Germán Sánchez: «Ya dimos la sorpresa en el Camp Nou»

Contra el Real Madrid partido número 56 del Granada en esta temporada.

Ha sido un año bastante completo. ¿Quién se imaginaba que este sería el partido 56? Eso habla muy bien del presente curso, muchos partidos bonitos. Está mereciendo la pena.

Un año para enmarcar.

Hemos hecho hitos históricos para este club. Sabemos de dónde venimos. Hace tres años estábamos en Segunda y conseguir todo esto ha sido muy importante. La pena es que no ha habido público. Es una desgracia. Si podemos distraerles aunque sea un par de horas por la tele a los aficionados, mucho mejor.

Ha sido un año complicado. Maratón de partidos, lesiones, coronavirus…

El eslogan ‘Eterna Lucha’ nos viene al dedillo. Hemos pasado por muchas cosas, pero siempre tiramos hacia delante. Ante las adversidades no ponemos ningún tipo de excusas y enfocamos el próximo partido como el más importante. Vengo de abajo peleando mucho.

Contra el Real Madrid.

Sabemos la entidad del rival y que será un partido muy difícil porque se juegan ganar la Liga. Tenemos que ser nosotros mismos como toda la temporada a pesar de las dos derrotas seguidas que empañan un poquito el papel. Esperamos poder brindar una victoria para nuestra gente y demostrar que podemos pelear por los tres puntos.

¿Se le puede meter mano al Real Madrid?

Ya dimos la sorpresa en el Camp Nou porque teníamos creencia de que se podía ganar. En el fútbol no está todo dicho, aunque destacamos la entidad del rival que tienen jugadores que pueden decidir un partido en cualquier minuto. Creemos en nosotros y saldremos a por la victoria.

En el Real Madrid andan enfadados con el arbitraje por la famosa mano de Militao.

En esto de las manos, sin duda alguna, no hay un criterio unificado y esperemos que se pongan de acuerdo ellos primeros y nosotros les entenderemos un poco más. En un partido del sábado te la pitan y el domingo, la misma jugada, no te la pitan. No sabemos el criterio que hay.

Al Granada le han pitado once penaltis en esta Liga.

Sabemos que nos han pitado penaltis en contra, pero repito que no ponemos ningún tipo de excusa y debemos corregir los errores que han provocado esos penaltis.

Germán ha marcado al menos un gol en cada una de las últimas nueve temporadas.

Sé cuál es mi papel; primero defender, segundo defender y tercero defender. Pero si se puede sumar al equipo goles de estrategia ahí estoy yo, es una faceta que trabajamos bastante y en esta categoría es muy importante el balón parado.

Por características de juego: ¿es el Sergio Ramos de Los Cármenes?

No me gusta la comparación porque Sergio Ramos lleva en la élite muchos años, cosa que es difícil por no decir imposible. Yo estoy muy contento con mi carrera y estoy disfrutando muchísimo en este momento.

Ha crecido como futbolista con el Granada.

Hemos ido de la mano, De todos los equipos se aprende, pero aquí hemos conseguido muchas cosas. A la vez que se disfruta, se sufre.

¿Recuerda cómo llegó al Granada?

Me contactaron durante aquellos playoff que jugué con el Tenerife contra el Getafe. No le quise dar mucha importancia y lo dejé para más adelante. Al final llegamos a un acuerdo que, visto lo visto fue bastante positivo. Una de las mejores decisiones de mi vida viendo lo que he crecido con el club. En la ciudad me encuentro muy a gusto. Es para estar muy contento pero no me gustaría pararme aquí, Me gustaría seguir consiguiendo éxitos.

¿Cómo fue su debut en Primera con el Granada?

Un sueño cumplido. Fue en Villarreal y el resultado fue 4-4. No me dio ni tiempo de pensar en el debut. Un recital de goles. Un partido para el recuerdo. Estuvo más cerca de ser un partido de tenis que de fútbol.

¿Siempre central?

En San Fernando jugué en algunas ocasiones de mediocentro y en mis orígenes alguna que otra vez jugué de mediapunta. Como se suele decir, a los que no valen arriba se les va retrasando.

¿Cuál es el delantero más complicado de marcar?

Benzema, Messi, Griezmann… ¿Qué le voy a decir? Benzema está en un momento muy bueno en la faceta goleadora tirando del Real Madrid y muy oportunista. Está en sus mejores momentos de la carrera.

Diego Martínez comentó que valora más la permanencia en Primera que haber jugado en Europa.

Estoy de acuerdo. Nos hemos mantenido en mitad de tabla hacia arriba y uno se acostumbra siempre a lo bueno. Hay que dale el valor como dice el míster. Para nosotros es más importante la permanencia que entrar en Europa. La permanencia es el sueño del club, de la gente, el volver a disfrutar otro año en Primera y a partir de ahí, conseguir cosas bonitas.

