El resurgir de Lemar

Lemar ha vivido una montaña rusa desde su llegada al Atletico Madrid camiseta. Su fichaje procedente del Mónaco, el más caro en la historia del club en aquel momento, se cerró y anunció cuando iba a comenzar el Mundial de Rusia 2018 que acabaría levantando junto a sus ya compañeros de vestuario Griezmann y Lucas. Un refuerzo de quilates que desbordó la ilusión de la afición cuando, tras haber adelantado sus vacaciones para ponerse a las órdenes de Simeone, dio una exhibición de fútbol en la Supercopa de Europa contra el Real Madrid.

Pero esas sensaciones se fueron desvaneciendo con el paso de los partidos. Lemar alcanzó los 70 millones de valor para la página especializada Transfermarkt en su llegada, pero el bajo rendimiento, unido a que parecía haber perdido la confianza en su juego y la poca transcendencia en el Atlético pese a que Simeone continuaba dándole minutos, provocó que dicha cotización fuese bajando hasta los 15 millones hace sólo un año, en noviembre de 2020. El francés tocó fondo. Había estado en el mercado, ningún club se lanzó a por sus servicios y la nueva temporada la comenzaba a priori con un papel secundario.

Sin embargo, Lemar resurgió de sus cenizas y fue capital para levantar el título de Liga. Potenciando su fútbol en el nuevo sistema táctico como interior y convirtiéndose en una pieza clave para enlazar la defensa y el ataque y dar un salto de velocidad al centro del campo. Su cabeza también hizo un clic, encontró su lugar y recobró la fuerza mental para encarar a los rivales con una confianza nueva. Y esta temporada está siendo aún más importante y resolutivo de cara a puerta (suma dos goles y dos asistencias). Eso le ha servido para volver a dar un salto en su valor. En enero, hasta los 20 millones, en marzo a los 25 y en la última calibración de este 13 de octubre hasta los 40. Lemar recupera cotización a la par que ha ido recuperando su nivel y con todavía 25 años (cumple 26 el mes que viene) tiene mucho tiempo para seguir mejorando.

«No sabes la cantidad de gente que me decía que no lo pusiera, que pusiera a otro. Y yo lo veía y decía que tenía que jugar. Tiene cosas diferentes de los demás. Va para delante, gambetea (regatea). Tiene algo que tienen pocos. Hoy ya no se gambetea más. Hoy es todo posicional, hago superioridad numérica por acá, por allá. ¿Y el talento? ¿Y lo individual? ¿Y la gambeta? ¿Y el eludir? ¿Y el sacarse un hombre de encima que rompe toda la estructura? ¿Quién lo tiene? Lemar, João, Correa, pocos«, explicaba Simeone esta semana en El País. Lemar ha tenido una recuperación en forma de U y tras tocar fondo, quiere volver a llegar a su techo.

João y Griezmann bajan

En la nueva estimación de Transfermarkt también hay jugadores del Atlético cuyo valor decae. En el caso de João Félix, sus últimos meses lastrado por la lesión de tobillo le llevan a bajar desde los 80 a los 70 millones. Griezmann continúa con su descenso constante pese a volver al Atlético y el último bajón le lleva de los 60 a los 50 millones. Los jugadores veteranos como Felipe y Herrera tienen un ligero descenso hasta los 9 y 7 millones respectivamente, algo habitual en la estimación de la página en los jugadores que han superado los 30 años.

Arezo, otra apuesta de futuro

El Atlético está muy contento con lo que tiene, pero no deja de mirar cómo reforzar su plantilla. Vlahovic gustaba en verano y sigue en la agenda, aunque se ha entrometido al Juventus. Y en el radar rojiblanco está también Matías Arezo, una de las grandes joyas de Sudamérica. El serbio de la Fiore tiene 21 años y el uruguayo, aún 18. Dos cracks de presente y, sobre todo, mucho futuro a los que pretende pescar el Atleti en los próximos meses. En primer lugar, al joven de River Plate.

