Germán Sánchez: «Ya dimos la sorpresa en el Camp Nou»

Contra el Real Madrid partido número 56 del Granada en esta temporada.

Ha sido un año bastante completo. ¿Quién se imaginaba que este sería el partido 56? Eso habla muy bien del presente curso, muchos partidos bonitos. Está mereciendo la pena.

Un año para enmarcar.

Hemos hecho hitos históricos para este club. Sabemos de dónde venimos. Hace tres años estábamos en Segunda y conseguir todo esto ha sido muy importante. La pena es que no ha habido público. Es una desgracia. Si podemos distraerles aunque sea un par de horas por la tele a los aficionados, mucho mejor.

Ha sido un año complicado. Maratón de partidos, lesiones, coronavirus…

El eslogan ‘Eterna Lucha’ nos viene al dedillo. Hemos pasado por muchas cosas, pero siempre tiramos hacia delante. Ante las adversidades no ponemos ningún tipo de excusas y enfocamos el próximo partido como el más importante. Vengo de abajo peleando mucho.

Contra el Real Madrid.

Sabemos la entidad del rival y que será un partido muy difícil porque se juegan ganar la Liga. Tenemos que ser nosotros mismos como toda la temporada a pesar de las dos derrotas seguidas que empañan un poquito el papel. Esperamos poder brindar una victoria para nuestra gente y demostrar que podemos pelear por los tres puntos.

¿Se le puede meter mano al Real Madrid?

Ya dimos la sorpresa en el Camp Nou porque teníamos creencia de que se podía ganar. En el fútbol no está todo dicho, aunque destacamos la entidad del rival que tienen jugadores que pueden decidir un partido en cualquier minuto. Creemos en nosotros y saldremos a por la victoria.

En el Real Madrid andan enfadados con el arbitraje por la famosa mano de Militao.

En esto de las manos, sin duda alguna, no hay un criterio unificado y esperemos que se pongan de acuerdo ellos primeros y nosotros les entenderemos un poco más. En un partido del sábado te la pitan y el domingo, la misma jugada, no te la pitan. No sabemos el criterio que hay.

Al Granada le han pitado once penaltis en esta Liga.

Sabemos que nos han pitado penaltis en contra, pero repito que no ponemos ningún tipo de excusa y debemos corregir los errores que han provocado esos penaltis.

Germán ha marcado al menos un gol en cada una de las últimas nueve temporadas.

Sé cuál es mi papel; primero defender, segundo defender y tercero defender. Pero si se puede sumar al equipo goles de estrategia ahí estoy yo, es una faceta que trabajamos bastante y en esta categoría es muy importante el balón parado.

Por características de juego: ¿es el Sergio Ramos de Los Cármenes?

No me gusta la comparación porque Sergio Ramos lleva en la élite muchos años, cosa que es difícil por no decir imposible. Yo estoy muy contento con mi carrera y estoy disfrutando muchísimo en este momento.

Ha crecido como futbolista con el Granada.

Hemos ido de la mano, De todos los equipos se aprende, pero aquí hemos conseguido muchas cosas. A la vez que se disfruta, se sufre.

¿Recuerda cómo llegó al Granada?

Me contactaron durante aquellos playoff que jugué con el Tenerife contra el Getafe. No le quise dar mucha importancia y lo dejé para más adelante. Al final llegamos a un acuerdo que, visto lo visto fue bastante positivo. Una de las mejores decisiones de mi vida viendo lo que he crecido con el club. En la ciudad me encuentro muy a gusto. Es para estar muy contento pero no me gustaría pararme aquí, Me gustaría seguir consiguiendo éxitos.

¿Cómo fue su debut en Primera con el Granada?

Un sueño cumplido. Fue en Villarreal y el resultado fue 4-4. No me dio ni tiempo de pensar en el debut. Un recital de goles. Un partido para el recuerdo. Estuvo más cerca de ser un partido de tenis que de fútbol.

¿Siempre central?

En San Fernando jugué en algunas ocasiones de mediocentro y en mis orígenes alguna que otra vez jugué de mediapunta. Como se suele decir, a los que no valen arriba se les va retrasando.

¿Cuál es el delantero más complicado de marcar?

Benzema, Messi, Griezmann… ¿Qué le voy a decir? Benzema está en un momento muy bueno en la faceta goleadora tirando del Real Madrid y muy oportunista. Está en sus mejores momentos de la carrera.

Diego Martínez comentó que valora más la permanencia en Primera que haber jugado en Europa.

Estoy de acuerdo. Nos hemos mantenido en mitad de tabla hacia arriba y uno se acostumbra siempre a lo bueno. Hay que dale el valor como dice el míster. Para nosotros es más importante la permanencia que entrar en Europa. La permanencia es el sueño del club, de la gente, el volver a disfrutar otro año en Primera y a partir de ahí, conseguir cosas bonitas.

El Granada ha sido un equipo al límite. Ritmo trepidante de partidos, lesiones, sanciones, el coronavirus…

El secreto es que somos una plantilla amplia y se ha demostrado que todos tenemos cabida. El que sale por un compañero de baja lo hace bien y el míster tiene un abanico de jugadores El rendimiento de la plantilla para soporta tres competiciones en un club que no estaba acostumbrado dice mucho de la plantilla.

La gente valora lo que están consiguiendo.

Totalmente. Nosotros percibimos esa ilusión que transmitimos como equipo. Lo más bonito es transmitir una serie de valores a los aficionados, que se sienten identificados. Cada minuto lo peleamos como su fuera el último y lo más bonito es que les transmitimos esa fuerza de que se pueden conseguir las cosas.