El Granada ha sido un equipo al límite. Ritmo trepidante de partidos, lesiones, sanciones, el coronavirus…

El secreto es que somos una plantilla amplia y se ha demostrado que todos tenemos cabida. El que sale por un compañero de baja lo hace bien y el míster tiene un abanico de jugadores El rendimiento de la plantilla para soporta tres competiciones en un club que no estaba acostumbrado dice mucho de la plantilla.

La gente valora lo que están consiguiendo.

Totalmente. Nosotros percibimos esa ilusión que transmitimos como equipo. Lo más bonito es transmitir una serie de valores a los aficionados, que se sienten identificados. Cada minuto lo peleamos como su fuera el último y lo más bonito es que les transmitimos esa fuerza de que se pueden conseguir las cosas.

Diego Martínez ha transformado a este Granada.

Pues sí. Tanto él como el cuerpo técnico. Hemos ido todos de la mano. Se ha notado que hemos ido en sintonía.

¿Cree que Diego se va a quedar?

No tengo ni idea porque no hay ni tiempo de pensar en estas cosas con tanto ritmo de partidos. En estos tres años ha dado un crecimiento al club y nosotros pensamos que ojalá se quede porque ha hecho historia. Pero eso es una decisión del club. Nosotros estamos encantamos con él.

Jorge Molina y Roberto Soldado, los ‘carrozas del gol’.

Dos profesionales como la copa de un pino. Se complementan muy bien. También Luis Suárez. Vienen a entrenar como si fuera el primer día. Es una bendición para todos, para los jóvenes. Son dos claros ejemplos de cómo se magnifica esta profesión. Ojalá llegue a la edad de Jorge Molina con esa vitalidad y energía e ilusión como si fuera un chaval.

¿Cuál ha sido el momento más bonito de esta temporada?

No tengo un momento clave Ha sido el desarrollo de la temporada, el competir tres días a la semana. Eso dice mucho de lo que hemos conseguido.

¿La gente que le dice por la calle?

Felicitan al equipo por los valores que les transmitimos jugando al fútbol. Te dan las gracias.

Ha echado raíces en Granada.

En diciembre tuve a mi hija Carla y eso significa que uno está muy a gusto en el club y la ciudad. Una granadina más-

¿Cuál es el central que más le gusta?

Siempre me ha gustado Fernando Hierro por su liderazgo, orden y saber estar. Uno de mis referentes.

Le preguntamos por la famosa jugada del Betis-Granada. ¿Cesión dentro del área de Gonalons al portero Aarón?

Para mí personalmente no fue porque no sé si le dio a Max (Gonalons) en el tobillo. No ponemos excusas. El árbitro tomó una decisión, acertada o no. Fue una jugad que decidió el partido y ya están.

También le vimos dando la cara en el intercambio de palabras de Soldado con Díaz de Mera el día del Cádiz.

No hemos tenido suerte con Isidro (Díaz de Mera) pero bueno. Igual que los jugadores cometemos errores, los árbitros también cometen errores. Se intentó apelar y hay que pasar página.

¿Cuánto le queda de contrato?

Acabo en 2022.

¿Le han dicho algo de quedarse más tiempo?

De momento no hemos hablado porque estoy centrado en el entrenamiento, en el partido de mañana y en el siguiente. Si nos tenemos que sentar, nos sentaremos y hablaremos como hemos hecho siempre.

Si por usted fuera se quedaría hasta los 50…

Tanto no creo (risas). Yo estoy muy a gusto aquí. Uno va cumpliendo años y, año a año, hay que ver en qué condiciones estas, si el club está contento contigo y si te ves utilizable para el equipo. Intentaremos pensar en eso más adelante.

¿El Granada volverá a Europa?

Si esta pregunta me la hubiera hecho hace un año, igual nos tildan de locos. Que nadie dude de que, si se da el momento como el año pasado, lo vamos a intentar aprovechar que fue una carambola rocambolesca de última hora. Hay que pensar en las opciones que tengamos ahora pensando en el siguiente partido.

Araújo: tercera lesión en el tobillo izquierdo y segunda recaída

El partido ante el Levante en el Ciutat de camiseta de futbol Valencia barata (3-3) quedará grabado en la retina del aficionado culé como la imagen de una derrota más que un empate: el equipo perdía dos puntos vitales para el campeonato, que hubiera supuesto además dormir esa noche como líder, pero lo que es peor, reflejaba una preocupante resignación e impotencia, tras dejarse remontar en dos minutos una ventaja de 0-2.