El Atlético no ha dejado de vigilar a Matías Arezo. El delantero muestra en cada encuentro un potencial enorme y eleva su rendimiento con el paso de las semanas. Esta temporada lleva 13 goles en 19 partidos, algunos de bellísima factura, y cada vez más clubes le miran, pero el futbolista valora que el interés de los rojiblancos viene de lejos y las cifras que estiman en Uruguay rondan los 10 millones de euros.

«Me consta el interés del Atlético, no hay duda, es uno de los equipos que le quieren. Es un jugador potente, definidor. Es un estilo Luis Suárez, con algunas características diferentes, pero con muy buena pegada y que sabe moverse muy bien en el área», confesó Leo Rumbo, director deportivo del River Plate de Montevideo, a AS en abril, donde reveló otra clave: «Además del idioma, un plus es la protección que puede tener allí», en relación a los uruguayos que hay (Giménez, Suárez, el Profe…) y ha habido en el club. En la dirección deportiva entienden que da el perfil.

Si ficha en enero, cedido en River o a Europa

El plan del Atlético es no acelerar el crecimiento de Arezo, que ahora está en un contexto muy favorable en su país. Pero los pretendientes acechan. Por eso el club rojiblanco no quiere que se le adelanten y en Uruguay afirman que la operación se materializará ya el próximo mes de enero, aunque luego decida dejarlo cedido o buscarle un primer equipo en Europa. Matías Arezo cotiza al alza y es otra de las apuestas de futuro del Atleti, quizá el heredero de Suárez en el equipo y en la selección. Si los rojiblancos atan al charrúa y a Vlahovic, Simeone tendrá goleadores para muchos años.

Correa acepta el desafío total

La llegada de Griezmann al Atlético fue la bomba del cierre de mercado y ahora es Simeone, su gran valedor, quien tiene que gestionar todo lo que tiene en sus manos. La sensación generalizada antes del día 31 era que el equipo tenía un ataque poderoso… y ahora se une el francés. La delantera titular era la formada por Luis Suárez y Correa, que se ha hecho fuerte desde la primavera. Pero tras el parón, el argentino sentirá la fuerte presión de Griezmann y João Félix por hacerse con su puesto. La competencia es tremenda.

Correa gustará más o menos entre la hinchada que sus socios de delantera, pero ha empezado la temporada con galones y con goles. Lo primero se lo ganó en el tramo final de la pasada Liga, para la que acabó siendo decisivo. Y ha empezado esta con tres tantos y una asistencia en tres jornadas. Nadie le ha regalado nunca nada en el Atleti y ha cambiado su eterno rol de revulsivo por el de titularísimo. ¿Y ahora qué?

Segundo punta o ariete

El rendimiento actual pone al argentino por delante de João Félix y Griezmann, pero cuesta pensar en que estos vayan a ser suplentes, y no digamos ambos a la vez. Pero también cuesta ver a Correa, pichichi liguero, relegado al banquillo. Y ahí está el puzle que tiene que armar Simeone. El 10, por ejemplo, le da otra solución, porque puede actuar como segundo delantero… o incluso en punta. Pero entonces sería por Suárez, palabras mayores. Y ha jugado mucho por la derecha, pero mejor en el 4-4-2 que en el sistema actual con laterales más largos.

Correa tiene otro punto a favor, y es que no se pierde una. En los últimos años no ha rotado ni para la Copa, y apenas se queda fuera por sanciones y lesiones. La temporada pasada jugó 48 partidos, más que nadie: los 38 de Liga, los 8 de Champions y los dos de Copa. En este curso, y a pesar de empezar la pretemporada con los rezagados, apenas dos semanas antes del debut en Vigo, también ha sido titular en los tres encuentros. Siempre disponible.

