Nacho Vidal: «Quiero seguir en Osasuna»

Tras haber cumplido 100 partidos en el club, el jugador de Osasuna Nacho Vidal afirma que quiere permanecer en la entidad navarra más tiempo, poniendo de manifiesto que lo primordial es mantener al equipo un año más en LaLiga Santander.

La semana pasada ante el Huesca, Vidal cumplió 100 encuentros vistiendo la casaca rojilla, «un orgullo muy grande» para un futbolista que finaliza su contrato con Osasuna en junio de 2022.

«Habría firmado para ser centenario en marzo de 2021 el día que me senté a comer con Braulio y Cata por primera vez», rememora el lateral tras su fichaje por el conjunto navarro en julio de 2018.

Para Vidal, la confianza que le mostraron Braulio y Jagoba Arrasate desde el principio hizo que lo tuviese «muy claro» a la hora de aterrizar en Pamplona en busca de «minutos para competir y crecer futbolística y personalmente».

«Pienso que fue un gran acierto venir a Osasuna», opina el veloz defensa que llegó a un lugar «familiar y más tranquilo» con el claro objetivo de ascender a Primera División en el equipo que dirige Arrasate.

«En Pamplona, la gente ama a Osasuna. En otras ciudades hay más seguidores del Real Madrid o del Barcelona, pero aquí la mayoría de los aficionados son rojillos en las buenas, y, especialmente, en las malas. Me parece algo increíble», afirma el joven de 26 años.

El canterano valencianista se siente querido en la capital navarra, una ciudad de la cual destaca la educación y el respeto de sus habitantes. «Rápidamente he echado raíces, y me identifico con los valores de Pamplona y Osasuna, que se asemejan mucho a lo que yo soy como persona», añade.

Vidal recalca el «crecimiento» que está experimentando Osasuna en todos los niveles «porque su situación se lo permite», asegurando que continúa siendo el club cercano que se encontró cuando llegó a él por primera vez.

El alicantino ríe al revivir su debut con Osasuna: «Me acuerdo mucho de ese partido. A partir de ese momento comenzó una nueva etapa, y marqué un gol precioso que fue anulado».

También señala el duelo ante el Málaga (1-2) en Segunda División de la campaña 18/19, que significó un «punto de inflexión», y que marcó el «devenir de la temporada», para acabar ascendiendo a la máxima categoría «con un plus de confianza».

De Arrasate, Vidal destaca la capacidad que tiene de transmitir sus conocimientos a nivel grupal, y agradece la confianza que el club le otorgó al entrenador cuando Osasuna acumuló 13 jornadas sin conseguir una victoria: «Hay momentos en los que trabajas mucho, pero los resultados no llegan, y lo que ha conseguido Jagoba es digno de admiración».

«En el encuentro de Elche se percibió un cambio. El equipo estuvo solvente y competitivo, y me tranquilizó saber que la situación mejoraba», afirma.

«Cuesta mucho ganar un partido. Todos se juegan como si fueran finales, y son los pequeños detalles los que ayudan a conseguir los tres puntos», asegura Vidal, que ve a Osasuna «seguro de sí mismo, mentalmente fuerte y deseoso de llegar al objetivo de la salvación lo antes posible», sin olvidar el esfuerzo que ello conlleva.

«El Sadar con su afición presente es sin duda uno de los campos más difíciles de la Liga española. Recuerdo el año de Segunda en el que, cuando las cosas se ponían mal, yo miraba a la gente y sabía que íbamos a remontar», indica el futbolista sobre el jugador número 12 al que tanto echa de menos.

Su esfuerzo y su compromiso no cambiarán si Arrasate decide no ponerle de titular en un partido: «Independientemente de lo que pase el fin de semana, lo doy todo cada día, eso es algo innegociable».

«Mi trabajo de la semana es sagrado, pongo los cinco sentidos en cada sesión y el míster está para tomar las decisiones. Tiene un papel difícil porque muchas veces debe elegir entre varios jugadores que están en forma», agrega.

«El objetivo es tan estimulante, que sacas fuerzas de donde no las hay», asevera sobre la permanencia que deberán lograr en el tramo final de Liga, en el que, si su entrenador se lo permite, jugará todos los minutos con motivo de la lesión de Roncaglia.

Al deportista natural de El Campello le gustaría alargar al máximo su carrera profesional: «los futbolistas somos unos privilegiados; tenemos buenas condiciones de horario y sueldo, aunque renunciamos a muchas cosas, y eso la gente no lo aprecia. Ojalá me quede mucho tiempo».

«Mi carrera de fisioterapeuta me apasiona y espero que me permita mantenerme vinculado al deporte cuando me retire. Es una opción que tengo en cuenta, pero también me gustaría seguir en el mundo del fútbol» y también «emprender algún negocio».

De su amistad con Lucas Torró, destaca la capacidad de «congeniar» que muestran ambos en la cocina: «Disfruto mucho, y no hay nada mejor que preparar un buen plato para tu gente».

«Él cocina muy bien. Yo estoy empezando y su experiencia es un grado, pero que no se relaje, que enseguida le pillo», comenta sobre una de sus comidas preferidas, la paella.

El argentino Chimy Ávila podría volver a tener minutos mañana en el encuentro amistoso ante el Eibar, 14 meses después de su lesión, algo que su compañero celebra con entusiasmo: «Ha currado mucho, tiene unas condiciones físicas envidiables, y creo que está preparado. Nos alegramos mucho».