Pero las consecuencias de este partido han ido mucho más allá del resultado: dos jugadores tuvieron que retirarse antes de tiempo por sendas recaídas. Una, la de Sergi Roberto, reconocida a regañadientes en un comunicado del club que hablaba de “molestias tendinosas” en el recto femoral de la pierna derecha, cuando lo cierto, según ha podido saber este diario, es que se trata de una rotura de tomo y lomo, con un tiempo de baja entre uno a dos meses.

Mucho más sibilino fue el comunicado que emitió el club durante el partido sobre Ronald Araújo, limitándose a señalar que sufría “un golpe en el tobillo izquierdo”. Evidentemente, se trataba de la zona más delicada del central uruguayo, donde había sufrido sendas lesiones esta temporada, con recaída incluida. Según pudo saber AS, el jugador también se sometió a pruebas tras el partido, que confirmaron una nueva recaída. De hecho, se detectó una lesión en la sindesmosis del tobillo izquierdo, sin afectación ligamentosa ni fractura, que le podría tener unas tres semanas fuera de los terrenos de juego. Más que por la gravedad de la lesión, estamos hablando de un esguince, el problema es que es la tercera vez que sufre la misma dolencia y en el mismo tobillo, entrando en una espiral muy peligrosa para un jugador tan joven.

Al Atlético se le escapa LaLiga… en los últimos minutos

El Atlético consiguió empatar el partido en San Mamés en el minuto 78 cuando, después de estar toda la segunda parte remando para tirar abajo la puerta de Unai Simon, un córner lanzado por Carrasco encontró el gran testarazo de Savic para igualar el marcador. Cuando parecía que los de Simeone se volcarían en busca de la remontada, el equipo se echó atrás tratando de bajar las pulsaciones y calmar su juego antes de volver a la carga.

Tanto fue así que dejó de pisar el área rival y acabó concediendo un córner que remató sólo Iñigo Martínez para dar la victoria al Athletic en el minuto 85 de partido, sin ningún tipo de reacción y sin jugarse prácticamente nada de los escasos tres minutos añadidos por el colegiado. Quizás por excesivo conservadurismo, al Atlético se le escapó un punto en los últimos minutos cuando la dinámica del partido tras el gol de Savic parecía indicar que serían los de Simeone los que intentarían voltear el marcador.

Y no es la primera vez en esta versión lúgubre que viene mostrando el Atlético en los últimos meses que meterse atrás conlleva la pérdida de puntos pasado el minuto 85. Si en la maravillosa primera vuelta del equipo rojiblanco, donde alcanzó los 50 puntos en las 19 primeras jornadas, aparecía la otra cara de la moneda, con el equipo amartillando a los rivales hasta mejorar su resultado en la Zona Cesarini de los partidos, ahora está saliendo cruz. En la jornada 17 y 19, en dos salidas consecutivas, el Atlético consiguió ganar en sus visitas al Eibar y al Alavés (Felipe se había marcado el empate en propia en el 84′) con dos goles de Suárez en el minuto 89 que supusieron en los dos casos el 1-2.

Pero ahora la dinámica es otra. Con el resultado corto a favor, el equipo ha tenido dificultades para mantener su ventaja y con el marcador en contra no ha conseguido aprovechar sus oportunidades que hubiesen cambiado el sino de los encuentros. En la jornada 22 el Atlético remontó al Celta el tanto inicial de Mina con un doblete de Luis Suárez. Pero, con una plantilla mermada por el coronavirus y sin prácticamente cambios, el equipo se aculó sobre su meta y Ferreyra puso el empate en el minuto 88. En la jornada 26 el Atlético había realizado una magnífica primera mitad contra el Real Madrid y se había adelantado a través de Suárez. En la segunda parte pudo ampliarse el marcador, no se consiguió y Benzema empató en el minuto 87 en un partido que restó dos puntos a los de Simeone y dio el empate a uno de los rivales por el título.

Y en partidos donde el resultado no era el esperado, el Atlético pudo marcar en los últimos instantes, pero pese a tener una gran ocasión de gol no pudo convertirla. Pasó contra el Levante, cuando Lemar tuvo de volea el empate en el minuto 88 que detuvo Cárdenas con un paradón. Acabaría poniendo el 0-2 De Frutos en la última jugada con Oblak en el área rival. En Getafe, el Atlético pudo romper el marcador en los últimos minutos con un remate de Suárez al palo o un cabezazo de Dembélé prácticamente en el último minuto que se marchó fuera por centímetros. Y ante Sevilla y Betis le llegó la ocasión de marcar a Correa pasado el minuto 85 para empatar en el Sánchez Pizjuán o ganar en el Benito Villamarín sin éxito. También es cierto que Oblak paró un penalti contra el Alavés en los instantes finales que podía haber conllevado el empate de Joselu y otros dos puntos al traste.