El bendito dilema de Simeone

El argentino está en racha, João Félix es una apuesta de presente y futuro y Griezmann es el fichaje estrella. Y está Cunha también. Al 10 no le asustan los retos y este será el siguiente. Y probablemente el más difícil todavía. La pasada temporada ya rebasó al portugués en los planes del técnico y ahora parte en la pole. Desde el club apuntan a que con tantos partidos (vienen siete de Liga y Champions en tres semanas), las rotaciones serán necesarias y habrá minutos para todos. Pero cuando lleguen los partidos de campanillas, al Cholo le tocará elegir. Y Correa levantó la mano en abril para decir ‘aquí estoy yo’…

Atlético: alerta amarilla

Ni Ramón de la Cruz hubiese escrito un sainete mejor que el que Munuera Montero lleva tres días redactando con el acta del Celta-Atlético. Porque sí, el partido se jugó hace tres días, pero da igual, Munuera Montero siguió escribiendo el acta como si de una serie con varias temporadas por delante se tratara. Ni George R. Martin. Porque Munuera Montero sacó el bolígrafo y, ayer, de pronto, añadió a su acta el motivo por el que José María Giménez, el 2 rojiblanco, vio la amarilla en el minuto 98. «Permanecer de pie en su área técnica, tras haber sido advertido de que se sentase».

Curioso, porque Giménez fue de los futbolistas rojiblancos que completó el partido, los más de 100 minutos que se disputó, tras un llamativo añadido de siete, y sentarse, como que no. Poco después el colegiado, quizá alertado por lo surrealista de su añadido, volvió a coger el bolígrafo mientras le daba al Control+Z. La amarilla a Giménez no desaparecería pero sí cambiaría el motivo de su tarjeta. Ahora «por protestar».

Disparidad de castigos entre Atleti y Celta

Nada, por cierto, del dedo en el ojo de Aspas a Hermoso. Algo llamativo y que pone al Atlético en alerta. Primera jornada de Liga y ya perseguido por las tarjetas. Fue una constante la temporada pasada, en la que se proclamó campeón, a pesar de ello. Una carga llamativa de tarjetas que volvió a sentir sobre su camiseta el domingo en Balaídos. El Atlético cometió nueve faltas, el Celta, once.

Munuera Montero castigó las primeras con cinco amarillas y una roja directa. Lo segundo, con cuatro tarjetas amarilla, una doble para Mallo. Y ya no hablamos de ese penalti pitado a Llorente por una mano que el día anterior, siendo casi idéntica, no se le pitó a Lucas Vázquez, que, según se han encargado de explicar los árbitros, con una comparecencia pública y varias privadas, no sería penalti. ¿O para el Atleti sí? Lo escrito, ni Ramón de la Cruz.

«Cuando jugaba De Paul, te quedabas sentado a mirarle a él»

Ramón «Monchi» Medina lleva a Racing de Avellaneda en la sangre. Toda una vida dedicada al club donde ha visto como sus jóvenes valores se formaban y, algunos de ellos, tenían la fortuna de triunfar. Utillero ayudante entre 1994 y 1997, pasó a ser el responsable de la sección hasta que comenzó a hacerse cargo del baby fútbol. Actualmente lo coordina y es reconocido como cazatalentos.

Una de esas promesas que pasaron por sus manos fue Rodrigo de Paul, que tras una espectacular Copa América acaba de fichar por el Atlético. Asistente de Di María en la final contra Brasil en Maracaná, el centrocampista llevaba cinco temporadas a gran nivel en Udinese antes de que el equipo rojiblanco se lanzase a por sus servicios. Pero Medina ya sabía desde muy chiquito que llegaría lejos. «Rodrigo es un chico tal cual le ves ahora, divertido, anima al grupo y futbolísticamente, cuando tenía siete años en baby fútbol, era como se le está viendo en la selección«, cuenta para AS.

