Ramos ‘ayuda’ a Mbappé

El fichaje de Ramos no ha sido banal para el camiseta de futbol Paris Saint-Germain barata aunque llegara a coste cero. La entidad de París ha explotado su imagen con tratamiento de galáctico. Desde que en la mañana del jueves se hiciera oficial la operación, el goteo de imágenes y vídeos del español difundidos en sus redes sociales ha sido constante. “Un nuevo diamante en París”, bautizaron el traspaso, y su silueta fue superpuesta a la de la mismísima Torre Eiffel. Ramos tendrá el contrato que quería, hasta 2023, manteniendo el sueldo que le daba el Madrid en su oferta caducada, 12 millones netos.

El excapitán del Madrid podrá jugar sus primeros minutos con la camiseta del PSG en los dos próximos amistosos programados, el 14 de este mes ante el Mans y el 17 frente al Chambly, ambos a falta de confirmación. Y hará su debut oficial en la Supercopa que jugará el 1 de agosto contra el Lille.

El PSG difundió todo tipo de imágenes de Ramos en su primer día, pasando el reconocimiento médico, firmando su contrato, saludando a su nuevo técnico, Pochettino, fundamental para que la entidad parisina se lanzara a por él, y una extensa sesión de fotos que servirán a partir de ahora como reclamo publicitario en la web oficial y en la tienda situada en el Parque de los Príncipes. Uno de los vídeos dejó al descubierto, incluso, un comprensible gazapo del defensa, que confundió el Stade de France con el Parque de los Príncipes durante uno de los trayectos en coche en que fue grabado.

Pero el fichaje de Ramos por el PSG tiene una cara B que es muy interesante para el Madrid. Y es la repercusión indirecta que puede tener en el caso Mbappé. Es evidente que la utilización (lícita) de Ramos como gran estrella que ha hecho al PSG tiene un coste de imagen para el Madrid. Pero el traspaso del jugador ha sido pulcro y no ha habido movimientos subterráneos. Si bien es cierto que el PSG hizo un primer acercamiento a Ramos hace unos meses (podía desde el 1 de enero), no fue hasta después de que se confirmara que el defensa no seguía en el Madrid (en realidad, ese fue el momento en el que René lo ofreció al PSG) cuando la operación se desencadenó.

El Madrid, por su parte, ha seguido la misma estrategia con Mbappé. No ha querido confrontación, hasta ahora, con el PSG, pensando que es la mejor manera de que acaben transigiendo con una negociación este verano. La posibilidad de haber contratado a Ramos, el capitán blanco durante 16 años y vital en las Champions blancas conquistadas, puede repercutir directamente en que el PSG se ablande con el Madrid y acceda a negociar por Mbappé.

También ha ayudado la salida de Ramos para hacer hueco en la masa salarial del Madrid a la estrella francesa, si es que tiene que llegar. El Madrid necesita soltar más lastre aún pero, de momento, ya se ha quitado 24 millones brutos con el camero del total de los 448 millones que paga en salarios a los casi 800 trabajadores que tiene en nómina. De cualquier manera, incluso con 617 millones de ingresos proyectados para la siguiente temporada (han caído un 30% por la crisis derivada del coronavirus), el Madrid todavía tiene margen de maniobra.

El portal Salary Sport ha publicado recientemente los sueldos del PSG. Si Ramos entra directamente en el top de la plantilla parisina con 12 millones netos, pues sólo cobran más que él Neymar (52 tras su última renovación), Mbappè (25), Marquinhos y Verratti (15 maca uno) y Di María (casi 13), el Madrid tiene que hacer un esfuerzo ya tan sólo para poder igualar a Mbappé lo que cobra en el PSG. A día de hoy, son los 15 millones netos que perciben Bale y Hazard su tope salarial. Pero al galés (si es que no sale ya) sólo le queda una temporada. Mbappé ha transigido en seguir cobrando lo mismo (y no más) en el Madrid para cumplir su sueño pues, por otro lado, sus ingresos por publicidad se multiplicarán.

Mbappé no quiere renovar con el PSG

El culebrón de la renovación de Kylian Mbappé podría haber añadido hoy un episodio trascendental en el desarrollo de los acontecimientos. De acuerdo con la información de L’Equipe, el internacional francés ya le ha comunicado al camsieta de futbol Paris Saint-Germain barata su deseo de no renovar su contrato, lo que supondría un riesgo de perderle libre la próxima temporada.