Mirando a los rivales por LaLiga, el Atlético está en déficit en los últimos instantes de los partidos mientras sus rivales se crecen cuando llegan a los momentos finales. El Sevilla, a tres puntos de los rojiblancos, es el equipo que más finales locos ha vivido. Para bien y para mal, pero con un saldo muy positivo. Ante el Athletic perdió por 2-1 con el tanto de Sancet en el 86’, cayó en la ida ante el Granada con el gol de Yangel Herrera en el 82’ y recibió el tanto del empate del Valladolid en el 87’, aunque se lo devolvería en la vuelta en Zorrilla con el empate del guardameta Bono en el 94’. Y es que en el lado positivo de la balanza sevillista es muy grande. Además de ese punto ante el Valladolid, derrotó al Cádiz por 1-3, pero marcando su segundo gol en el minuto 90, se impuso al Levante por 1-0 con el gol de En-Nesyri en el 92’, ganó al Celta 4-2 haciendo su tercer tanto en el 85’, derrotó al Huesca con gol de En-Nesyri en el 83’, al Getafe con gol de Etxeita en propia el 81’ y al Valencia con el tanto de Suso también en el 81’. Es decir, se le escaparon cuatro puntos una vez pasado el minuto 80 (Bono salvó la victoria contra el Alavés parando un penalti en el descuento), pero ganó 13 puntos en esa Zona Cesarini.

El Madrid por su parte ha sido un seguro en la parte final de los encuentros. Le rascó un punto al Atlético en el Wanda Metropolitano en una semana donde Vinicius empataría ante la Real Sociedad en el minuto 89 y Benzema conseguiría el gol para derrotar al Elche en el 92’. En el inicio de curso ganó al Betis por 2-3 con un gol de Ramos de penalti en el 82’ y derrotaría al Huesca por 1-2 con un tanto de Varane en el 84’. El equipo de Zidane no tiene cara B, sin recibir ningún gol relevante en los minutos finales (Illaix estuvo a punto de empatar el Clásico con un balón al larguero en el 93′) y rescatando ocho puntos pasado el 80’. Y el Barcelona se haría con el triunfo en el Benito Villamarín con un gol de Trincao en el 87’ y ganaría al Valladolid en el 90’ con un tanto de Dembélé, aunque también se le escaparían dos puntos en el último minuto del partido contra el Cádiz con un tanto de penalti de Álex Fernández.

Es decir, el balance final es positivo para todos los candidatos al título menos al Atlético. El equipo rojiblanco ha perdido cinco puntos en la segunda vuelta pasado el minuto 80 (había ganado cuatro en ese tramo de los partidos en la primera vuelta), mientras que el Sevilla ha dicho adiós a cuatro puntos, pero ganado ha 13 en esa zona roja, el Real Madrid ha ganado ocho y no ha perdido ninguno y el Barcelona ha ganado cuatro y perdido dos. Minutos finales que deciden encuentros y con LaLiga tan apretada deciden campeonatos. El Atlético ha dilapidado su ventaja en la tabla y deberá ponerse a la altura de sus rivales en esos minutos finales si quiere hacerse con el título.

«No tengo que saltarme etapas»

Eden Hazard ha disputado cerca de media hora en el partido de ida de semifinales entre Real Madrid y Chelsea. El belga incluso apuntaba a la titularidad, pero Zidane consideró que aún no estaba al cien por cien, recién recuperado de su lesión muscular. El ex ‘blue’ lo aclaró: «No tengo que saltarme etapas«. Aun así, el técnico francés confió en él para el tramo final, en el que el partido estaba más embarrado. Trató de participar en la ofensiva del equipo, si bien no pudo desequilibrar ni generar ocasiones de peligro.

Tras el encuentro, compareció en los micrófonos de BT Sports, admitiendo que lo que se vio en el terreno de juego podría haber dejado un resultado más desfavorable de cara a la vuelta: «El marcador podría haber sido peor. Aún queda el partido de vuelta, tenemos que pensar en el partido contra Osasuna este fin de semana, luego ir ahí abajo para ganar».

Además, también explicó por qué había disputado tan solo un rato en la segunda mitad, consecuencia de su lesión y los plazos de su recuperación: «No tengo que saltarme las etapas. Por supuesto que quiero estar en el campo. Aún quedan partidos por jugar al final de la temporada, así que quiero estar listo para ellos. Simplemente feliz de poder volver a jugar».

Por último, habló del sistema y del reencuentro con su exequipo: «Siempre es bueno jugar contra amigos, pero que ahora es jugador del Madrid y que solo quiere ganar. ¿Repetir esquema? Pregúntale al entrenador. Ya hemos jugado con esta formación antes y sabemos hacerlo. También sabemos con cuatro atrás. Depende del entrenador». En Twitter, elogió a Benzema: «Gran definición».

