El nuevo Odriozola

La vida futbolística de Álvaro Odriozola ha cambiado radicalmente en las últimas semanas. En concreto, desde el pasado 11 de abril. El carrilero donostiarra ha sido toda la temporada suplente de Carvajal y Lucas Vázquez en al lateral derecho, lo que le mantenía en el ostracismo más absoluto. Pero en la noche lluviosa del Clásico liguero jugado en Valdebebas, Lucas cayó lesionado tras una fuerte entrada de Busquets. Poco antes del descanso tuvo que irse el multiusos gallego con una seria lesión de rodilla, que aún le mantiene de baja.

Odriozola ha aprovechado su ocasión y no la ha desperdiciado. Metió un gol en Cádiz (0-3) y otro en Granada (1-4). También fue titular en San Mamés ante el Athletic. La afición blanca ya no lo ve como un juguete roto y son pocos los que le incluyen entre su lista de transferibles. Odri se ha ganado al derecho a seguir en la plantilla madridista y más ahora que Zidane, que ha creído poco en él, está preparando su marcha tras el final de la Liga.

Tras su tarde triunfal en el Carranza, el guipuzcoano mostró su cara más humana: «El futbol es un mundo complicado; en mi tema personal tuve muchas lesiones. Pero el trabajo siempre da sus frutos. La continuidad, los minutos y la confianza son algo muy importante. He pasado momentos muy malos. En el Madrid no hay excusas y siempre hay que dar el 200%, pero a veces cuesta con las lesiones. Pero ser jugador del Madrid y marcar goles es indescriptible. ¿Cómo me voy a quejar? Soy muy autocrítico. No tengo que reprochar nada a nadie».

Odriozola, 25 años, tiene todavía contrato con el Madrid hasta 2024, por lo que el club cree que es bueno mantener su confianza en el donostiarra. Las lesiones han lastrado a Carvajal esta temporada y en estos partidos ante Sevilla, Granada y Athletic ha demostrado que está para jugar en el nivel top del Real Madrid.