«De Paul ya era la manija del equipo, el que se enfadaba cuando las cosas iban mal, le pedía la pelota al portero y salía desde abajo a regatear, jugar y armar juego, iba a presionar arriba para generar jugadas de gol y era muy completo. A medida que pasaban los años se iba completando. Yo siempre le dije que era un jugador de selección. De esos chicos admirables, cuando arrancaban los partidos te quedabas sentado a mirarle a él. No tiraba bicicletas ni cosas de esas, pero era muy completo. Desde arrancar en el fondo, iniciar jugada, defender, eso también lo hacía cuando era muy chiquito y tenía diez u once años» amplía Monchi.

Sobre su potencial, Ramón recuerda una historia que ya deja entrever la categoría de Rodrigo de Paul desde muy joven. «Cuando hicieron la configuración de los torneos de acá, realizaron la selección de la categoría 1994 y al primero que eligieron fue a él y esa categoría les ganó a todos. Venían las selecciones de Capital Federal y les ganaban, las de Loma, Montegrande, Lanús y eran imbatibles».

De Paul llegó al Valencia en el 2014 como un jugador de banda o mediapunta más cercano a la delantera, antes de explotar en Udinese como mediocentro, pero Monchi siempre le vio como organizador del juego. «Después en juveniles cambió un poco, porque siempre fue flaquito y en algún momento tuvo que esforzarse más en su físico y tener paciencia al juego. Le fueron llevando a poco a otra posición. Pasó a la mediapunta o hacia los costados, pero para mí, él siempre fue el clásico número 10, pero el 10 completo que genera juego, marca, ayuda…», sentencia. De Paul llega al Atlético en el mejor momento de su carrera, con unas características muy del gusto de Simeone y apunta a tener un papel fundamental en el conjunto rojiblanco.

Próximo capítulo, Marcos Llorente

La hoja de ruta del Atlético tras acabar la temporada estaba programada al detalle. La renovación de Simeone venía tratándose desde hace meses y se alcanzó un acuerdo hace semanas, como contó As, pero el club necesitaba hacer un movimiento antes de cualquier operación. El 25 de junio se aprobó la ampliación de capital y dio pistoletazo al verano rojiblanco: Simeone, hasta 2024. La siguiente renovación es la de Marcos Llorente.

El futbolista ha explotado y es una de las estrellas del Atlético. Para muchos, el crack de la Liga. Por eso, el club entiende que es justo reconocérselo con una importante mejora de contrato para, por otro lado, espantar a posibles pretendientes. Su contrato actual expira en 2024, por lo que no hay prisa para tratar una renovación, pero Gil Marín negocia las nuevas condiciones con la gente de confianza del jugador. El plan es elevar su caché a la altura de los importantes de la plantilla.

En la entrevista que Llorente concedió a As durante la Eurocopa, el jugador explicó la situación: «Hubo conversaciones hace tiempo (para renovar), es verdad, pero no se concretó nada y no se terminó la negociación. No tengo ningún problema y que pase lo que tenga que pasar. Me quedan muchos años. Mi idea es seguir, estoy bien, estoy feliz en el Atlético de Madrid».

Tras anunciarse la renovación de Simeone hasta 2024, el siguiente capítulo debe ser Llorente, aunque ahora se encuentra de vacaciones, por lo que no hay excesiva prisa para ejecutar ningún movimiento. En paralelo, la otra operación que quiere cerrar cuanto antes el Atleti es el fichaje de Rodrigo de Paul, que se prepara para la final de la Copa América y, después, se irá igualmente a descansar.

Valorado en 80 millones, el mejor español

Marcos Llorente, revelación en España, es ya un futbolista muy cotizado en el mercado. Transfermarkt, portal especializado en tasación, lo valora en 80 millones de euros, precio de crack y el español que más. En la Premier le tantean, pues es un jugador de gran nivel y que da el perfil. Pero el 14 es feliz en el Atlético. Ha encontrado su sitio y esté en el mejor momento de su carrera. Sólo le ha faltado brillar en la Eurocopa para tener una temporada redonda. Pero tiempo tiene. Y la intención del Atlético es que sea vestido de rojiblanco.