El deseo de Mbappé, según indica L’Equipe, es el de cumplir el año de contrato que le resta y salir libre en 2022. Una decisión que trastocaría y mucho los planes del PSG, que podría perder a uno de los jugadores más importantes del proyecto gratis y ya ha cerrado varias incorporaciones para intentar convencer al de Bondy de que hay un proyecto ganador para aspirar a ganar la Champions League.

El prestigioso diario francés también evoca el interés del Real Madrid en el delantero. El conjunto blanco preguntó hace varias semanas por la situación de Mbappé en medio de las negociaciones respecto a otro jugador del cual no desvelan el nombre. La respuesta del PSG fue clara: el jugador no está en venta, aunque el riesgo ahora mismo de perderle gratis la próxima temporada podría obligar a Al-Khelaïfi a venderle.

Las negociaciones por la renovación de Mbappé siguen estancadas desde hace meses, a tal punto que Nasser Al-Khelaïfi ha tenido que intermediar en las conversaciones para intentar convencer al exjugador del Mónaco. La obsesión del jeque es la de mantener tanto a Neymar (al que ya han renovado) como al de Bondy antes del Mundial de Catar y hará todo lo posible por retenerle, aunque la última palabra el próximo año la tiene el atacante del PSG.

Revolución galáctica

La Champions, para bien o para mal, suele provocar catarsis en el camiseta de futbol Real Madrid barataEl papel en la Copa de Europa es el termómetro con el que se evalúan las temporadas del equipo blanco. La Orejona arregló campañas en las que el equipo acabó descolgado en la lucha por la Liga (la Octava clasificó al equipo, que había quedado quinto en el campeonato, para la edición siguiente, cuando ya iban cuatro clubes por país) o las eliminaciones europeas precipitaron acontecimientos en el banquillo, como el relevo en el banquillo en la 2018-19 tras el desastre ante el Ajax.

Nunca hay que dar al Madrid por muerto en Europa. Los de Zidane lo han demostrado esta misma temporada, tras una fase de grupos en la que se clasificó de forma agónica y unos cruces en los que los blancos nunca estuvieron entre los favoritos en las quinielas. Rompieron los pronósticos y llegaron a semifinales, una cota que no alcanzaron otros aspirantes como la Juventus o el Bayern, vigente campeón. La final, en cambio, se ha resistido por tercer año consecutivo.

La eliminación abre un cambio de ciclo, no ya en el dominio europeo que el Madrid erigió con cuatro títulos en cinco años, sino en la plantilla blanca. La eliminación ha hecho renacer las dudas en el futuro de Zidane (alimentadas por él mismo) y el partido de Stamford Bridge ha puesto el foco sobre algunos jugadores de la plantilla. No será un cambio de un día para otro, pero sí una revolución a dos o tres años vista en la que los baluartes de las últimas Champions (Ramos, Modric, Kroos, Benzema…) darán paso a las figuras llamadas a protagonizar los éxitos de la próxima década: Mbappé, Haaland, Alaba, Camavinga, Pogba si su fichaje se pone a tiro…

El futuro ocaso de la vieja guardia

Entre la final de Milán y la de Lisboa pasaron dos años. Seis jugadores repitieron titularidad. En Stamford Bridge, casi tres años después de la Decimotercera, fueron titulares cinco jugadores que lo fueron también en las últimas tres finales: Ramos, Casemiro, Kroos, Modric y Benzema. Habrían sido siete de no ser por las lesiones de Carvajal y Varane. Cuatro de los pilares del equipo de Zidane están en la treintena. Salvo Casemiro (que tiene 29), las otras piezas de la columna vertebral del equipo que sucumbió ante el Chelsea han cumplido los 30. Modric y Ramos tienen 35; Benzema, 33 y Kroos, 31. Los tres primeros han formado parte del Madrid campeón de las últimas cuatro Copas de Europa en el palmarés del club. El alemán ha sido pieza clave en las últimas tres. Una generación excepcional que, aparte de las Copas de Europa, ha dado al Madrid dos Ligas, cuatro Mundiales de Clubes, tres Supercopas de Europa, dos Supercopas de España…