Diego Martínez ha transformado a este Granada.

Pues sí. Tanto él como el cuerpo técnico. Hemos ido todos de la mano. Se ha notado que hemos ido en sintonía.

¿Cree que Diego se va a quedar?

No tengo ni idea porque no hay ni tiempo de pensar en estas cosas con tanto ritmo de partidos. En estos tres años ha dado un crecimiento al club y nosotros pensamos que ojalá se quede porque ha hecho historia. Pero eso es una decisión del club. Nosotros estamos encantamos con él.

Jorge Molina y Roberto Soldado, los ‘carrozas del gol’.

Dos profesionales como la copa de un pino. Se complementan muy bien. También Luis Suárez. Vienen a entrenar como si fuera el primer día. Es una bendición para todos, para los jóvenes. Son dos claros ejemplos de cómo se magnifica esta profesión. Ojalá llegue a la edad de Jorge Molina con esa vitalidad y energía e ilusión como si fuera un chaval.

¿Cuál ha sido el momento más bonito de esta temporada?

No tengo un momento clave Ha sido el desarrollo de la temporada, el competir tres días a la semana. Eso dice mucho de lo que hemos conseguido.

¿La gente que le dice por la calle?

Felicitan al equipo por los valores que les transmitimos jugando al fútbol. Te dan las gracias.

Ha echado raíces en Granada.

En diciembre tuve a mi hija Carla y eso significa que uno está muy a gusto en el club y la ciudad. Una granadina más-

¿Cuál es el central que más le gusta?

Siempre me ha gustado Fernando Hierro por su liderazgo, orden y saber estar. Uno de mis referentes.

Le preguntamos por la famosa jugada del Betis-Granada. ¿Cesión dentro del área de Gonalons al portero Aarón?

Para mí personalmente no fue porque no sé si le dio a Max (Gonalons) en el tobillo. No ponemos excusas. El árbitro tomó una decisión, acertada o no. Fue una jugad que decidió el partido y ya están.

También le vimos dando la cara en el intercambio de palabras de Soldado con Díaz de Mera el día del Cádiz.

No hemos tenido suerte con Isidro (Díaz de Mera) pero bueno. Igual que los jugadores cometemos errores, los árbitros también cometen errores. Se intentó apelar y hay que pasar página.

¿Cuánto le queda de contrato?

Acabo en 2022.

¿Le han dicho algo de quedarse más tiempo?

De momento no hemos hablado porque estoy centrado en el entrenamiento, en el partido de mañana y en el siguiente. Si nos tenemos que sentar, nos sentaremos y hablaremos como hemos hecho siempre.

Si por usted fuera se quedaría hasta los 50…

Tanto no creo (risas). Yo estoy muy a gusto aquí. Uno va cumpliendo años y, año a año, hay que ver en qué condiciones estas, si el club está contento contigo y si te ves utilizable para el equipo. Intentaremos pensar en eso más adelante.

¿El Granada volverá a Europa?

Si esta pregunta me la hubiera hecho hace un año, igual nos tildan de locos. Que nadie dude de que, si se da el momento como el año pasado, lo vamos a intentar aprovechar que fue una carambola rocambolesca de última hora. Hay que pensar en las opciones que tengamos ahora pensando en el siguiente partido.

Esa manera de sufrir «innecesaria» que es ADN y esencia del Atlético

Fueron diez minutos como noventa insoportables.Zubeldia encontró esa pelota en la frontal del área, llovida de un córner, y la pateó a bocajarro para batir a Oblak. Y, de pronto, Simeone miraba al marcador. Diez minutos, diez tan largos como diez horas, lentas e insoportables. Y, de pronto, miraba la camiseta txuri-urdin y veía en ella los colores del Levante. Tan buenos partidos, en el Ciutat, aquí, y ni una victoria, el colchón que comenzó a menguar. Y, de pronto, que falta el oxígeno, que un puño de arañas trepa del corazón a la garganta, el azúcar en 280, el miedo de cuerpo presente en este Atlético-Real Sociedad, jornada 36ª. Porque esos diez minutos que quedan son los de la primera final que al Atlético le quedan por esta Liga, para ganar esta Liga, de sí mismo depende, y la Real acaba de marcar el 2-1. La tranquilidad por el 2-0 en el minuto 30 se ha esfumado. Toca sufrir. Sufrir a lo Atleti. Nadie como los rojiblancos saben, pero el propio Simeone lo reconoció minutos después al micrófono de Ricardo Sierra en Movistar+, después de irse con los puños al aire al vestuario nada más pitar el árbitro el final: «El sufrimiento fue innecesario». No es el primero de la temporada en este camino hacia el título.

Porque el partido ante la Real podría ser el relato de la temporada del Atlético hasta el momento. Inicio arrollador, presión feroz tras pérdida, la Real que no cruza la línea del centro del campo hasta el minuto 10, arrancadas de Llorente, ocasiones sobre la portería de Remiro como disparadas con una ametralleadora, 2-0 en el minuto 27, tranquilidad. LaLiga se acaricia. Ese Atleti que depende de sí mismo tiene el partido controlado. La Real llega. Llega, sí, pero se topa con el palo o el guante de Oblak. Como en esa primera vuelta en la que Oblak no encaja y el Atleti, partido a partido, sólo sabe sumar tres en tres, mientras Madrid y Barça no. En diciembre campeón, se decía, a pesar de la cautela siempre en la boca de los aficionados rojiblancos, que saben del sufrir, «espera, espera; partido a partido». Y llegaron esos partidos ante el Levante, empate y derrota, los dos seguidos, y el colchón del Atlético, tan mullido en enero, empezó a descoserse, hilo a hilo.