El Atlético realizará entre tres y cinco fichajes para la 21-22

El Atlético no tiene prisa por cerrar su plantilla de la temporada 2021-22. El grueso del equipo seguirá y le falta únicamente dar algunos retoques. No serán muchos, pero sí importantes. En este mercado veraniego primará más la calidad que la cantidad de jugadores que puedan llegar. El Atlético es el campeón liguero y el que venga tiene que ser para mejorar lo que hay en el conjunto rojiblanco. En lo que respecta a las salidas, terminan contrato Torreira y Dembélé. No hay nada dicho al respecto, aunque ahora mismo parece complicado que puedan seguir.

Vitolo finaliza contrato la próxima temporada y el Atlético quiere sacar dinero por él. El problema es que su ficha es muy alta y no está al alcance de muchos equipos. Más bien de muy pocos. La salida de Vitolo es uno de los grandes caballos de batalla de este verano en el Atlético. El otro será Saúl. El centrocampista quiere salir y el consejero delegado del club, Gil Marín, le da la opción de buscarse algún equipo al que pueda ir. Pero el Atlético no va a regalar a ningún futbolista y tampoco lo hará con Saúl. Veremos si alguien está dispuesto a ofrecer 50 o 60 millones por el canterano. Grbic, por otro lado, le ha pedido al club salir para poder jugar. Oblak no le ha dado ninguna posibilidad de disputar minutos ni en Liga ni en Champions. Necesita jugar y Berta deberá encontrarle algún equipo en el que pueda mostrar su categoría. Podría irse algún jugador más, como HerreraA Vrsaljko también le queda un año más de contrato, aunque no es jugador que estorbe. Se estudiaría alguna oferta que pueda llegar.

En lo que respecta a llegadas, el Atlético está cerca de cerrar el fichaje de De Paul, el centrocampista argentino de 27 años que tanto agrada a la dirección deportiva. Tanto Berta como Simeone coinciden: es el hombre. En Italia se habla de un traspaso en torno a los 35 millones de euros. Es una cifra importante para una entidad con dificultades económicas. De Paul llegará como un jugador polivalente, puede jugar en varios puestos en el centro del campo y aúna calidad y trabajo. Nadie de los que mandan en el equipo dudan: hay que hacerlo sí o sí.

El Atlético incorporará un portero que venga a ser suplente de Oblak. No hay otra. Y el que fiche lo sabe. No hay secretos en eso. El Atlético tiene al mejor y el que llegue sabe que jugará más bien poco. Pero primero hay que buscarle equipo a Grbic. Antes de entrar, dejen salir…

Y Luis Suárez tendrá un compañero en la punta de ataque. En principio será un futbolista que podríamos definir de perfil bajo, un jugador que no cueste mucho, aunque dependiendo de alguna operación podría cambiar ese perfil. Suárez es el titular, pero no puede jugar los 38 partidos de LaLiga y todos los de Champions. Un portero, un medio y un delantero son fijos.

Y el mercado dictaminará si el Atlético hace alguna operación más. Podría apuntalar su lateral derecho si finalmente saliera Vrsaljko. Podría aprovechar algún jugador más que pueda ser interesante en el centro del campo. El Atlético incorporará entre tres y cinco jugadores. Berta tiene trabajo. Sin prisa pero sin pausa.

El Inter tasa a Lautaro

Lautaro Martínez es el nombre que Simeone ha puesto sobre la mesa durante las negociaciones de su ampliación de contrato, la pieza que cree que falta para apuntalar a este Atleti campeón. Pues Lautaro ya tiene precio, según Sky Italia. Son 90 millones. Una operación en estos momentos inasumible para el Altético, que el día 25 ha convocado una Junta de Accionistas para aprobar una ampliación de capital (por 181,8 millones), y que, para fichar, necesita imperiosamente liberar antes. La frase del refranero, Dejen salir antes de entrar. Esa.