Su importancia el equipo sigue siendo capital. Esta temporada el equipo ha llegado hasta donde la gasolina les ha aguantado en un contexto extremadamente exigente. Salvo Ramos, maltratado por las lesiones los últimos cuatro meses, el resto están entre los siete jugadores que han superado los 3.000 minutos jugados esta temporada. Modric y Ramos han entrado en esa fase de ir renovando año a año (aunque en el caso del capitán si al final lo hace puede firmar por dos temporadas) y van camino de ser los jugadores de campo más veteranos en disputar un partido con la camiseta madridista desde hace 50 años (Gento se retiró en 1971 con 37). Benzema, de cuyos goles el Madrid ha dependido esta temporada más que nunca y que acaba contrato en 2022 (con 34 años) y Kroos, que termina en 2023 (con 33), se adentrarán pronto en esa fase.

Los que están por llegar

La renovación de la plantilla tiene nombres. Este puede ser el verano de Mbappé. Y más si el Dortmund sigue cerrado en banda en su idea de no dejar salir a Haaland. El delantero del PSG se resiste a renovar su contrato que expira en 2022 y el club parisino debe decidir si se arriesga a que se marche libre entonces o sacar réditos de un traspaso este verano. En el caso del noruego, la entidad renana insiste en que se queda un año más. «Haaland jugará la próxima temporada en el Dortmund. Erling está completamente de acuerdo», dijo recientemente el exfutbolista y ahora directivo del club amarillo Sebastian Kehl. Pero, a falta de tres jornadas para el final de la Bundesliga, el equipo renano aún no tiene asegurada su presencia en la Champions (de hecho, está quinto, fuera de los puestos que dan acceso a la máxima competición continental) y no alcanzar ese objetivo puede dar un giro a los acontecimientos.

Junto a los dos grandes galácticos llamados a protagonizar la próxima década del planeta fútbol, aparecen otros nombres. Dos de ellos, Alaba y Pogba, en su plenitud futbolística: 28 años cada uno. La llegada de Alaba este mismo verano parece estar cerrada a falta únicamente del anuncio oficial. Y el francés, un viejo anhelo madridista, acaba contrato con el United en 2022 y aún no ha renovado. Una opción apetecible si su fichaje se pone a tiro. El otro es Camavinga, mediocentro del Rennes de 18 años que suscita el interés del Madrid, sino de otros grandes clubes de Europa. Acaba contrato en 2022, no va a renovar y su precio puede ser asequible este verano.

El encaje económico, clave

En un contexto de crisis por el azote de la pandemia, que ha provocado perdidas multimillonarias a los grandes clubes contra el Real Madrid, el encaje económico de los nuevos galácticos es un problema añadidoMbappé, si llega mediante traspaso, está llamado a convertirse en el fichaje más caro de la historia del club blanco. Una inversión a la que habrá que sumar un generoso salario. Haaland tampoco saldrá barato.

El Madrid puede sacarse de la manga 250 millones de euros este verano, entre ventas y ahorro de salarios de jugadores como Varane, Odriozola, Isco, Mariano, Marcelo, Jovic o Ceballos. Sin ir más lejos, el verano pasado recaudó 88 millones de euros sólo con las ventas de Achraf, Reguilón y Óscar Rodríguez.

Las paulatinas salidas de jugadores como Bale, Ramos o Modric aliviarán la masa salarial. Y el nuevo Bernabéu será una mina. Cuando esté acabado a finales de 2022 o principios de 2023, la previsión del club es que la explotación del estadio aporte 200 millones de euros anuales extras a las arcas blancas. Cimientos para construir el nuevo Madrid.

Pochettino: «Mbappé me pregunta por Inglaterra, España…»

Kylian Mbappé no ha firmado su renovación con el PSG. El francés tiene contrato hasta el 30 de junio de 2022 con el Paris Saint-Germain y no son pocos los equipos que están atentos a que él decida donde quiere continuar su carrera. El delantero juega sus cartas tanto en público como en privado, donde su propio entrenador, Mauricio Pochettino, cuenta que es todo un estudioso del fútbol.

