El Atlético realizará entre tres y cinco fichajes para la 21-22

El Atlético no tiene prisa por cerrar su plantilla de la temporada 2021-22. El grueso del equipo seguirá y le falta únicamente dar algunos retoques. No serán muchos, pero sí importantes. En este mercado veraniego primará más la calidad que la cantidad de jugadores que puedan llegar. El Atlético es el campeón liguero y el que venga tiene que ser para mejorar lo que hay en el conjunto rojiblanco. En lo que respecta a las salidas, terminan contrato Torreira y Dembélé. No hay nada dicho al respecto, aunque ahora mismo parece complicado que puedan seguir.

Vitolo finaliza contrato la próxima temporada y el Atlético quiere sacar dinero por él. El problema es que su ficha es muy alta y no está al alcance de muchos equipos. Más bien de muy pocos. La salida de Vitolo es uno de los grandes caballos de batalla de este verano en el Atlético. El otro será Saúl. El centrocampista quiere salir y el consejero delegado del club, Gil Marín, le da la opción de buscarse algún equipo al que pueda ir. Pero el Atlético no va a regalar a ningún futbolista y tampoco lo hará con Saúl. Veremos si alguien está dispuesto a ofrecer 50 o 60 millones por el canterano. Grbic, por otro lado, le ha pedido al club salir para poder jugar. Oblak no le ha dado ninguna posibilidad de disputar minutos ni en Liga ni en Champions. Necesita jugar y Berta deberá encontrarle algún equipo en el que pueda mostrar su categoría. Podría irse algún jugador más, como HerreraA Vrsaljko también le queda un año más de contrato, aunque no es jugador que estorbe. Se estudiaría alguna oferta que pueda llegar.

En lo que respecta a llegadas, el Atlético está cerca de cerrar el fichaje de De Paul, el centrocampista argentino de 27 años que tanto agrada a la dirección deportiva. Tanto Berta como Simeone coinciden: es el hombre. En Italia se habla de un traspaso en torno a los 35 millones de euros. Es una cifra importante para una entidad con dificultades económicas. De Paul llegará como un jugador polivalente, puede jugar en varios puestos en el centro del campo y aúna calidad y trabajo. Nadie de los que mandan en el equipo dudan: hay que hacerlo sí o sí.

El Atlético incorporará un portero que venga a ser suplente de Oblak. No hay otra. Y el que fiche lo sabe. No hay secretos en eso. El Atlético tiene al mejor y el que llegue sabe que jugará más bien poco. Pero primero hay que buscarle equipo a Grbic. Antes de entrar, dejen salir…

Y Luis Suárez tendrá un compañero en la punta de ataque. En principio será un futbolista que podríamos definir de perfil bajo, un jugador que no cueste mucho, aunque dependiendo de alguna operación podría cambiar ese perfil. Suárez es el titular, pero no puede jugar los 38 partidos de LaLiga y todos los de Champions. Un portero, un medio y un delantero son fijos.

Y el mercado dictaminará si el Atlético hace alguna operación más. Podría apuntalar su lateral derecho si finalmente saliera Vrsaljko. Podría aprovechar algún jugador más que pueda ser interesante en el centro del campo. El Atlético incorporará entre tres y cinco jugadores. Berta tiene trabajo. Sin prisa pero sin pausa.

El Inter tasa a Lautaro

Lautaro Martínez es el nombre que Simeone ha puesto sobre la mesa durante las negociaciones de su ampliación de contrato, la pieza que cree que falta para apuntalar a este Atleti campeón. Pues Lautaro ya tiene precio, según Sky Italia. Son 90 millones. Una operación en estos momentos inasumible para el Altético, que el día 25 ha convocado una Junta de Accionistas para aprobar una ampliación de capital (por 181,8 millones), y que, para fichar, necesita imperiosamente liberar antes. La frase del refranero, Dejen salir antes de entrar. Esa.

