La Real se atasca antes de la cuesta de enero

La Real Sociedad parece atascada antes de afrontar la terrorífica cuesta de enero que está a punto de comenzar, con partidos de hasta tres competiciones diferentes. El equipo donostiarra ha pasado de liderar la clasificación de Primera división, llegando a sacar hasta seis puntos a sus perseguidores, a ocupar la tercera plaza, una posición que mantiene con 30 puntos a pesar de su estancamiento, pero con sus más inmediatos perseguidores con uno o dos partidos menos que los realistas, lo que le hace peligrar incluso su posición en las posiciones de Champions League.

El equipo txuri-urdin parecía haber cortado su mala dinámica con la victoria en el derbi vasco de San Mamés contra el Athletic Club con la que se cerró el 2020, pero el empate frente a Osasuna ha devuelto las malas sensaciones y las dudas al entorno realista. De hecho, desde el último parón de liga, la Real solo ha sido capaz de ganar dos partidos en doce partidos, entre Liga y Europa League, con tres derrotas y siete empates. Son números que poco a poco le han ido alejando de la posición de privilegio que tenía cuando llegó como líder solvente en solitario al último parón de liga por los compromisos de selecciones, ilusionando a su afición con repetir su lucha por el título de liga de la histórica temporada 2002-03, cuando fue subcampeón por última vez.

En este bajón de resultados puede influir también el hecho de que Anoeta renovado, ya sin pistas de atletismo, es menos Anoeta. La magnifica comunión entre aficionados y jugadores, y el espectacular aspecto de la grada, que se habían logrado con la remodelación se ha quedado en nada por culpa de la pandemia del coronavirus, que ha alejado a los animosos seguidores realistas del Reale Arena. A todos los equipos les ha afectado, pero quizá la Real sea de los que más ha sufrido las consecuencias negativas de no tener a su público apoyándole, hasta el punto de que de 15 partidos que ha jugado el equipo donostiarra en Anoeta sin público, solo ha ganado cuatro partidos; cuando desde que se quitaron las pistas de atletismo el porcentaje de victorias había subido de forma exponencial, convirtiendo su estadio en un fortín. Eso influye de forma decisiva, porque solo ha sido capaz de sacar 22 puntos de 54 posibles en Anoeta desde el confinamiento, lo que supone sólo el 40% de los puntos que ha tenido en juego.

Otro de los aspectos que influyen en el atascamiento en el que está inmersa la Real es la carga de partidos que ha asumido en esta temporada, en la que jugado ya 24 partidos. Eso, unido a las bajas importantes que ha tenido en los últimos meses, ha hecho que la Real pierda frescura y las buenas sensaciones que transmitía en cuanto a juego con el balón en los pies. Es evidente que el cansancio acumulado de su plantilla preocupa en el cuerpo técnico de la Real, porque Imanol tiene que hacer en muchas ocasiones encaje de bolillos para conformar alineaciones de garantías. “Se acumulan los minutos. Antes de Osasuna se nos ha caído Monreal y hay que tener cuidado. No busco excusas, pero el planteamiento es en función de que jugamos hace tres días. Isak estaba muerto, Gorosabel igual, Igor ha jugado en el lateral y había que refrescar el equipo, quito a Oyarzabal porque hay cuidarlo. Nos está tocando a todos los entrenadores. Tenemos el asunto del Covid y para los que hemos jugado la Europa League ha sido una locura”, señala Imanol.

Koeman y la situación del club: «Es complicado, no tienes nada en las manos»

Ronald Koeman ha concedido una amplísima entrevista a la Revista Barça en la que trata numerosos temas. Son estos.

Jugar sin público: «Sí, allí (en el Camp Nou) jugué muchos partidos, muchos partidos importantes donde siempre tenías la ayuda del público y ahora no la tienes, no sólo nosotros, también el resto de los equipos, porque todos tenemos estas dificultades con la Covid».

La pandemia: «El tema de la Covid también ha sido nuevo para mí, y me cuesta. Sí, sí que se nota. Cuesta sobre todo en los partidos en casa, porque en un campo tan grande, que no haya gente, lo hace más complicado para el jugador. Después de un tiempo quizás estás más acostumbrado a jugar sin público, pero creo que cada vez que un jugador salta al campo donde no hay nada de ambiente, donde se escucha todo, es algo raro…, te falta mucho el ambiente».

Koeman pasó el coronavirus: «Lo pasamos mal en el sentido de que no me encontraba bien, me encontraba muy cansado, tenía fiebre, por la noche estaba peor, pero no fue muy grave. Pero sí tenía la sensación de no estar bien, de sentirme cansado».

Su salud en general, problemas con el corazón: «Es verdad que cuando te pasan cosas así, o que tienes gente a tu lado que han estado enfermos, la vida cambia un poco. En mi caso, con el pequeño infarto que tuve, hay cosas que seguramente piensas un poco diferente. Quizás la oportunidad de poder entrenar al Barça era ahora o nunca. Ya tengo 57 años, ya hace muchos años que soy entrenador, tampoco quiero acabar entrenando con 70 años. El momento era ahora».