Nada le pillará de nuevas en caso de que Kylian quiera cambiar París por otra ciudad de Europa, ya que suele ver los partidos y además, explica el propio Pochettino, el francés le suele preguntar sobre sus experiencias en dos sitios que arrojan pistas: Inglaterra y España. Allí donde están Liverpool y Real Madrid, dos de sus posibles destinos, sus dos pretendientes más importantes.

 «Kylian es muy joven pero muy maduro. Confía mucho en sus habilidades y su talento. Es muy abierto, muy listo y tiene un talento impresionante. Como Neymar, está entre los cinco mejores del mundo. Kylian ama el fútbol. Le encanta hablar de fútbol. Me pregunta por Inglaterra. Que si como es el juego, que cual es la mentalidad allí, en España y en Argentina. Ve todos los días partidos de Inglaterra, Francia, Italia y Alemania. Es impresionante descubrir a un jugador con tanto talento que ame tanto el fútbol», asegura el entrenador argentino a la prensa inglesa.

Pochettino destaca además otro factor importante: los idiomas. Mbappé se ha prodigado alguna vez en español, manejándolo con bastante soltura. También el inglés, como confiesa  «Siempre le digo que necesito practicar mi francés y me contesta: ‘Seguro, pero para mí es mejor que hablemos en inglés'», afirma, destacando el nivel del delantero también en la lengua británica.

A todo esto se suma un carácter campeón que ya demostró en Barcelona. El de Bondy se olía la hazaña, como cuenta Pochettino en esta charla.  «Tuvimos una conversación en el vestuario mientras le daban un masaje. Le dije: «¿Has jugado alguna vez aquí?, ¿has ganado aquí?». Me contestó que no y le dije que yo había conseguido ganar con el Espanyol y le expliqué las claves del partido. Entonces me contestó, muy en serio: «Vale, mañana vas a ganar por segunda vez». La pregunté si estaba seguro y me dijo: «Sí, no te preocupes, vamos a ganar». Jugamos un partido fantástico y les ganamos 4-1. Al final, cuando terminó el partido, se sería y me decía: «te lo dije, te lo dije, te lo dije…», confiesa. Brillar en ese escenario le sumó más puntos de cara a los blancos y más, ante su afición, para la que es más que un deseo. Este miércoles, le tocará tener al City delante desde las 21:00 h. El ‘archienemigo’ del Liverpool de Klopp, al que seguro que ya conoce a la perfección. 

Relación con Neymar, el Tottenham…

Pochettino tocó más temas durante esta entrevista conjunta a varios diarios ingleses en la que repasó el caracter de Neymar, su relación y gestión de las estrellas, la próxima eliminatoria ante el City, etc. Estas fueron el resto de declaraciones:   

Carácter en el vestuario: «Claro que Neymar y Mbappé son importantes, pero si quieres conseguir grandes cosas necesitas que todos se sientan importantes. Intento que todos empaticen y buscar la manera de crear una buena conexión emocional»

Caracter brasileño: «Los brasileños son diferentes. Tienen algo especial. Soy muy abiertos, gente feliz, siempre sonríen. Aman jugar al fútbol porque es como bailar y ellos juegan bailando. No sienten la presión. Juegan con libertad. Es una característica de su país y su cultura. Necesitan sentirse bien y felices para rendir a su mejor nivel».

Relación las estrellas: «Ronaldinho era un gran tipo (coincideron como jugadores en París) y Neymar, desde el día que llegué, está dispuesto a trabajar. Es muy humilde, escucha y acepta las instrucciones de muy buena manera. Como Mbappé, aman trabajar y el fútbol. Es normal que haya gente que necesite encontrar cosas para dudar de ti. Algo que quizá esté mal en tu manera de entrenar o de gestionar el grupo. Pero ya trabajamos con estrellas en el Tottenham. Trabajábamos todos los días con el capitán de Francia (Lloris), con Kane, Son… Ahora estamos en París con gente como Neymar, Mbappé, Verratti, Navas… Jugadores con mucho talento y carácter. Lo más importante es ser natural, genuino y espontáneo en la manera de gestionar».

Robo en casa de Di María: «Nadie está preparado para estas situaciones. Según nos enteramos, se acabó el partido. El partido es importante, pero la familia es lo primero. El fútbol pasa a segundo plano. Los jugadores sabían que pasaba algo y yo estuve en el vestuario con él hasta que pudo hablar con su esposa. Al final, perdimos el partido porque fue un momento loco».