Sólo, en su historia, el club rojiblanco ha pagado más por un futbolista que lo que el Inter le pide por Lautaro: los 120 millones que abonó por João Félix en el verano de 2019. Por Lemar, hasta ese momento en la cabeza de ese ránking, había pagado un año antes 70. De momento, según informaba la prensa italiana esta semana, el equipo italiano ya habría rechazado una primera oferta de los rojiblancos. Una oferta por la mitad del dinero que pide por el delantero argentino, de 40-50 millones, según desvelaba El Corriere dello Sport.

«Entre Simone y Simeone»

«Lautaro, entre Simone y Simeone«. Así amanecía ayer Tuttosport, con el interés del Atlético y del técnico argentino por Lautaro y ese juego de palabras con el entrenador argentino y el nuevo del camiseta de futbol Inter Milan barataDesvelando, además, contactos entre Simeone y el futbolista. Pero el Inter está tratando de atar a su jugador, que termina contrato en 2023 y quieren blindarle, para que entre ese ‘entre’ se quede con Simone.

Esa manera de sufrir «innecesaria» que es ADN y esencia del Atlético

Fueron diez minutos como noventa insoportables.Zubeldia encontró esa pelota en la frontal del área, llovida de un córner, y la pateó a bocajarro para batir a Oblak. Y, de pronto, Simeone miraba al marcador. Diez minutos, diez tan largos como diez horas, lentas e insoportables. Y, de pronto, miraba la camiseta txuri-urdin y veía en ella los colores del Levante. Tan buenos partidos, en el Ciutat, aquí, y ni una victoria, el colchón que comenzó a menguar. Y, de pronto, que falta el oxígeno, que un puño de arañas trepa del corazón a la garganta, el azúcar en 280, el miedo de cuerpo presente en este Atlético-Real Sociedad, jornada 36ª. Porque esos diez minutos que quedan son los de la primera final que al Atlético le quedan por esta Liga, para ganar esta Liga, de sí mismo depende, y la Real acaba de marcar el 2-1. La tranquilidad por el 2-0 en el minuto 30 se ha esfumado. Toca sufrir. Sufrir a lo Atleti. Nadie como los rojiblancos saben, pero el propio Simeone lo reconoció minutos después al micrófono de Ricardo Sierra en Movistar+, después de irse con los puños al aire al vestuario nada más pitar el árbitro el final: «El sufrimiento fue innecesario». No es el primero de la temporada en este camino hacia el título.

Porque el partido ante la Real podría ser el relato de la temporada del Atlético hasta el momento. Inicio arrollador, presión feroz tras pérdida, la Real que no cruza la línea del centro del campo hasta el minuto 10, arrancadas de Llorente, ocasiones sobre la portería de Remiro como disparadas con una ametralleadora, 2-0 en el minuto 27, tranquilidad. LaLiga se acaricia. Ese Atleti que depende de sí mismo tiene el partido controlado. La Real llega. Llega, sí, pero se topa con el palo o el guante de Oblak. Como en esa primera vuelta en la que Oblak no encaja y el Atleti, partido a partido, sólo sabe sumar tres en tres, mientras Madrid y Barça no. En diciembre campeón, se decía, a pesar de la cautela siempre en la boca de los aficionados rojiblancos, que saben del sufrir, «espera, espera; partido a partido». Y llegaron esos partidos ante el Levante, empate y derrota, los dos seguidos, y el colchón del Atlético, tan mullido en enero, empezó a descoserse, hilo a hilo.