Sólo, en su historia, el club rojiblanco ha pagado más por un futbolista que lo que el Inter le pide por Lautaro: los 120 millones que abonó por João Félix en el verano de 2019. Por Lemar, hasta ese momento en la cabeza de ese ránking, había pagado un año antes 70. De momento, según informaba la prensa italiana esta semana, el equipo italiano ya habría rechazado una primera oferta de los rojiblancos. Una oferta por la mitad del dinero que pide por el delantero argentino, de 40-50 millones, según desvelaba El Corriere dello Sport.

«Entre Simone y Simeone»

«Lautaro, entre Simone y Simeone«. Así amanecía ayer Tuttosport, con el interés del Atlético y del técnico argentino por Lautaro y ese juego de palabras con el entrenador argentino y el nuevo del camiseta de futbol Inter Milan barataDesvelando, además, contactos entre Simeone y el futbolista. Pero el Inter está tratando de atar a su jugador, que termina contrato en 2023 y quieren blindarle, para que entre ese ‘entre’ se quede con Simone.

Esa manera de sufrir «innecesaria» que es ADN y esencia del Atlético

Fueron diez minutos como noventa insoportables.Zubeldia encontró esa pelota en la frontal del área, llovida de un córner, y la pateó a bocajarro para batir a Oblak. Y, de pronto, Simeone miraba al marcador. Diez minutos, diez tan largos como diez horas, lentas e insoportables. Y, de pronto, miraba la camiseta txuri-urdin y veía en ella los colores del Levante. Tan buenos partidos, en el Ciutat, aquí, y ni una victoria, el colchón que comenzó a menguar. Y, de pronto, que falta el oxígeno, que un puño de arañas trepa del corazón a la garganta, el azúcar en 280, el miedo de cuerpo presente en este Atlético-Real Sociedad, jornada 36ª. Porque esos diez minutos que quedan son los de la primera final que al Atlético le quedan por esta Liga, para ganar esta Liga, de sí mismo depende, y la Real acaba de marcar el 2-1. La tranquilidad por el 2-0 en el minuto 30 se ha esfumado. Toca sufrir. Sufrir a lo Atleti. Nadie como los rojiblancos saben, pero el propio Simeone lo reconoció minutos después al micrófono de Ricardo Sierra en Movistar+, después de irse con los puños al aire al vestuario nada más pitar el árbitro el final: «El sufrimiento fue innecesario». No es el primero de la temporada en este camino hacia el título.

Porque el partido ante la Real podría ser el relato de la temporada del Atlético hasta el momento. Inicio arrollador, presión feroz tras pérdida, la Real que no cruza la línea del centro del campo hasta el minuto 10, arrancadas de Llorente, ocasiones sobre la portería de Remiro como disparadas con una ametralleadora, 2-0 en el minuto 27, tranquilidad. LaLiga se acaricia. Ese Atleti que depende de sí mismo tiene el partido controlado. La Real llega. Llega, sí, pero se topa con el palo o el guante de Oblak. Como en esa primera vuelta en la que Oblak no encaja y el Atleti, partido a partido, sólo sabe sumar tres en tres, mientras Madrid y Barça no. En diciembre campeón, se decía, a pesar de la cautela siempre en la boca de los aficionados rojiblancos, que saben del sufrir, «espera, espera; partido a partido». Y llegaron esos partidos ante el Levante, empate y derrota, los dos seguidos, y el colchón del Atlético, tan mullido en enero, empezó a descoserse, hilo a hilo.

