Haaland se despide a lo grande

Se despidió Erling Haaland de la Champions como suele acostumbrar: marcando. Ingresó el astro noruego en el terreno de juego en el 62 de partido y anotó un doblete que sirve al BVB para paliar los efectos que supuso la eliminación de la Champions y el reciente batacazo en el clásico alemán frente al Bayern de Múnich (2-3).

Impuso su juego el conjunto de la Bundesliga a un pobre Besiktas que ya vio cómo sentenciaban los de Rose en un insignificante choque antes del pase por vestuarios. Malen y Reus (de penalti tras le expulsión de Souza) subieron el 2-0 al marcador antes del descanso, tirando de carácter a pesar de la certeza de no tener posibilidad ninguna de sellar el pase a octavos.

Más de lo mismo tras la reanudación. El propio Reus, desatado, amplió el marcador, provocando que Rose diera entrada a un Haaland que, después de arriesgar en el clásico, todavía no está del todo recuperado de su lesión en la cadera. Tardó cinco minutos el kíller en estrenarse y, también, cerró una manita que le asegura 2,8 millones de euros al BVB. A partir de ahora, Europa League.