Partido a partido, penalti a penalti

Porque la historia de esta Liga se está construyendo al final sobre momentos así, como esos diez últimos minutos ante la Real. Sucedió en la jornada 28ª, Atlético-Alavés, minuto 84, el Atlético gana 1-0 y Pacheco acaba de detener un disparo de Suárez. Savic le da un codazo a Rioja en el área contraria, revisa el VAR, pita el árbitro: penalti. Joselu se encargará de lanzarlo… Pero Oblak adivina y para. La afición del Atlético le quita el polvo a los desfibriladores, a las botellas de oxígeno. Tocará volver a sacarlos seis jornadas después, ante el Elche, jornada 34ª. El Atlético gana 0-1 cuando en el minuto 90 el silbato del árbitro hace subrir el azúcar, las arañas trepan. Fidel coloca el balón, dispara y la pelota se estrella en el palo. Sube el volumen de esa estrofa del himno de Sabina: «Qué manera de aguantar, / qué manera de crecer, / qué manera de sentir, / qué manera de soñar, / … / qué manera de sufrir, / … / qué manera de vencer, / qué manera de vivir, / Qué manera de subir y bajar de las nubes, / ¡qué viva mi Atleti de Madrid!«. Como en los dos partidos que quedan esta temporada, dos finales, aunque se sufran. Pero ya lo decía el socio número 1 de 2004, Agustín de la Fuente Quintana en ese anuncio de Rushmore. «Atleti. Me mata, me da la vida». Y está a 180 minutos de ser campeón.

Araújo: tercera lesión en el tobillo izquierdo y segunda recaída

El partido ante el Levante en el Ciutat de camiseta de futbol Valencia barata (3-3) quedará grabado en la retina del aficionado culé como la imagen de una derrota más que un empate: el equipo perdía dos puntos vitales para el campeonato, que hubiera supuesto además dormir esa noche como líder, pero lo que es peor, reflejaba una preocupante resignación e impotencia, tras dejarse remontar en dos minutos una ventaja de 0-2.

Pero las consecuencias de este partido han ido mucho más allá del resultado: dos jugadores tuvieron que retirarse antes de tiempo por sendas recaídas. Una, la de Sergi Roberto, reconocida a regañadientes en un comunicado del club que hablaba de “molestias tendinosas” en el recto femoral de la pierna derecha, cuando lo cierto, según ha podido saber este diario, es que se trata de una rotura de tomo y lomo, con un tiempo de baja entre uno a dos meses.

Mucho más sibilino fue el comunicado que emitió el club durante el partido sobre Ronald Araújo, limitándose a señalar que sufría “un golpe en el tobillo izquierdo”. Evidentemente, se trataba de la zona más delicada del central uruguayo, donde había sufrido sendas lesiones esta temporada, con recaída incluida. Según pudo saber AS, el jugador también se sometió a pruebas tras el partido, que confirmaron una nueva recaída. De hecho, se detectó una lesión en la sindesmosis del tobillo izquierdo, sin afectación ligamentosa ni fractura, que le podría tener unas tres semanas fuera de los terrenos de juego. Más que por la gravedad de la lesión, estamos hablando de un esguince, el problema es que es la tercera vez que sufre la misma dolencia y en el mismo tobillo, entrando en una espiral muy peligrosa para un jugador tan joven.

De Gea evita el milagro de la Roma

Si el Manchester United será el rival del Villarreal en la final de la Europa League, mucho se lo debe a David De Gea. El cancerbero español fue el mejor en el Olímpico ante una Roma que estuvo a punto de poner en serios apuros a los ingleses, a pesar del 6-2 del Old Trafford.

Fonseca salió de inicio con un inédito 4-2-3-1, casi como si quisiera adelantar los ensayos para el proyecto táctico de Mourinho. A pesar de las bajas y de la humillación de la ida, los italianos empezaron muy bien e hicieron méritos para adelantarse. Si no lo hicieron, fue por falta de puntería y, sobre todo, por un De Gea monumental.

Los giallorossi, que alargaron su lista de lesionados con Smalling (sustituido por el joven Darboe en su estreno europeo en el 30′) se volcaron al ataque y, obviamente, dejaban muchos espacios a los contragolpes de los Red Devils. Cavani perdonó una vez con una vaselina que tocó el larguero, pero antes del descanso abrió la lata con un derechazo recibiendo un pase vertical de Fred.

El 0-1 parecía la sentencia definitiva, pero el fútbol es tan increíble que tampoco con un 7-2 entre ida y vuelta se puede estar tranquilo. La Roma fue imparable en el comienzo de la reanudación. El equipo giallorosso puso las tablas con un cabezazo de Dzeko a pase de Pedro y Cristante firmó el 2-1 con un remate desde el límite del área en el 59′. Si la milagrosa remontada no se hizo realidad fue siempre gracias a De Gea, autor de tres intervenciones milagrosas ante Dzeko y Mkhitaryan en los siguientes dos minutos.

Sus paradas acabaron con el ímpetu de los romanos y Cavani, en el 68′, volvió a tranquilizar a los suyos cabeceando a la red un elegante centro de Bruno Fernandes. Al Matador le encanta marcar goles ante los romanisti: con este, van 13 en toda su carrera. En los últimos 20 minutos la Roma buscó al menos terminar la eliminatoria con una victoria y, después de un remate al poste de Mkhitaryan, logró el gol del 3-2 con Nicola Zalewski, delantero de 19 años del equipo Primavera, otro que se estrenaba hoy. El enésimo paradón de De Gea, esta vez ante Cristante, cerró una noche mucho más emocionante de lo esperado. El United se llevó el pase a la final, a los italianos les queda la rabia por la absurda segunda parte de la ida y el orgullo por la bonita actuación de hoy. A Mourinho le habrá gustado sin ninguna duda.