Partido a partido, penalti a penalti

Porque la historia de esta Liga se está construyendo al final sobre momentos así, como esos diez últimos minutos ante la Real. Sucedió en la jornada 28ª, Atlético-Alavés, minuto 84, el Atlético gana 1-0 y Pacheco acaba de detener un disparo de Suárez. Savic le da un codazo a Rioja en el área contraria, revisa el VAR, pita el árbitro: penalti. Joselu se encargará de lanzarlo… Pero Oblak adivina y para. La afición del Atlético le quita el polvo a los desfibriladores, a las botellas de oxígeno. Tocará volver a sacarlos seis jornadas después, ante el Elche, jornada 34ª. El Atlético gana 0-1 cuando en el minuto 90 el silbato del árbitro hace subrir el azúcar, las arañas trepan. Fidel coloca el balón, dispara y la pelota se estrella en el palo. Sube el volumen de esa estrofa del himno de Sabina: «Qué manera de aguantar, / qué manera de crecer, / qué manera de sentir, / qué manera de soñar, / … / qué manera de sufrir, / … / qué manera de vencer, / qué manera de vivir, / Qué manera de subir y bajar de las nubes, / ¡qué viva mi Atleti de Madrid!«. Como en los dos partidos que quedan esta temporada, dos finales, aunque se sufran. Pero ya lo decía el socio número 1 de 2004, Agustín de la Fuente Quintana en ese anuncio de Rushmore. «Atleti. Me mata, me da la vida». Y está a 180 minutos de ser campeón.

Costa se despide del Atlético: «Era lo mejor que podía pasar»

Diego Costa dejó de ser ayer jugador del Atlético. El delantero llegó a un acuerdo con el club para rescindir su contrato, que acababa en junio, y no volverá a vestir la camiseta rojiblanca. Dice adiós con 215 partidos y 83 goles a sus espaldas en las dos etapas que vivió en el Atlético tras fichar con solo 17 años.

Así Costa quiso despedirse del club y principalmente de una afición que siempre le ha apoyado. El hispanobrasileño dejó un emotivo mensaje en las redes sociales para decir adiós: «Bueno Gente… Atléticos… hoy, con tristeza, pero al mismo tiempo feliz, vengo a despedirme de todos los aficionados del Atleti, de toda mi gente. Triste por no poder hacer más parte de esta familia, estando en el día a día, pero feliz por haber formado parte de ella, de este gran club.

Aquí he vivido momentos difíciles, de los que siempre me he levantado gracias a la ayuda de los médicos, fisios y recuperadores y de mis compañeros. Y momentos felices que ya están en mi memoria y en la de todos. Pero quiero deciros que me siento feliz por haber podido hacer historia y poner mi pequeño nombre en la de este gran club. Algo que siempre quise pero nunca llegué a imaginar que pudiera pasar.

Quiero dar las gracias a todos los atléticos, pero creo que llegó mi momento y que tanto para mí, como para el club, era lo mejor que podía pasar. Creo que es el mejor momento para ambos, y la mejor manera de ayudar a este equipo y al club. He dado lo mejor, o al menos, siempre intenté dar lo mejor por este club y esta camiseta.

Quiero dar las gracias a mis compañeros, a los médicos, los fisios y recuperadores… ellos han sido mi familia. Quiero dar las gracias también al Cuerpo Técnico. Y a la afición…. sólo GRACIAS. GRACIAS y GRACIAS. Siempre fue un aliento. Siempre fueron, y siempre serán, una motivación. LO MÁS GRANDE QUE TIENE ESTE CLUB. Yo tenía un sueño… veía cómo toda la afición gritaba el nombre de los grandes jugadores que han vestido esta camiseta, y soñaba, y creía, y me animaba a trabajar para algún día merecer que gritaran mi nombre también.

Ahora recuerdo momentos en los que el Calderón primero, y el Wanda después, han gritado mi nombre, y quiero deciros que son momentos únicos para mí. Mucho que los títulos, porque el cariño, lo humano, siempre será lo más importante para mí. Así que… MUCHAS GRACIAS AFICIÓN. No quiero decir lo que todos dicen al irse de un club. Aquello de que seré uno más. No. Lo demostré en el campo, lo demostré en cada partido… YO YA SOY DEL ATLETI. Ahora, con mucha ilusión, fuerza ganas y pasión para lo que venga, el próximo desafío«.

Lemar acepta el reto del Cholo

«Lemar juega muy bien. No tenemos futbolistas en la plantilla que tengan velocidad y la construcción que tiene él. Ojalá podamos darle la confianza que él necesita para transmitirnos lo que tiene«. Eran las palabras de Simeone tras la victoria del Atlético en Mestalla, partido en el que comenzó el despertar de un Lemar que llevaba tiempo dormido.