Pasillo hacia LaLiga

EI nuevo Barcelona, ese equipo que en diciembre parecía perdido y que el sábado ganó la Copa del Rey y el domingo vio como el empate del Real Madrid volvía a poner la posibilidad de ganar LaLiga en sus manos empieza su carrera de ocho partidos hacia el doblete en el Camp Nou esta noche (22 horas Movistar LaLiga) ante el Getafe. Precisamente, el equipo madrileño es el que, con su empate en el Coliseum ha propiciado que el Barça se reenganchara a la opción de ganar el campeonato de la regularidad .

Tras ganar la Copa el sábado, el Barcelona tuvo dos días libres y llega al primer partido de su mini campeonato de Liga de ocho partidos con la moral desatada y las piernas frescas, según confesó su entrenador, Ronald Koeman, en la previa del partido.

No obstante, a nadie se le olvida que a lo largo de esta temporada el Barcelona se ha quedado demasiadas veces a un palmo de la gloria. Y normalmente, los chascos en el Barça llegan ante equipos insospechados, de un perfil muy parecido al del Getafe. Por eso mismo Koeman avisaba de que la cuestión principal para el partido de esta noche es la de la mentalización. Por lo que se sabe de la caseta blaugrana, la ambición es máxima para tratar de alcanzar un doblete que hasta hace sólo tres meses se adivinaba como una quimera.

Como que Koeman ya ha dejado claro que no es amigo de tocar lo que funciona, y el partido del sábado en Sevilla funcionó como un reloj, lo más probable es que se repita equipo respecto al que alzó el título de Copa con la incógnita de Piqué, que reapareció en la final sin estar del todo recuperado.

En el Getafe, en cambio, se esperan rotaciones. El punto ante el Madrid supo a gloria, pero preocupa más el duelo del fin de semana ante el Huesca en El Alcoraz, donde el equipo de Bordalás, que está a cuatro puntos de la zona de descenso, se jugará mucho, aunque la intensidad es una característica innegociable en el Getafe.

Dembélé, límite Eurocopa

El dilema sobre la continuidad de Ousmane Dembélé tiene fecha límite: la Eurocopa de este verano. El Barcelona ofrecerá al extremo francés, según informaba Sport, una renovación contractual por tres años que el futbolista debe firmar antes de la celebración de la Eurocopa. Si no hay acuerdo, el club blaugrana escuchará ofertas por el jugador que acaba contrato el 30 de junio del 2021. Para la nueva junta de Laporta tan importante es la continuidad de Ousmane como que no se vaya dentro de un año con la carta de libertad sin dejar ni un euro.

Dembélé llegó al Barcelona hace cuatro temporadas para cubrir a salida de Neymar al París Saint-Germain. Fichó procedente del Borussia Dortmund a cambio de 105 millones de euros más otros 40 en variables. Castigado por las lesiones, su paso por el Barcelona no cumplió las expectativas aunque este curso se ha destapado como un jugador clave para Ronald Koeman, hecho que le ha permitido volver a a selección francesa.

Su buena campaña no ha pasado desapercibida para diversos equipos de la talla de Juventus o Manchester United, que por cierto ya hizo una aproximación muy seria a su fichaje el verano pasado. En Francia también se especula con que Ousmane podría ser objetivo del PSG en caso de que Neymar decidiese no renovar por el conjunto francés.

El Barça, en principio, es reacio a vender al extremo. Tanto Koeman, como Laporta y la secretaría técnica le consideran una pieza de un gran potencial, pero el problema está en que su contrato expira el año que viene, cuando podría irse gratis del Barcelona.

Debate instalado

Las finanzas del club no están como para dejar ir a uno de los pocos futbolistas que tiene un valor de mercado que podría ayudar a la maltrecha economía blaugrana. Así que se ha desatado en el club un debate entre el interés deportivo de contar con Dembélé y el económico de venderle.

Pero cualquier escenario pasa por una decisión que no se puede demorar más allá de la Eurocopa de este verano. Si el francés no acepta la oferta de renovación del Barça antes del torneo de selecciones, el Barça priorizará su venta para tratar de hacer caja antes de que se marche gratis.

Oferta a la baja a Eric García

Eric García sigue siendo una prioridad para la nueva presidencia del Barcelona. Un refuerzo ideal y a coste cero. Pero la situación no parece tan encaminada como hace un mes, como ha anunciado Cuatro. Mateu Alemany ya ha empezado a tomar decisiones como el hombre fuerte en la parcela deportiva del presidente Joan Laporta. Se ha puesto manos a la obra para reforzar la plantilla y el asunto Eric García estaba en lo alto de la lista.