Esta edición de la Champions: «La Champions nos ama. Cada vez que jugamos la gente quiere vernos. Ante el Barcelona y el Bayern nos llevamos el foco porque ambas eliminatorias fueron fantásticas. La gente disfrutó viéndolas y fueron dos victorias gigantes para el club. Antes de jugar la vuelta ante el Barcelona, todos hablaban de La Remontada (sic). Era una sensación extraña. Poca gente dentro del club y los jugadores no estaban nerviosos o paranóicos con eso. Pensaban ‘Oh, no, 4-1 otra vez, Barcelona… Ya sabemos lo que pasará si marcan primero’. Estuvimos tranquilos y llegamos a cuartos de final. Empatamos con el Bayern y entonces fue ‘Oh no, son ellos otra vez, el mejor equipo del mundo’. Nadie creía que pudiéramos llegar a las semifinales y aquí estamos para competir contra el City, uno de los mejores equipos con el mejor entrenador del mundo, Guardiola. Va a ser una eliminatoria fantástica».

Eliminatoria contra el City en Champions: «Increíble, hace dos años. El ambiente era impresionante. Echamos mucho de menos a los aficionados. Es para no creer todo lo que pasó en la vuelta con el 3-2, 4-2, 4-3 y el gol que anuló el VAR. Necesitas jugar bien y pelear pero, a veces, en este tipo de competición necesitas algo de suerte para avanzar. Para mí, este partido y el de semifinales contra el Ajax fueron impresionantes, muy emocionantes. En la Champions siempre queda algo inolvidable para la gente que lo vio y estuvo allí».

Documental de Amazon en el Tottenham: «No voy a cambiar. No soy un actor, soy entrenador de fútbol y me gusta lo que soy. Salíamos en el primer episodio y 25 minutos. Hicimos lo de Amazon y suponía actuar un poco porque el club me lo pidió, pero soy espontáneo con los jugadores. La relación es natural y esa es la clave»

Neymar presiona a Mbappé

Neymar está cerca de cerrar su renovación con el PSG por cuatro temporadas, como informó TNT Sports esta misma semana, con lo que el equipo parisino deja atrás un pasado tormentoso de disputas con el brasileño y se asegura a uno de los atacantes más decisivos del mundo para seguir peleando por su gran objetivo: la Champions League, que ya rozó el curso pasado. La temporada 2021-22 tiene especial significado para el PSG: mediado el curso tendrá lugar el Mundial de Qatar (el club parisino es de propiedad catarí) y la idea es que esa temporada el cuadro de la capital francesa ya haya conseguido un título europeo o esté en vías de hacerlo para mayo de 2022. El PSG no reparará en gastos para componer una plantilla ganadora que cruce esa línea de meta.

El siguiente paso es la renovación de Mbappé, en principio más complicada que la de Neymar: el francés finaliza contrato en junio de 2022, por lo que el próximo verano le quedará un año para poder irse gratis y será para el PSG el momento de decidir. Si no renueva, tendrá que venderlo para sacarle rendimiento económico (le costó 180 millones de euros, procedente del Mónaco), con el Real Madrid y el Liverpool como los mejores colocados, llegado el caso.

Mbappé ha venido rechazando las ofertas de renovación que le hacía el PSG desde hace ya dos años, gracias a un contrato ya muy voluminoso (cobra unos 21 millones netos por curso) y con la cabeza puesta en no cerrarse vías de futuro; el Madrid, equipo por el que siente pasión desde la niñez (en concreto, por Cristiano Ronaldo), asomaba en el horizonte. Sin embargo, en las últimas semanas parece que las posturas se han acercado, como evidenció el propio Mbappé en una entrevista con L’Equipe: «Estamos negociando, me encuentro bien aquí. Si renuevo, será para estar muchos años aquí, estoy reflexionando. Quiero pensar en lo que quiero hacer los próximos años, dónde quiero estar…».

Neymar y Mbappé, de pronto inseparables

Unas declaraciones en las que mantiene la puerta abierta a buscar una salida que ya intentó en el pasado (Unai Emery, su entrenador dos años, ya explicó que tuvieron que frenar sus ganas de irse a Madrid tras sólo un año en París), pero en las que también valora la opción de quedarse y hacer carrera en el fútbol francés como trampolín para reinar en Europa. El primer paso que debía dar el PSG era asegurar compañeros de viaje de su nivel y con la renovación de Neymar han cumplido en ese sentido.