El francés dio un gran paso hacia atrás durante la temporada pasada, cuando debía explotar como rojiblanco una vez completado su año de aclimatación. Sin embargo, fue al contrario. Timorato con balón, fue desaprovechando las oportunidades del Cholo hasta quedar relegado al banquillo, culminando la temporada sin ningún gol ni ninguna asistencia en 29 partidos. El Atlético le puso en el mercado durante el verano, pero ninguna oferta se acercó a la inversión realizada por el jugador de 25 años (70 millones por el 70% del pase).

Pero Simeone tenía claro que si Lemar se quedaba, seguiría contando con él. Y aunque en los primeros partidos su presencia fue testimonial, el francés está creciendo mucho en este periodo de la temporada. El punto de inflexión pudo estar contra el Salzburgo, cuando entró por Luis Suárez en el minuto 82 con el marcador empatado y la imperiosa necesidad de ganar y dio la asistencia para el tanto de João Félix que dejó los tres puntos al equipo rojiblanco. Acabó así con 18 meses sin participar con el último pase o la definición en un gol y sintió una liberación que puede ser determinante.

Porque una parte del bajo rendimiento de Lemar durante la temporada pasada parecía venir motivado por la falta de confianza en su juego. Un futbolista que necesita manejar el balón, conducir y sentirse determinante en el ataque colchonero. Y así se ha mostrado desde aquel día. El francés fue el mejor contra el Valencia y tuvo el premio del gol ante el Valladolid, jugando en la segunda mitad en la posición de carrilero izquierdo donde se le ha visto muy cómodo. Simeone siempre pide que sus jugadores expriman los minutos que tienen, calidad de minutos más allá de su cantidad.

Y ahí se está haciendo fuerte Lemar. Contra el Bayern entró en el minuto 87 acto seguido al gol del empate de Müller. Y en los instantes que estuvo sobre el césped puso un gran centro para el cabezazo de Hermoso y peinó el balón en una jugada que no pudo culminar Felipe. Poco más se le pudo pedir en el tiempo que tuvo. En el derbi contra el Real Madrid saltó al verde en el descanso para darle una marcha más al equipo. Su primera acción le costó la amarilla por un plantillazo sobre Casemiro, pero trató de echarse al equipo a la espalda ofreciéndose con continuidad y generando dos de las tres únicas ocasiones del equipo en todo el partido.

Cada vez más protagonista

No acertó a encontrar portería en una jugada parecida a la del gol ante el Valladolid, pero remató el gran centro de Llorente al segundo palo por fuera de la red. Un gol hubiese supuesto el empate y cambiar por completo el transcurso del partido. No llegó, pero no por ello dejó de mostrarse. La pedía e intentaba dar un paso más para estirar a un equipo muy replegado. Tras varios regates volvió a buscar portería en los últimos minutos con un disparo que se marchó por arriba. Su entrada fue una de las mejores noticias en el gris encuentro rojiblanco.

Ahora llega la Copa, un torneo donde aparentemente Lemar tendrá que ser protagonista. De momento ya se ha convertido en uno más en la rotación y ha ido ganando puestos entre las prioridades para Simeone. La confianza depositada por el Cholo se está viendo respondida y si recupera a un futbolista con tales características será un gran salto para el Atlético. Su calidad técnica es indudable. Lemar todavía está a tiempo, un campeón del mundo venido a menos, pero con ganas de demostrar que tiene mucho fútbol en sus botas para entregar a la afición del Atlético.

João Félix evita un lío

João Félix evitó a poco del final que el Atlético se metiera en un gran lío. El portugués hizo un partido magnífico y condujo al triunfo a un equipo que ofreció unas grandes e imprevistas facilidades en defensa. Ganó sufriendo, y mucho, el Atlético, pero lo hizo y se llevó tres puntos que pueden ser vitales para conseguir el pase.