El Barcelona quiere que el futbolista regrese al Camp Nou, y el defensa está encantado de que sea así. Por ese lado no hay problema. Sin embargo, como apunta Cuatroel acuerdo cerrado hace meses con el central español ahora ha sufrido modificaciones. La crisis económica hace estragos en el Barcelona y su tesorería no está para tirar flores. Por ese motivo, se han modificado las condiciones del contrato con Eric García pero a la baja. Esa oferta menos atractiva que frena al zaguero a tomar el paso. Y eso que el internacional español había rechazado todas las propuestas de renovación del Manchester City por volver al Barcelona. Ahora se han cambiado las tornas y el futbolista duda en escuchar otras proposiciones interesantes.

Un problema económico que hace encallar una operación que parecía muy encaminada. Y supone el primer tropiezo al nuevo proyecto de Joan Laporta.

Nacho Vidal: «Quiero seguir en Osasuna»

Tras haber cumplido 100 partidos en el club, el jugador de Osasuna Nacho Vidal afirma que quiere permanecer en la entidad navarra más tiempo, poniendo de manifiesto que lo primordial es mantener al equipo un año más en LaLiga Santander.

La semana pasada ante el Huesca, Vidal cumplió 100 encuentros vistiendo la casaca rojilla, «un orgullo muy grande» para un futbolista que finaliza su contrato con Osasuna en junio de 2022.

«Habría firmado para ser centenario en marzo de 2021 el día que me senté a comer con Braulio y Cata por primera vez», rememora el lateral tras su fichaje por el conjunto navarro en julio de 2018.

Para Vidal, la confianza que le mostraron Braulio y Jagoba Arrasate desde el principio hizo que lo tuviese «muy claro» a la hora de aterrizar en Pamplona en busca de «minutos para competir y crecer futbolística y personalmente».

«Pienso que fue un gran acierto venir a Osasuna», opina el veloz defensa que llegó a un lugar «familiar y más tranquilo» con el claro objetivo de ascender a Primera División en el equipo que dirige Arrasate.

«En Pamplona, la gente ama a Osasuna. En otras ciudades hay más seguidores del Real Madrid o del Barcelona, pero aquí la mayoría de los aficionados son rojillos en las buenas, y, especialmente, en las malas. Me parece algo increíble», afirma el joven de 26 años.

El canterano valencianista se siente querido en la capital navarra, una ciudad de la cual destaca la educación y el respeto de sus habitantes. «Rápidamente he echado raíces, y me identifico con los valores de Pamplona y Osasuna, que se asemejan mucho a lo que yo soy como persona», añade.

Vidal recalca el «crecimiento» que está experimentando Osasuna en todos los niveles «porque su situación se lo permite», asegurando que continúa siendo el club cercano que se encontró cuando llegó a él por primera vez.

El alicantino ríe al revivir su debut con Osasuna: «Me acuerdo mucho de ese partido. A partir de ese momento comenzó una nueva etapa, y marqué un gol precioso que fue anulado».

También señala el duelo ante el Málaga (1-2) en Segunda División de la campaña 18/19, que significó un «punto de inflexión», y que marcó el «devenir de la temporada», para acabar ascendiendo a la máxima categoría «con un plus de confianza».

De Arrasate, Vidal destaca la capacidad que tiene de transmitir sus conocimientos a nivel grupal, y agradece la confianza que el club le otorgó al entrenador cuando Osasuna acumuló 13 jornadas sin conseguir una victoria: «Hay momentos en los que trabajas mucho, pero los resultados no llegan, y lo que ha conseguido Jagoba es digno de admiración».

«En el encuentro de Elche se percibió un cambio. El equipo estuvo solvente y competitivo, y me tranquilizó saber que la situación mejoraba», afirma.

«Cuesta mucho ganar un partido. Todos se juegan como si fueran finales, y son los pequeños detalles los que ayudan a conseguir los tres puntos», asegura Vidal, que ve a Osasuna «seguro de sí mismo, mentalmente fuerte y deseoso de llegar al objetivo de la salvación lo antes posible», sin olvidar el esfuerzo que ello conlleva.

«El Sadar con su afición presente es sin duda uno de los campos más difíciles de la Liga española. Recuerdo el año de Segunda en el que, cuando las cosas se ponían mal, yo miraba a la gente y sabía que íbamos a remontar», indica el futbolista sobre el jugador número 12 al que tanto echa de menos.

Su esfuerzo y su compromiso no cambiarán si Arrasate decide no ponerle de titular en un partido: «Independientemente de lo que pase el fin de semana, lo doy todo cada día, eso es algo innegociable».

