tiene todos los informes del conjunto alemán. En el equipo hay máximo respeto por el rival de Champions, que no tiene el potencial de, por ejemplo, el Bayern, pero Simeone y los suyos saben que podrán las cosas muy complicadas.

El técnico ya ha empezado a transmitir a los suyos la ilusión por la opción que se le plantea al Atlético de llegar a una nueva final de Champions. Pero todos saben la gran responsabilidad que tiene el equipo. Hay mucho prestigio en juego, mucho dinero y llegar a la final puede ayudar a paliar las pérdidas económicas que la pandemia ha causado en el Atlético. Por eso el mensaje que lanzó el Cholo fue el siguiente: desconectar ahora y volver a tope para intentar ganar la Champions.

Carrasco se reengancha

Carrasco se reengancha al Atlético de Simeone. El jugador belga fue el mejor del Atlético en el Camp Nou y además del punto obtenido, la gran noticia para el conjunto madrileño es la aportación del extremo. Carrasco llegó en el mercado invernal como la apuesta rojiblanca para reforzar una plantilla que mostraba carencias ofensivas. La crisis provocada por el COVID-19 obligó a que la competición se parase y eso hizo que Carrasco no pudiera mostrar sus condiciones. Tras el parón, y el gran número de encuentros, Simeone ha ido rotando a su plantilla y Carrasco ya sí ha ofrecido un buen rendimiento. Su partido ante el Barcelona hace que dé un paso al frente. Simeone comentó al final del encuentro que «el Carrasco que se fue está volviendo a su mejor versión».

Carrasco ha jugado 11 partidos de competición oficial en lo que llevamos de temporada, todos en LaLiga. Debutó en el Bernabéu, ante el Real Madrid, el 1 de febrero. Ha jugado siempre y únicamente no disputó ni un minuto contra el Liverpool, en ninguno de los dos partidos de Champions, ni tampoco en el que enfrentó al Atlético ante el Villarreal. En los demás sí que ha gozado de minutos. Ha marcado un gol y dado dos asistencias.

Carrasco realizó cuatro regates (el que más del Atlético), hizo 23 de 26 pases buenos y recuperó cinco balones (que no es lo suyo) en el encuentro ante el Barcelona. Dio la impresión de ser un peligro constante para la defensa azulgrana. Provocó los dos penaltis que propiciaron los dos goles del equipo madrileño. Para Simeone es muy importante la punta de velocidad que tiene el extremo belga.

El futbolista del Atlético acaba su cesión esta temporada. El club rojiblanco ha hablado ya con él para que siga un año más y el belga ha respondido de manera afirmativa. El Atlético quiere hablar con el Dalian chino para que Carrasco esté en la plantilla rojiblanca 2020-21. Simeone ha tenido siempre una gran fe en el belga y partidos como el del Camp Nou le refuerzan. A sus 26 años, en septiembre cumplirá 27, sabe que está ante una de sus últimas oportunidades de volver a un gran nivel en un club que aspira a todo como el Atlético.