Simeone sacó todo lo que tenía, con Luis Suárez y João Félix arriba y con Marcos Llorente y Correa apoyando desde las bandas. Potencial ofensivo para un encuentro que el Atlético no podía dejar escapar. La alineación dejaba bien a las claras las intenciones del Cholo y la necesidad rojiblanca de hacerse con los tres puntos. Nadie duda de que el Atlético es superior al conjunto austriaco y mejor demostrarlo desde el inicio, aunque la puesta en escena mostró un rival valiente, duro, que no dudó en atacar la portería de Oblak. Al cuarto de hora el equipo madrileño ya sabía que si llevaba la pelota cerca del área rival haría daño, por cuanto en defensa el Salzburgo pasó muchos apuros.

Pudo marcar João Félix en un remate increíble de chilena, también Suárez en un balón que se le marchó fuera por poco. De haber marcado el portugués seguro que hubiese sido uno de los goles de esta Champions. A la tercera fue la vencida con un zurdazo de Marcos Llorente, duro, raso, que el cancerbero del Salzburgo no pudo atajar. Me vino a la cabeza la máxima de muchos entrenadores: hay que tirar, siempre hay que tirar, puesto que puede pasar como en esa jugada donde pareció que el cancerbero pudo hacer más.

El partido lo pudo sentenciar Llorente pasada la media hora pero falló en el uno contra uno. No tiene el equipo muchos jugadores que puedan hacer los desmarques que hace el madrileño. Lo realizó todo bien menos definir. En esto no hay nadie como Luis Suárez. El uruguayo, sin embargo, no está para grandes carreras. El gol espoleó al Atlético, con João Félix pidiendo el balón y llegando con peligro al área. Pero el conjunto madrileño cometió uno de esos errores que tanto desagradan a su entrenador. Una pérdida en el centro del campo propició el contragolpe rival y el gol de Szoboszlai. Todo a cinco minutos del descanso. Prohibido hacer eso con el Cholo.

Igual que el tanto hizo que el Atlético ofreciera unos minutos de buen fútbol, el gol del Salzburgo metió al equipo en un mar de dudas. Los rojiblancos vieron tan sencillo hacer daño al rival que se quedaron atolondrados con la igualada. Vuelta a empezar. La jugada del encuentro llegó nada más reanudarse el mismo, aunque para desgracia del Atlético la protagonizó el Salzburgo. En tres toques y con una velocidad endiablada hizo el 1-2. Mwepu metió un excelente pase con el exterior a Ulmer, quien regaló el tanto a Berisha. Se nota que el Salzburgo juega en una liga donde prima el gol y al equipo austriaco le gusta salir a jugar. Pero igual que en ataque hizo peligro en defensa tuvo debilidades. Y lo aprovechó João Félix, en una estupenda combinación con Correa.

La puntilla de João Félix

En LaLiga el Atlético no encaja, pero en Europa es otra cosa. El Bayern le marcó cuatro y el Salzburgo metió el miedo en el cuerpo cada vez que pasó del centro del campo. En este sentido parece claro que cualquier tiempo pasado fue mejor. Savic escenificó el enfado a la hora de partido cuando tuvo que sacar en última instancia un balón que suponía el 2-3. En Champions no se puede regalar tanto. Sucedió lo que pocas veces se ha visto en partidos del Atlético: el rival tocar y tocar y penetrar por el centro de la defensa rojiblanca. No apuntilló el Salzburgo, con un descaro y valentía impropia del fútbol de este nivel, y lo acabó pagando.

Porque sucede también que el Atlético tiene jugadores de categoría máxima. Y João Félix es el futbolista de más calidad de la plantilla. Aprovechó un balón dentro del área para hacer el tanto de la victoria. Simeone corrió por la banda dando saltos de alegría consciente de la importancia del tanto.

Carrasco: «El Leipzig es un equipo con mucha intensidad»

Yannick Carrasco dio las primeras declaraciones tras la llegada del Atlético de Madrid a Lisboa. El belga habló de la Champions, el primer entrenamiento en tierras portuguesas y del RB Leipzig, rival de los de Simeone en cuartos.

Champions: «Contento de estar aquí para poder competir la Champions. Hace un poco más de fresco que en Madrid. He visto al equipo bien esta noche».