«Mi trabajo de la semana es sagrado, pongo los cinco sentidos en cada sesión y el míster está para tomar las decisiones. Tiene un papel difícil porque muchas veces debe elegir entre varios jugadores que están en forma», agrega.

«El objetivo es tan estimulante, que sacas fuerzas de donde no las hay», asevera sobre la permanencia que deberán lograr en el tramo final de Liga, en el que, si su entrenador se lo permite, jugará todos los minutos con motivo de la lesión de Roncaglia.

Al deportista natural de El Campello le gustaría alargar al máximo su carrera profesional: «los futbolistas somos unos privilegiados; tenemos buenas condiciones de horario y sueldo, aunque renunciamos a muchas cosas, y eso la gente no lo aprecia. Ojalá me quede mucho tiempo».

«Mi carrera de fisioterapeuta me apasiona y espero que me permita mantenerme vinculado al deporte cuando me retire. Es una opción que tengo en cuenta, pero también me gustaría seguir en el mundo del fútbol» y también «emprender algún negocio».

De su amistad con Lucas Torró, destaca la capacidad de «congeniar» que muestran ambos en la cocina: «Disfruto mucho, y no hay nada mejor que preparar un buen plato para tu gente».

«Él cocina muy bien. Yo estoy empezando y su experiencia es un grado, pero que no se relaje, que enseguida le pillo», comenta sobre una de sus comidas preferidas, la paella.

El argentino Chimy Ávila podría volver a tener minutos mañana en el encuentro amistoso ante el Eibar, 14 meses después de su lesión, algo que su compañero celebra con entusiasmo: «Ha currado mucho, tiene unas condiciones físicas envidiables, y creo que está preparado. Nos alegramos mucho».

Medio Madrid es suficiente

Primer apunte: la mitad del Madrid es mucho mejor que todo el Getafe. Segundo: Marcelo, con tres centrales, aún está en buen uso. Tercero: no hay peligro de cantericidio por darle cancha a los jóvenes. Esas conclusiones quedaron en un partido en el que el equipo de Zidane se dio por aludido con el empate del Celta en el Wanda y tejió con paciencia e inteligencia su victoria. Este largometraje tuvo menos suspense de lo habitual por su trabajo y por el derrumbe del Getafe, hace tiempo dentista y hoy sin dientes.

Hubo un tiempo no tan lejano en que Isco fue alguien en la Selección. Y en el Madrid llegó sentar a Bale, esa cepa británica que mutó a inofensiva demasiado pronto, cuando Zidane aún se atrevía a hablar de innegociables. Ahora es farolillo rojo. Con nueve ausentes y Odegaard en Londres, Zidane le puso por delante a Marvin, como le había puesto por delante a Arribas ante el Mönchengladbach o el Levante. Su suplencia de este martes le cuelga el cartel de caso perdido. Y es que para evitarle tuvo que dar un paso más en su reciente papel de arreglista: Mendy de central izquierdo en una línea de tres con Nacho y Varane; Marcelo, de carrilero; Modric, de pivote, Asensio, de mediapunta… Una sacudida en toda regla.

Un Getafe clásico… y fallido

El Getafe, en cambio, regresó a su vieja fórmula, ese 4-4-2 que tanto molestaba al de enfrente. Su partido es que el rival no tenga partido. Y ahí sobraban Kubo y Aleñá. Así que el Getafe se volvió clásico sin conseguirlo. No le va hacerse el simpático; presiona, incordia, aburre y en sus buenos días mata con dos buenos puntas. Esta vez ni eso. Ese plan ha pinchado ante los grandes porque para escapar de él se necesitan futbolistas de un pie muy fino y entre los equipos alfa abundan. Y tampoco ha colado esta temporada ante otros de menor tamaño porque falla el segundo acto: meter goles.

La conclusión es que ni Madrid ni Getafe están a la altura de sus mejores días. El equipo de Zidane huye de los espacios, se repite en el juego al pie, no le da marcha a los partidos. Queda la sensación de que está demasiado visto, de que a este ritmo su recorrido será corto. Así que pone casi todo el foco en el balón parado. Ahí encontró sus dos primeras oportunidades: una pelota perdida en el área de esas que siempre buscan a Casemiro y un cabezazo de Benzema en un córner. El brasileño desaprovechó su magnetismo en la zona con un disparo a la décima fila de asientos y el francés topó con el larguero, del que se ha hecho íntimo enemigo.

Y mientras, el Getafe, de salida, incumplió sus dos grandes mandamientos: robar muy arriba y hacer de la segunda jugada su primera jugada. Pero sumando las imperfecciones de uno y otro estuvo muy por encima el Madrid. Marcelo, con gente a su espalda, vive más tranquilo y se suelta. Y Modric no está investigado en el proceso: sigue jugando como cuando levantó el Balón de Oro. También él tuvo el gol, en un remate sin oposición desde el borde del área que rechazó, en postura estrafalaria, David Soria con una rodilla.