Partido a partido, penalti a penalti

Porque la historia de esta Liga se está construyendo al final sobre momentos así, como esos diez últimos minutos ante la Real. Sucedió en la jornada 28ª, Atlético-Alavés, minuto 84, el Atlético gana 1-0 y Pacheco acaba de detener un disparo de Suárez. Savic le da un codazo a Rioja en el área contraria, revisa el VAR, pita el árbitro: penalti. Joselu se encargará de lanzarlo… Pero Oblak adivina y para. La afición del Atlético le quita el polvo a los desfibriladores, a las botellas de oxígeno. Tocará volver a sacarlos seis jornadas después, ante el Elche, jornada 34ª. El Atlético gana 0-1 cuando en el minuto 90 el silbato del árbitro hace subrir el azúcar, las arañas trepan. Fidel coloca el balón, dispara y la pelota se estrella en el palo. Sube el volumen de esa estrofa del himno de Sabina: «Qué manera de aguantar, / qué manera de crecer, / qué manera de sentir, / qué manera de soñar, / … / qué manera de sufrir, / … / qué manera de vencer, / qué manera de vivir, / Qué manera de subir y bajar de las nubes, / ¡qué viva mi Atleti de Madrid!«. Como en los dos partidos que quedan esta temporada, dos finales, aunque se sufran. Pero ya lo decía el socio número 1 de 2004, Agustín de la Fuente Quintana en ese anuncio de Rushmore. «Atleti. Me mata, me da la vida». Y está a 180 minutos de ser campeón.

Costa se despide del Atlético: «Era lo mejor que podía pasar»

Diego Costa dejó de ser ayer jugador del Atlético. El delantero llegó a un acuerdo con el club para rescindir su contrato, que acababa en junio, y no volverá a vestir la camiseta rojiblanca. Dice adiós con 215 partidos y 83 goles a sus espaldas en las dos etapas que vivió en el Atlético tras fichar con solo 17 años.

Así Costa quiso despedirse del club y principalmente de una afición que siempre le ha apoyado. El hispanobrasileño dejó un emotivo mensaje en las redes sociales para decir adiós: «Bueno Gente… Atléticos… hoy, con tristeza, pero al mismo tiempo feliz, vengo a despedirme de todos los aficionados del Atleti, de toda mi gente. Triste por no poder hacer más parte de esta familia, estando en el día a día, pero feliz por haber formado parte de ella, de este gran club.

Aquí he vivido momentos difíciles, de los que siempre me he levantado gracias a la ayuda de los médicos, fisios y recuperadores y de mis compañeros. Y momentos felices que ya están en mi memoria y en la de todos. Pero quiero deciros que me siento feliz por haber podido hacer historia y poner mi pequeño nombre en la de este gran club. Algo que siempre quise pero nunca llegué a imaginar que pudiera pasar.

Quiero dar las gracias a todos los atléticos, pero creo que llegó mi momento y que tanto para mí, como para el club, era lo mejor que podía pasar. Creo que es el mejor momento para ambos, y la mejor manera de ayudar a este equipo y al club. He dado lo mejor, o al menos, siempre intenté dar lo mejor por este club y esta camiseta.

Quiero dar las gracias a mis compañeros, a los médicos, los fisios y recuperadores… ellos han sido mi familia. Quiero dar las gracias también al Cuerpo Técnico. Y a la afición…. sólo GRACIAS. GRACIAS y GRACIAS. Siempre fue un aliento. Siempre fueron, y siempre serán, una motivación. LO MÁS GRANDE QUE TIENE ESTE CLUB. Yo tenía un sueño… veía cómo toda la afición gritaba el nombre de los grandes jugadores que han vestido esta camiseta, y soñaba, y creía, y me animaba a trabajar para algún día merecer que gritaran mi nombre también.

Ahora recuerdo momentos en los que el Calderón primero, y el Wanda después, han gritado mi nombre, y quiero deciros que son momentos únicos para mí. Mucho que los títulos, porque el cariño, lo humano, siempre será lo más importante para mí. Así que… MUCHAS GRACIAS AFICIÓN. No quiero decir lo que todos dicen al irse de un club. Aquello de que seré uno más. No. Lo demostré en el campo, lo demostré en cada partido… YO YA SOY DEL ATLETI. Ahora, con mucha ilusión, fuerza ganas y pasión para lo que venga, el próximo desafío«.