Revolución galáctica

La Champions, para bien o para mal, suele provocar catarsis en el camiseta de futbol Real Madrid barataEl papel en la Copa de Europa es el termómetro con el que se evalúan las temporadas del equipo blanco. La Orejona arregló campañas en las que el equipo acabó descolgado en la lucha por la Liga (la Octava clasificó al equipo, que había quedado quinto en el campeonato, para la edición siguiente, cuando ya iban cuatro clubes por país) o las eliminaciones europeas precipitaron acontecimientos en el banquillo, como el relevo en el banquillo en la 2018-19 tras el desastre ante el Ajax.

Nunca hay que dar al Madrid por muerto en Europa. Los de Zidane lo han demostrado esta misma temporada, tras una fase de grupos en la que se clasificó de forma agónica y unos cruces en los que los blancos nunca estuvieron entre los favoritos en las quinielas. Rompieron los pronósticos y llegaron a semifinales, una cota que no alcanzaron otros aspirantes como la Juventus o el Bayern, vigente campeón. La final, en cambio, se ha resistido por tercer año consecutivo.

La eliminación abre un cambio de ciclo, no ya en el dominio europeo que el Madrid erigió con cuatro títulos en cinco años, sino en la plantilla blanca. La eliminación ha hecho renacer las dudas en el futuro de Zidane (alimentadas por él mismo) y el partido de Stamford Bridge ha puesto el foco sobre algunos jugadores de la plantilla. No será un cambio de un día para otro, pero sí una revolución a dos o tres años vista en la que los baluartes de las últimas Champions (Ramos, Modric, Kroos, Benzema…) darán paso a las figuras llamadas a protagonizar los éxitos de la próxima década: Mbappé, Haaland, Alaba, Camavinga, Pogba si su fichaje se pone a tiro…

El futuro ocaso de la vieja guardia

Entre la final de Milán y la de Lisboa pasaron dos años. Seis jugadores repitieron titularidad. En Stamford Bridge, casi tres años después de la Decimotercera, fueron titulares cinco jugadores que lo fueron también en las últimas tres finales: Ramos, Casemiro, Kroos, Modric y Benzema. Habrían sido siete de no ser por las lesiones de Carvajal y Varane. Cuatro de los pilares del equipo de Zidane están en la treintena. Salvo Casemiro (que tiene 29), las otras piezas de la columna vertebral del equipo que sucumbió ante el Chelsea han cumplido los 30. Modric y Ramos tienen 35; Benzema, 33 y Kroos, 31. Los tres primeros han formado parte del Madrid campeón de las últimas cuatro Copas de Europa en el palmarés del club. El alemán ha sido pieza clave en las últimas tres. Una generación excepcional que, aparte de las Copas de Europa, ha dado al Madrid dos Ligas, cuatro Mundiales de Clubes, tres Supercopas de Europa, dos Supercopas de España…

Su importancia el equipo sigue siendo capital. Esta temporada el equipo ha llegado hasta donde la gasolina les ha aguantado en un contexto extremadamente exigente. Salvo Ramos, maltratado por las lesiones los últimos cuatro meses, el resto están entre los siete jugadores que han superado los 3.000 minutos jugados esta temporada. Modric y Ramos han entrado en esa fase de ir renovando año a año (aunque en el caso del capitán si al final lo hace puede firmar por dos temporadas) y van camino de ser los jugadores de campo más veteranos en disputar un partido con la camiseta madridista desde hace 50 años (Gento se retiró en 1971 con 37). Benzema, de cuyos goles el Madrid ha dependido esta temporada más que nunca y que acaba contrato en 2022 (con 34 años) y Kroos, que termina en 2023 (con 33), se adentrarán pronto en esa fase.

Los que están por llegar

La renovación de la plantilla tiene nombres. Este puede ser el verano de Mbappé. Y más si el Dortmund sigue cerrado en banda en su idea de no dejar salir a Haaland. El delantero del PSG se resiste a renovar su contrato que expira en 2022 y el club parisino debe decidir si se arriesga a que se marche libre entonces o sacar réditos de un traspaso este verano. En el caso del noruego, la entidad renana insiste en que se queda un año más. «Haaland jugará la próxima temporada en el Dortmund. Erling está completamente de acuerdo», dijo recientemente el exfutbolista y ahora directivo del club amarillo Sebastian Kehl. Pero, a falta de tres jornadas para el final de la Bundesliga, el equipo renano aún no tiene asegurada su presencia en la Champions (de hecho, está quinto, fuera de los puestos que dan acceso a la máxima competición continental) y no alcanzar ese objetivo puede dar un giro a los acontecimientos.

Junto a los dos grandes galácticos llamados a protagonizar la próxima década del planeta fútbol, aparecen otros nombres. Dos de ellos, Alaba y Pogba, en su plenitud futbolística: 28 años cada uno. La llegada de Alaba este mismo verano parece estar cerrada a falta únicamente del anuncio oficial. Y el francés, un viejo anhelo madridista, acaba contrato con el United en 2022 y aún no ha renovado. Una opción apetecible si su fichaje se pone a tiro. El otro es Camavinga, mediocentro del Rennes de 18 años que suscita el interés del Madrid, sino de otros grandes clubes de Europa. Acaba contrato en 2022, no va a renovar y su precio puede ser asequible este verano.