A otros no les fue tan bien en la primera parte. Vinicius es tigre enjaulado, Benzema resulta demasiado esporádico y Asensio baja a menudo el volumen en muchas fases del partido.

El Getafe no pasó de bachear el encuentro en campo propio sin la agresividad de otros tiempos, se sintió extraño ante el cambio de dibujo del Madrid y no tuvo ninguna presencia ante Courtois en los primeros 45 minutos. Fue un equipo resistente en el peor sentido del término: ultradefensivo y sin respuesta.

Lluvia y goles

El descanso cambió el clima (llovió con ganas) pero no el paisaje. El Madrid siguió encogiendo al Getafe y perdiendo ocasiones. La primera de Benzema, cuyo remate sin oposición sacó con mano rápida David Soria. Así, al equipo de Zidane no le convenía al resultado ni al de Bordalás la dinámica. El Getafe cargó munición con Kubo, Aleña y Mata, sus dos fichajes de invierno y su nueve de gala. El Madrid cambió canterano por canterano, Arribas por Marvin, que no son lo mismo. Isco lo contempló con el cuerpo y la moral congelados en la grada. Más fantasía, menos velocidad y un papel nuevo para Vinicius: carrilero derecho. Una decisión de riesgo máximo con un buen principio. El primer centro del brasileño desde su nueva finca lo mandó a la red Benzema con la cabeza, la mejor arma ahora mismo de un compositor concienciado como rematador. El chollo que se prometía Cucurella acababa siendo la llave maestra del Madrid.

Aún quedaban por ver más fenómenos paranormales. Arribas, que lo primero que hizo en su debut europeo fue tirarle un caño a un defensa del Gladbach, abrió a Marcelo en la izquierda y su centro al primer palo lo remató como un ariete… ¡Mendy! Extrañan ya pocas cosas en un equipo tan golpeado por las lesiones que ha tenido cinco laterales en poco más de cuatro meses. Sólo entonces, con el partido archivado, entró Isco. Sus días parecen contados. Tiene sólo 28 años y su magia blanca se ha vuelto negra.

«Hazard está en un círculo vicioso con las lesiones»

La lesión de Eden Hazard preocupa en Madrid y también en Bélgica. Desde la selección entrenada por Roberto Martínez se ha pronunciado Kristof Sas, jefe de los servicios médicos de los ‘diablos rojos, a través del diario Nieuwsblad asegurando que ve a Hazard dentro de «un círculo vicioso».

«Estamos a la espera de saber más pero es preocupante. Las lesiones de otros jugadores como Praet, Mertens o De Bruyne a estas alturas no nos preocupan de cara a la Eurocopa, es hasta un descanso. Pueden volver a empezar, pero con Eden es diferente. Es una recaída crónica que, al final, siempre sale mal», aseguró el doctor.

Según el galeno belga, cada lesión tiene cierta relación con la siguiente y complica la situación. «Al principio fue un problema en el tobillo pero las tres últimas veces han sido lesiones musculares. Eden está en un círculo vicioso y no es fácil salir. Como cualquier atleta de élite, es necesario para sus grupos musculares que entrene (como es debido). Un futbolista debe pegarla, girar, saltar y todo, a gran velocidad. Esto es mucho más difícil durante la rehabilitación», añadió.

Con vistas a una Eurocopa en la que están entre los favoritos con una generación dorada liderada por Eden junto a Courtois, De Bruyne, Lukaku, Carrasco o su hermano Thorgan, el doctor Sas anima al extremo madridista con la recuperación. «Si está en forma tiene más opciones de mantenerse sano. Hubiéramos preferido que Eden jugara todo con el Madrid. Es la mejor manea para llegar bien a la Eurocopa. La situación no es complicada para nosotros pero debe salir de ese callejón sin salida», sentencia.

Después de ausentarse el martes, Eden Hazard volvió el miércoles a entrenar sufriendo unas molestias distintas a las que le privaron de entrenar el día anterior. El extremo belga se sometió a pruebas que confirmaron una nueva lesión muscular. Esta le mantendrá de baja entre tres o cuatro semanas.

Desconfianza en Bélgica

Según Niewsblad, en la Federación belga hay serias dudas sobre los cuidados que recibe Eden Hazard en Madrid. La Federación considera que el cuerpo médico blanco no está acertando y que el Real Madrid debería consultarles más habitualmente. Además, desde este medio, abren la opción de una recuperación en Bélgica.

No es la primera vez que desde la Federación se envían mensajes de desconfianza hacia el club blanco sobre las lesiones del extremo, al que consideran capital para que la selección levante el primer título de su historia.