La relación entre ambos no siempre fue la mejor. No en lo futbolístico, faceta en al que se entienden a las mil maravillas, pero sí en cuanto al liderazgo del vestuario. Tras finalizar la temporada 2018-19, Mbappé soltó la bomba segundos después de ser reconocido como el mejor jugador de la Ligue 1 aquel curso: «Quizás sea feliz aquí, quizás en otro sitio. Creo que es el momento de tomar una mayor responsabilidad». No lo explicitó, pero desde todos los sectores se entendió el mensaje como una crítica al papel protagonista de Neymar, por encima de él mismo, pese a que ya había guiado a Francia hasta un campeonato del Mundo en Rusia 2018.

Ahora, sin embargo, las posturas están más cercanas que nunca. El propio Neymar lo dejó claro en Telefoot, hace apenas unos días: «Me quedo en el PSG, han cambiado bastante las cosas, quiero seguir y espero que Mbappé lo haga también». El francés le correspondió al día siguiente, en una entrevista a ‘France Football’: «Neymar es el mejor del mundo, sabe hacer de todo. Siempre he creído que los grandes jugadores deben jugar juntos. Los estatus estaban decididos desde el principio: él es el centro del proyecto, yo estoy aquí para ayudarle. Nunca olvidaré cómo me ayudó en mis inicios, es un buen chico». Toneladas de jabón entre ambos que revelan un posible futuro juntos en el PSG que antes no parecía cercano… y ahora tiene mejor pinta.

Pero no sólo de buenas palabras vive el hombre futbolista. El dinero es un asunto central en este caso, con el PSG proyectando pérdidas de 204 millones para este curso debido a la pandemia. El deseo ferviente de su presidente, Nasser Al Khelaifi, de formar un equipo de estrellas choca con la realidad financiera de la entidad, que le paga a Mbappé 21 millones netos al año y a Neymar, en torno a 35; son las cifras de sus contratos actuales, previsiblemente crecerían en sucesivas renovaciones, aunque no han trascendido detalles económicos del acuerdo del brasileño.

Pérdidas de 200 millones… y Messi

La renovación de Neymar, indefectiblemente, cerrará espacio salarial para Mbappé, con el PSG necesitado de recortar salarios para no saltarse el Fair Play Financiero de la UEFA. Y un nombre surge en el horizonte: Lionel Messi. El argentino sigue sin aclarar si renovará con el Barcelona o si se marchará libre a otro equipo. Si sucede lo segundo (opción muy factible, la situación económica del Barça es crítica y su salario de más de 70 millones limpios por curso, inasumible), el PSG ya dejó claro en boca de su director deportivo, Leonardo, que quiere competir por ese fichaje: «Un jugador así siempre está en la lista del PSG».

Y añadió: «¿Neymar o Mbappé? La situación es difícil, ¿qué equipo tiene los medios financieros para pagarles ahora mismo sus salarios? Creo que nadie…». Si Messi entra en la ecuación, obligatoriamente debe salir uno de los dos. Y Neymar ya ha dicho que se queda en París, donde quiere reunirse con su amigo Messi. El brasileño, con su renovación, quiere acercar que Mbappé siga el mismo camino pero, al mismo tiempo, constriñe ese camino económicamente y potencia su marcha. Una balanza de difícil predicción, a cuatro meses del cierre de la temporada.

Webó lamenta «la falta de solidaridad» de Thomas Tuchel durante el PSG-Basaksehir

El pasado 8 de diciembre se producía un incidente en el PSG-Basaksehir que paró el partido. El cuarto árbitro, Sebastien Coltescu, era acusado de racismo por el banquillo del conjunto turco. La revista ‘France Football’ ha tratado de arrojar luz al incidente en su último número y Pierre Achille Webó, entrenador asistente de los visitantes y uno de los protagonistas del suceso, ha tomado la palabra.

El exinternacional camerunés, con pasado en Osasuna o Espanyol, mantiene que la herida sigue abierta: «Tengo un sentimiento de rabia, me sentí discriminado». Además, considera que el asunto no ha sido resuelto ni con la premura ni la contundencia que requería. «Quiero que se apliquen sanciones, porque es la primera vez que ocurre. Se deben tomar medidas muy fuertes, de lo contrario se seguirá repitiendo y nadie recordará lo sucedido», continuaba.