El encaje económico, clave

En un contexto de crisis por el azote de la pandemia, que ha provocado perdidas multimillonarias a los grandes clubes contra el Real Madrid, el encaje económico de los nuevos galácticos es un problema añadidoMbappé, si llega mediante traspaso, está llamado a convertirse en el fichaje más caro de la historia del club blanco. Una inversión a la que habrá que sumar un generoso salario. Haaland tampoco saldrá barato.

El Madrid puede sacarse de la manga 250 millones de euros este verano, entre ventas y ahorro de salarios de jugadores como Varane, Odriozola, Isco, Mariano, Marcelo, Jovic o Ceballos. Sin ir más lejos, el verano pasado recaudó 88 millones de euros sólo con las ventas de Achraf, Reguilón y Óscar Rodríguez.

Las paulatinas salidas de jugadores como Bale, Ramos o Modric aliviarán la masa salarial. Y el nuevo Bernabéu será una mina. Cuando esté acabado a finales de 2022 o principios de 2023, la previsión del club es que la explotación del estadio aporte 200 millones de euros anuales extras a las arcas blancas. Cimientos para construir el nuevo Madrid.

Aprobados y suspensos del Madrid: Courtois tiene ángel

Courtois: A día de hoy es, probablemente, el portero más en forma del planeta. En el minuto 9 dejó una de las paradas de la temporada, en un remate a bocajarro de Werner. Muy seguro en todos los centros laterales, en los que no dio opción a sus ex.

Carvajal: Lejos de su mejor momento físico tras la inactividad, no le ayudó el sistema: carrilero largo sin nadie por delante en banda. Sufrió mucho. Fue sustituido en el tramo final, agotado.

Militao: Muy buen partido. Se vio desbordado en algunas jugadas por el vendaval del Chelsea en ataque en la primera media hora, pero si el Madrid consiguió igualar el partido fue en gran parte por su contundencia en los cruces. Su segunda mitad, imperial.

Varane: Son estos partidos sin Ramos en los que se le exige un liderazgo que no termina de ofrecer. Zidane le colocó en el centro de una defensa con tres centrales y no fue el líder que se esperaba. Los delanteros del Chelsea le superaron con excesiva facilidad, pillándole fuera de sitio en varias jugadas.

Nacho: Uno de los jugadores más en forma del Real Madrid. Sufrió para tapar las carencias de un Marcelo que le ayudó poco o nada, pero aun así abortó muchos ataques peligrosos.

Marcelo: Zidane le dio la titularidad en un partido grande mucho tiempo después y el brasileño evidenció una vez más que ya no está para este nivel. Fue un agujero atrás e intrascendente en ataque. No le acompaña el físico ni la actitud.

Casemiro: Muy incómodo en la salida de balón, por momentos sufrió también en defensa por la movilidad de los mediapuntas del Chelsea, que le sacaron de posición en varias jugadas. Buena media hora final, con cortes decisivos.

Kroos: Kanté no se despegó de él y le complicó la vida para que no estuviera cómodo en ningún momento. A pesar de ello puso criterio y cambios de juego siempre que pudo. Mejoró en la segunda parte.

Modric: Muy flojo primer tiempo, anulado por los centrocampistas del Chelsea. Creció en la reanudación y con él lo hizo el Madrid, que jugó al ritmo que marcó.

Vinicius: Dejó una buena arrancada y ayudó mucho en la presión, aunque entró menos en juego de lo que acostumbra. Poco brillo, fue el primer sustituido por Zidane.

Benzema: El Madrid depende de él en ataque. Suyos fueron los mejores movimientos y las mejores oportunidades, con un balón que estrelló en el palo en el minuto 22, cuando peor lo pasaba su equipo, y el gol del empate que apagó el ímpetu del Chelsea.

Hazard: Fue el primer cambio de Zidane. Apenas dejó ninguna jugada reseñable.

Asensio: Zidane sorprendió con su posición: le colocó de carrilero. No está cómodo ahí y se fue al ataque y al centro siempre que pudo.

Odriozola: Dejó una entrada muy dura a Rudiger que le costó la tarjeta amarilla.

Rodrygo: Cuesta entender este cambio por parte de Zidane: en el descuento (se perdió tiempo), por el jugador con más gol del Madrid (Benzema) y con el equipo buscando la victoria.

Pochettino: «Mbappé me pregunta por Inglaterra, España…»

Kylian Mbappé no ha firmado su renovación con el PSG. El francés tiene contrato hasta el 30 de junio de 2022 con el Paris Saint-Germain y no son pocos los equipos que están atentos a que él decida donde quiere continuar su carrera. El delantero juega sus cartas tanto en público como en privado, donde su propio entrenador, Mauricio Pochettino, cuenta que es todo un estudioso del fútbol.

Nada le pillará de nuevas en caso de que Kylian quiera cambiar París por otra ciudad de Europa, ya que suele ver los partidos y además, explica el propio Pochettino, el francés le suele preguntar sobre sus experiencias en dos sitios que arrojan pistas: Inglaterra y España. Allí donde están Liverpool y Real Madrid, dos de sus posibles destinos, sus dos pretendientes más importantes.

 «Kylian es muy joven pero muy maduro. Confía mucho en sus habilidades y su talento. Es muy abierto, muy listo y tiene un talento impresionante. Como Neymar, está entre los cinco mejores del mundo. Kylian ama el fútbol. Le encanta hablar de fútbol. Me pregunta por Inglaterra. Que si como es el juego, que cual es la mentalidad allí, en España y en Argentina. Ve todos los días partidos de Inglaterra, Francia, Italia y Alemania. Es impresionante descubrir a un jugador con tanto talento que ame tanto el fútbol», asegura el entrenador argentino a la prensa inglesa.