Entrenamiento: «Mucha chispa, ganas e intensidad y ojalá sea así el jueves».

RB Leipzig: «Es un equipo con mucha intensidad. Ofensivamente con potencia, ganas, jugadores jóvenes y defensivamente son muy intensos. Tienen mucha ilusión porque en una competición así todos tenemos mucha ilusión. Nosotros tenemos que estar preparados para intentar ganar ese partido y darlo todo por nuestra afición que no puede estar ahí y darle un regalo a los de casa».

La Roma se plantea ahora quedarse a Kalinic cedido

Hasta hace unas semanas, el futuro de Kalinic sólo pasaba por una opción: regresar al Atlético. La Roma, equipo en el que estaba cedido esta temporada, quiso desprenderse de él ya en el pasado mercado invernal y también quería desprenderse de él cuando llegara la ventana de verano, por mucho que tuviera una opción de compra sobre el croata. Algo que el regreso de la Serie A tras el parón obligado a causa del coronavirus ha cambiado. Ahora el futuro de Kalinic ya no está tan claro.

Porque su rendimiento en estos partidos ha sido otro, dos goles en los cinco partidos disputados, como si sus piernas hubieran comenzado a obedecer a esa orden del director deportivo Gianluca Petrachi, “si en estos dos meses que quedan, hace siete u ocho goles, su situación cambiaría, está claro”. Dicho y hecho. En camino está.

Pero con condiciones. Porque la primigenia rojiblanca era que si el club romano quería quedarse con Kalinic para la 2020-21 debía ser ejecutando esa opción de compra obligatoria (de entre siete u ocho millones), algo por lo que en Italia no están dispuestos. Si Kalinic continúa con ellos, será cedido. Para el Cholo no cuenta.

Carrasco se reengancha

Carrasco se reengancha al Atlético de Simeone. El jugador belga fue el mejor del Atlético en el Camp Nou y además del punto obtenido, la gran noticia para el conjunto madrileño es la aportación del extremo. Carrasco llegó en el mercado invernal como la apuesta rojiblanca para reforzar una plantilla que mostraba carencias ofensivas. La crisis provocada por el COVID-19 obligó a que la competición se parase y eso hizo que Carrasco no pudiera mostrar sus condiciones. Tras el parón, y el gran número de encuentros, Simeone ha ido rotando a su plantilla y Carrasco ya sí ha ofrecido un buen rendimiento. Su partido ante el Barcelona hace que dé un paso al frente. Simeone comentó al final del encuentro que «el Carrasco que se fue está volviendo a su mejor versión».

Carrasco ha jugado 11 partidos de competición oficial en lo que llevamos de temporada, todos en LaLiga. Debutó en el Bernabéu, ante el Real Madrid, el 1 de febrero. Ha jugado siempre y únicamente no disputó ni un minuto contra el Liverpool, en ninguno de los dos partidos de Champions, ni tampoco en el que enfrentó al Atlético ante el Villarreal. En los demás sí que ha gozado de minutos. Ha marcado un gol y dado dos asistencias.

Carrasco realizó cuatro regates (el que más del Atlético), hizo 23 de 26 pases buenos y recuperó cinco balones (que no es lo suyo) en el encuentro ante el Barcelona. Dio la impresión de ser un peligro constante para la defensa azulgrana. Provocó los dos penaltis que propiciaron los dos goles del equipo madrileño. Para Simeone es muy importante la punta de velocidad que tiene el extremo belga.

El futbolista del Atlético acaba su cesión esta temporada. El club rojiblanco ha hablado ya con él para que siga un año más y el belga ha respondido de manera afirmativa. El Atlético quiere hablar con el Dalian chino para que Carrasco esté en la plantilla rojiblanca 2020-21. Simeone ha tenido siempre una gran fe en el belga y partidos como el del Camp Nou le refuerzan. A sus 26 años, en septiembre cumplirá 27, sabe que está ante una de sus últimas oportunidades de volver a un gran nivel en un club que aspira a todo como el Atlético.