«Ha sido ese chico negro», decía Coltescu a Hategan, colegiado principal del choque, refiriéndose a Webó. Una frase que desataría los acontecimientos y los reproches. «¿Por qué cuando te refieres a un blanco no dices el chaval blanco?», le cuestionaban al protagonista. Todo terminó con el aplazamiento del partido (el PSG ganó 5-1 al día siguiente), después que gran parte de los jugadores tomaran parte en la trifulca. Demba Ba, por parte otomana, y Neymar y Mbappé, por la parisina, fueron los más elocuentes.

Ensalza a Neymar y Mbappé, carga contra Tuchel

Es más, a la pareja estrella del PSG también se ha referido Webó en ‘France Football’: «No debemos tomar a la ligera el hecho de que Neymar, Mbappé y todos estos jugadores de talla mundial reaccionasen como lo hicieron por esta causa. El hecho de que dijeran ‘si pasó, no continuamos’ les hace más grandes. Enhorabuena una vez más a Leonardo, al presidente del PSG y a los jugadores, puesto que jugaron un papel muy importante». Sin embargo, hay una persona cuyo comportamiento no gustó al ahora entrenador asistente del Basaksehir, Thomas Tuchel. «El entrenador hizo lo que hizo. Hubo una falta de solidaridad total por su parte», sentenció.

Mbappé, más difícil todavía

El gordo de Navidad llegaba a la Europa futbolística el día 24, cuando trascendió la noticia. El PSG despide a Tuchel después de ganar un partido por 4-0. Un movimiento calculado por la entidad francesa justo cuando está inmerso en importantes negociaciones para renovar a sus principales estrellas, entre ellas Mbappé, que tenía una relación muy turbulenta con el técnico alemán. Malo para el Madrid, pues su despido es un obstáculo claro para poder fichar a la estrella francesa el verano que viene. Ahora, todo se complica un poco…

El despido de Tuchel no sólo es un obstáculo por Mbappé, también lo es por el sucesor de Zidane cuando éste ya no esté en el banquillo. La figura de Pochettino, quien parece ser el que sustituirá al alemán, era también la elegida por Florentino Pérez para hacer la transición entre Zidane y Raúl cuando llegara el momento. Pero eso, traer a Pochettino, era una cuestión de coincidencia en el tiempo… y ya se sabía complicado.

El movimiento que no contemplaba el Madrid era el despido de Tuchel. Se considera, más aún, que ha podido ser una concesión de Leonardo y de los propietarios del PSG a la estrella francesa. La temporada pasada fue muy difícil para la relación entre la estrella y el entrenador, especialmente por dos episodios en los que el futbolista fue sustituido antes del final (ante Montpellier y Nantes) y mostró su desagrado en público“Yo soy el entrenador, esto no es tenis, un deporte individual, sino fútbol”, llegó a recriminar a la estrella el técnico. Luego, que el PSG llegara a la final de la Champions parecía haberlo arreglado todo… Pero no es así.

Leonardo incluso se vio obligado a montar una reunión con Tuchel de urgencia para limar asperezas. Lo desveló Le Parisien. Y eso indicaba lo importante que es estratégicamente Mbappé para el PSG, pues colocaba al futbolista a la misma altura que su entrenador. Ahora, es difícil pensar que el sucesor de Tuchel en el banquillo haya dado el sí sin tener la certeza de que el PSG va a pelear por su jugador franquicia.

El Madrid tiene pensado acometer su fichaje en verano que viene… será más complicado. La estrategia del club blanco estaba basada en conseguir que antes de esa fecha Mbappé no renueve. De otra manera, traerlo será casi imposible. Ahora, vuelve a tomar fuerza lo que barruntaba el jugador y su entorno hace unos meses y que fue desvelado por AS, la posibilidad de renovar, sí, pero con una cláusula proMadrid. Es decir, pactando una cantidad de antemano si el Madrid quiere ficharle en el futuro. Pero claro, sería por una cifra astronómica, más cercana a los 250 millones de euros que a los 180 por el que el Madrid estimaba que sería posible traerlo este verano.