Pochettino destaca además otro factor importante: los idiomas. Mbappé se ha prodigado alguna vez en español, manejándolo con bastante soltura. También el inglés, como confiesa  «Siempre le digo que necesito practicar mi francés y me contesta: ‘Seguro, pero para mí es mejor que hablemos en inglés'», afirma, destacando el nivel del delantero también en la lengua británica.

A todo esto se suma un carácter campeón que ya demostró en Barcelona. El de Bondy se olía la hazaña, como cuenta Pochettino en esta charla.  «Tuvimos una conversación en el vestuario mientras le daban un masaje. Le dije: «¿Has jugado alguna vez aquí?, ¿has ganado aquí?». Me contestó que no y le dije que yo había conseguido ganar con el Espanyol y le expliqué las claves del partido. Entonces me contestó, muy en serio: «Vale, mañana vas a ganar por segunda vez». La pregunté si estaba seguro y me dijo: «Sí, no te preocupes, vamos a ganar». Jugamos un partido fantástico y les ganamos 4-1. Al final, cuando terminó el partido, se sería y me decía: «te lo dije, te lo dije, te lo dije…», confiesa. Brillar en ese escenario le sumó más puntos de cara a los blancos y más, ante su afición, para la que es más que un deseo. Este miércoles, le tocará tener al City delante desde las 21:00 h. El ‘archienemigo’ del Liverpool de Klopp, al que seguro que ya conoce a la perfección. 

Relación con Neymar, el Tottenham…

Pochettino tocó más temas durante esta entrevista conjunta a varios diarios ingleses en la que repasó el caracter de Neymar, su relación y gestión de las estrellas, la próxima eliminatoria ante el City, etc. Estas fueron el resto de declaraciones:   

Carácter en el vestuario: «Claro que Neymar y Mbappé son importantes, pero si quieres conseguir grandes cosas necesitas que todos se sientan importantes. Intento que todos empaticen y buscar la manera de crear una buena conexión emocional»

Caracter brasileño: «Los brasileños son diferentes. Tienen algo especial. Soy muy abiertos, gente feliz, siempre sonríen. Aman jugar al fútbol porque es como bailar y ellos juegan bailando. No sienten la presión. Juegan con libertad. Es una característica de su país y su cultura. Necesitan sentirse bien y felices para rendir a su mejor nivel».

Relación las estrellas: «Ronaldinho era un gran tipo (coincideron como jugadores en París) y Neymar, desde el día que llegué, está dispuesto a trabajar. Es muy humilde, escucha y acepta las instrucciones de muy buena manera. Como Mbappé, aman trabajar y el fútbol. Es normal que haya gente que necesite encontrar cosas para dudar de ti. Algo que quizá esté mal en tu manera de entrenar o de gestionar el grupo. Pero ya trabajamos con estrellas en el Tottenham. Trabajábamos todos los días con el capitán de Francia (Lloris), con Kane, Son… Ahora estamos en París con gente como Neymar, Mbappé, Verratti, Navas… Jugadores con mucho talento y carácter. Lo más importante es ser natural, genuino y espontáneo en la manera de gestionar».

Robo en casa de Di María: «Nadie está preparado para estas situaciones. Según nos enteramos, se acabó el partido. El partido es importante, pero la familia es lo primero. El fútbol pasa a segundo plano. Los jugadores sabían que pasaba algo y yo estuve en el vestuario con él hasta que pudo hablar con su esposa. Al final, perdimos el partido porque fue un momento loco».

Esta edición de la Champions: «La Champions nos ama. Cada vez que jugamos la gente quiere vernos. Ante el Barcelona y el Bayern nos llevamos el foco porque ambas eliminatorias fueron fantásticas. La gente disfrutó viéndolas y fueron dos victorias gigantes para el club. Antes de jugar la vuelta ante el Barcelona, todos hablaban de La Remontada (sic). Era una sensación extraña. Poca gente dentro del club y los jugadores no estaban nerviosos o paranóicos con eso. Pensaban ‘Oh, no, 4-1 otra vez, Barcelona… Ya sabemos lo que pasará si marcan primero’. Estuvimos tranquilos y llegamos a cuartos de final. Empatamos con el Bayern y entonces fue ‘Oh no, son ellos otra vez, el mejor equipo del mundo’. Nadie creía que pudiéramos llegar a las semifinales y aquí estamos para competir contra el City, uno de los mejores equipos con el mejor entrenador del mundo, Guardiola. Va a ser una eliminatoria fantástica».

Eliminatoria contra el City en Champions: «Increíble, hace dos años. El ambiente era impresionante. Echamos mucho de menos a los aficionados. Es para no creer todo lo que pasó en la vuelta con el 3-2, 4-2, 4-3 y el gol que anuló el VAR. Necesitas jugar bien y pelear pero, a veces, en este tipo de competición necesitas algo de suerte para avanzar. Para mí, este partido y el de semifinales contra el Ajax fueron impresionantes, muy emocionantes. En la Champions siempre queda algo inolvidable para la gente que lo vio y estuvo allí».

Documental de Amazon en el Tottenham: «No voy a cambiar. No soy un actor, soy entrenador de fútbol y me gusta lo que soy. Salíamos en el primer episodio y 25 minutos. Hicimos lo de Amazon y suponía actuar un poco porque el club me lo pidió, pero soy espontáneo con los jugadores. La relación es natural y esa es la clave»

Al Atlético se le escapa LaLiga… en los últimos minutos

El Atlético consiguió empatar el partido en San Mamés en el minuto 78 cuando, después de estar toda la segunda parte remando para tirar abajo la puerta de Unai Simon, un córner lanzado por Carrasco encontró el gran testarazo de Savic para igualar el marcador. Cuando parecía que los de Simeone se volcarían en busca de la remontada, el equipo se echó atrás tratando de bajar las pulsaciones y calmar su juego antes de volver a la carga.

Tanto fue así que dejó de pisar el área rival y acabó concediendo un córner que remató sólo Iñigo Martínez para dar la victoria al Athletic en el minuto 85 de partido, sin ningún tipo de reacción y sin jugarse prácticamente nada de los escasos tres minutos añadidos por el colegiado. Quizás por excesivo conservadurismo, al Atlético se le escapó un punto en los últimos minutos cuando la dinámica del partido tras el gol de Savic parecía indicar que serían los de Simeone los que intentarían voltear el marcador.

Y no es la primera vez en esta versión lúgubre que viene mostrando el Atlético en los últimos meses que meterse atrás conlleva la pérdida de puntos pasado el minuto 85. Si en la maravillosa primera vuelta del equipo rojiblanco, donde alcanzó los 50 puntos en las 19 primeras jornadas, aparecía la otra cara de la moneda, con el equipo amartillando a los rivales hasta mejorar su resultado en la Zona Cesarini de los partidos, ahora está saliendo cruz. En la jornada 17 y 19, en dos salidas consecutivas, el Atlético consiguió ganar en sus visitas al Eibar y al Alavés (Felipe se había marcado el empate en propia en el 84′) con dos goles de Suárez en el minuto 89 que supusieron en los dos casos el 1-2.

Pero ahora la dinámica es otra. Con el resultado corto a favor, el equipo ha tenido dificultades para mantener su ventaja y con el marcador en contra no ha conseguido aprovechar sus oportunidades que hubiesen cambiado el sino de los encuentros. En la jornada 22 el Atlético remontó al Celta el tanto inicial de Mina con un doblete de Luis Suárez. Pero, con una plantilla mermada por el coronavirus y sin prácticamente cambios, el equipo se aculó sobre su meta y Ferreyra puso el empate en el minuto 88. En la jornada 26 el Atlético había realizado una magnífica primera mitad contra el Real Madrid y se había adelantado a través de Suárez. En la segunda parte pudo ampliarse el marcador, no se consiguió y Benzema empató en el minuto 87 en un partido que restó dos puntos a los de Simeone y dio el empate a uno de los rivales por el título.

Y en partidos donde el resultado no era el esperado, el Atlético pudo marcar en los últimos instantes, pero pese a tener una gran ocasión de gol no pudo convertirla. Pasó contra el Levante, cuando Lemar tuvo de volea el empate en el minuto 88 que detuvo Cárdenas con un paradón. Acabaría poniendo el 0-2 De Frutos en la última jugada con Oblak en el área rival. En Getafe, el Atlético pudo romper el marcador en los últimos minutos con un remate de Suárez al palo o un cabezazo de Dembélé prácticamente en el último minuto que se marchó fuera por centímetros. Y ante Sevilla y Betis le llegó la ocasión de marcar a Correa pasado el minuto 85 para empatar en el Sánchez Pizjuán o ganar en el Benito Villamarín sin éxito. También es cierto que Oblak paró un penalti contra el Alavés en los instantes finales que podía haber conllevado el empate de Joselu y otros dos puntos al traste.

Mirando a los rivales por LaLiga, el Atlético está en déficit en los últimos instantes de los partidos mientras sus rivales se crecen cuando llegan a los momentos finales. El Sevilla, a tres puntos de los rojiblancos, es el equipo que más finales locos ha vivido. Para bien y para mal, pero con un saldo muy positivo. Ante el Athletic perdió por 2-1 con el tanto de Sancet en el 86’, cayó en la ida ante el Granada con el gol de Yangel Herrera en el 82’ y recibió el tanto del empate del Valladolid en el 87’, aunque se lo devolvería en la vuelta en Zorrilla con el empate del guardameta Bono en el 94’. Y es que en el lado positivo de la balanza sevillista es muy grande. Además de ese punto ante el Valladolid, derrotó al Cádiz por 1-3, pero marcando su segundo gol en el minuto 90, se impuso al Levante por 1-0 con el gol de En-Nesyri en el 92’, ganó al Celta 4-2 haciendo su tercer tanto en el 85’, derrotó al Huesca con gol de En-Nesyri en el 83’, al Getafe con gol de Etxeita en propia el 81’ y al Valencia con el tanto de Suso también en el 81’. Es decir, se le escaparon cuatro puntos una vez pasado el minuto 80 (Bono salvó la victoria contra el Alavés parando un penalti en el descuento), pero ganó 13 puntos en esa Zona Cesarini.

El Madrid por su parte ha sido un seguro en la parte final de los encuentros. Le rascó un punto al Atlético en el Wanda Metropolitano en una semana donde Vinicius empataría ante la Real Sociedad en el minuto 89 y Benzema conseguiría el gol para derrotar al Elche en el 92’. En el inicio de curso ganó al Betis por 2-3 con un gol de Ramos de penalti en el 82’ y derrotaría al Huesca por 1-2 con un tanto de Varane en el 84’. El equipo de Zidane no tiene cara B, sin recibir ningún gol relevante en los minutos finales (Illaix estuvo a punto de empatar el Clásico con un balón al larguero en el 93′) y rescatando ocho puntos pasado el 80’. Y el Barcelona se haría con el triunfo en el Benito Villamarín con un gol de Trincao en el 87’ y ganaría al Valladolid en el 90’ con un tanto de Dembélé, aunque también se le escaparían dos puntos en el último minuto del partido contra el Cádiz con un tanto de penalti de Álex Fernández.

Es decir, el balance final es positivo para todos los candidatos al título menos al Atlético. El equipo rojiblanco ha perdido cinco puntos en la segunda vuelta pasado el minuto 80 (había ganado cuatro en ese tramo de los partidos en la primera vuelta), mientras que el Sevilla ha dicho adiós a cuatro puntos, pero ganado ha 13 en esa zona roja, el Real Madrid ha ganado ocho y no ha perdido ninguno y el Barcelona ha ganado cuatro y perdido dos. Minutos finales que deciden encuentros y con LaLiga tan apretada deciden campeonatos. El Atlético ha dilapidado su ventaja en la tabla y deberá ponerse a la altura de sus rivales en esos minutos finales si quiere hacerse con el título.

Courtois es el muro

El Real Madrid recibe en Valdebebas esta noche a un Chelsea que ha hecho de la solvencia defensiva su seña de identidad: ha dejado su puerta a cero en 16 de los 21 encuentros que ha dirigido Thomas Tuchel. Unos números impecables con los que el Madrid, sin embargo, es capaz de rivalizar: lleva 390 minutos seguidos sin encajar un solo gol, los que han pasado desde que Mingueza hiciese el 2-1 para el Barcelona en el minuto 60 del Clásico. Desde entonces, van más de cuatro partidos con la red de Courtois inmaculada.

Gran parte de su mérito descansa sobre los hombros del portero belga, que ante el Betis, en la última jornada de Liga, salvó el punto para los blancos con dos paradas, en especial con un mano a mano ante Borja Iglesias en el que redujo al máximo los espacios para el ariete. Courtois ha detenido 22 de los últimos 24 disparos que ha recibido entre los tres palos y sólo los momentos de zozobra que ha pasado el Madrid en meses anteriores le impiden estar en cifras como para liderar el Trofeo Zamora en Liga.

Ha encajado 24 goles en 33 partidos hasta el momento, con un promedio de 0,73 tantos por duelo. Marcha tercero en la clasificación que define al mejor guardameta del torneo español, muy cerca de Bono (0,72) y a cierta distancia de Oblak, con 22 goles recibidos en 33 partidos (0,67). El reconocimiento, que Courtois ya ha recibido tres veces (dos de ellas con el Atlético y una con el Real Madrid), aún está al alcance. Dependerá de lo que suceda en las cinco jornadas finales y en buena medida marcará también las opciones del Madrid de luchar por el título.

Courtois, ante su pasado

Ahora llega la Champions, donde Courtois no ha andado tan fino, como el Madrid en general en defensa: 11 goles encajados en diez encuentros. Nueve de esos once goles, eso sí, los recibió durante la mejorable fase de grupos que realizó el equipo de Zizou; entre octavos (Atalanta) y cuartos (Liverpool), sólo dos goles recibidos en cuatro encuentros. Y llega el Chelsea, un equipo con el que el belga ha mantenido un vínculo en el pasado.

En el verano de 2011, El Genk traspasaba a Courtois al Chelsea a cambio de nueve millones de euros; casi al mismo tiempo, se anunciaba su cesión al Atleti, donde jugó tres años, a la espera de que Cech, toda una institución en Stamford Bridge, le hiciese hueco. En verano de 2014 regresó para jugar cuatro temporadas en el Chelsea: 154 partidos y 152 goles encajados. En Inglaterra ganó dos Premier League, una FA Cup y una Copa de la Liga, hasta que solicitó salir, camino de Madrid…

«No tengo que saltarme etapas»

Eden Hazard ha disputado cerca de media hora en el partido de ida de semifinales entre Real Madrid y Chelsea. El belga incluso apuntaba a la titularidad, pero Zidane consideró que aún no estaba al cien por cien, recién recuperado de su lesión muscular. El ex ‘blue’ lo aclaró: «No tengo que saltarme etapas«. Aun así, el técnico francés confió en él para el tramo final, en el que el partido estaba más embarrado. Trató de participar en la ofensiva del equipo, si bien no pudo desequilibrar ni generar ocasiones de peligro.

Tras el encuentro, compareció en los micrófonos de BT Sports, admitiendo que lo que se vio en el terreno de juego podría haber dejado un resultado más desfavorable de cara a la vuelta: «El marcador podría haber sido peor. Aún queda el partido de vuelta, tenemos que pensar en el partido contra Osasuna este fin de semana, luego ir ahí abajo para ganar».

Además, también explicó por qué había disputado tan solo un rato en la segunda mitad, consecuencia de su lesión y los plazos de su recuperación: «No tengo que saltarme las etapas. Por supuesto que quiero estar en el campo. Aún quedan partidos por jugar al final de la temporada, así que quiero estar listo para ellos. Simplemente feliz de poder volver a jugar».

Por último, habló del sistema y del reencuentro con su exequipo: «Siempre es bueno jugar contra amigos, pero que ahora es jugador del Madrid y que solo quiere ganar. ¿Repetir esquema? Pregúntale al entrenador. Ya hemos jugado con esta formación antes y sabemos hacerlo. También sabemos con cuatro atrás. Depende del entrenador». En Twitter, elogió a Benzema: «Gran definición».