Dejar a Holanda: «Sí, puede ser. Cuando me llamaron en enero para preguntarme si tenía interés en venir dije que faltando cuatro o cinco meses para la Eurocopa no podía dejar la selección. En marzo, cuando supimos que no íbamos a jugar la Eurocopa, mi situación personal con Holanda cambió, porque quién me hubiera dicho que en verano sí que habría una Eurocopa normal, con público, en diferentes países…, la situación ha cambiado, y tal vez si no hubiéramos tenido la Covid-19 habría tenido que esperar unos años más».

Tony Bruins: «Cuando estábamos juntos entrenando al Ajax en 2003, recuerdo bien que tuvo el momento en que le encontraron el cáncer de próstata. Lo ha llevado 17 años bien, pero siempre ha tenido que vivir con su enfermedad, haciendo quimioterapia…, y lo he visto bajar en el tema físico. Siempre íbamos hablando, íbamos a comer, lo visitaba a su casa…, siempre me ha dado consejos con los rivales, con los jugadores, pero últimamente estaba más callado y sabía por qué, pero no pensaba que estaba tan cerca del final . Son cosas muy difíciles de aceptar, pero pienso que no tuvo una vida como debía vivirla una persona a su edad. Para toda la familia fue una situación complicada y triste, pero creo que al final fue lo mejor para Tony».

Lo primero que dijo a su mujer, Bartina, a sus hijos Debbie, Tim y Ronald, cuando supo que entrenaría al Barça: «Bueno, en el Barça siempre que se necesitaba un entrenador mi nombre ha sonado, por parte del Club, de la gente, pero también por mi parte, porque he dicho muchas veces que para mí era un sueño poder entrenar al Barcelona. Ahora tuve la oportunidad, y tanto mi mujer como mis hijos sabían que estoy encantado, incluso ellos prefieren vivir aquí antes que en Holanda, así que no es un tema sólo deportivo, también es un tema de vida, siempre nos hemos encontrado como en casa, pero sobre todo ellos sabían que para mí ha sido realizar un gran sueño. No, sobre todo porque tenía el sueño de entrenar al Barcelona. Creo que tampoco puedes esperar el momento que todo funcione bien. Si un equipo tiene muy buenos resultados, un equipo no cambia de entrenador. Siempre que hay un cambio es porque la gente no está contenta, porque el equipo no gana…, no sé si he sido valiente, creo que cualquier entrenador que tiene la oportunidad de venir, dice “¡voy!”. Por el afecto de la gente, por el afecto del Club, por mi relación personal… Conozco bien el Club, conozco a la gente, estuve seis años como jugador y un año y medio como ayudante de Van Gaal , sabía que era un momento complicado, con cambios importantes en el Club, pero soy el entrenador, tenemos que jugar bien y ganar los partidos, el resto no lo podemos controlar».

Ser una leyenda: «Cualquier entrenador que llega a un club como el Barça tiene que ganar para que la gente esté contenta. Claro que puedes tener un buen nombre, lo que has hecho antes como jugador, pero al fin lo que cuenta son los partidos, son los títulos y las cosas que ganas. Si ves mi carrera como entrenador, bueno, en Holanda sí, pero en muchos otros casos como con el Benfica, el Valencia o el Everton y el Southampton en Inglaterra, no estuve en equipos muy grandes que aspiraran a todo. Ahora también me tengo que ganar a la gente y me he dado cuenta de que las cosas no vienen fácilmente. Creo que hay que tomar decisiones, hay que hacer cambios, hay que dar confianza, hay que dar oportunidades a los jóvenes y hay que valorar después de un tiempo. Uno tiene que trabajar y demostrar como entrenador que es válido para este club».

Ser fiel a uno mismo: «Es muy importante, porque lo mejor es tener confianza en ti mismo, pensar cómo quieres llevar las cosas y ser fiel a ti mismo porque, al final, si pierdes tu cargo y has cambiado, es un poco más duro. Lo importante es buscar una línea, tener gente a tu lado con la que puedas discutir sobre decisiones que tienes que tomar, pero si es una línea debes seguirla. También es un mensaje claro para los jugadores. Si tienen un entrenador que hoy es negro y mañana es blanco, así no llegas. Si pierdo, pierdo por mis cosas y por mi filosofía».

Qué hay del Koeman jugador en el Koeman entrenador: «Sobre todo las ganas de ganar, eso no ha cambiado. Quiero ver a un equipo que juega, que domina, pero también que presiona, y el fútbol también ha cambiado, porque en mi época yo era más de construir desde atrás y hoy en día son los laterales que casi son extremos. El fútbol ha cambiado, pero quiero ver a mi equipo ganador, que lucha, que trabaja, que juega bien pero que también obtiene el mejor resultado».

Quinto entrenador holandés: «Con Michels coincidí con la selección. Lo único grande que hemos ganado nosotros fue la Eurocopa del 88 con Michels de entrenador. Ha sido un entrenador de muchísima personalidad. De cualquier entrenador aprendes algo, positivo, pero también negativo. A Johan antes del Barça ya lo tuve de entrenador un año en el Ajax. Johan, de todos, quizá fue el mejor jugador del mundo en su época y tienes más información en detalles de fútbol. Estuve con él seis años aquí con muchos éxitos. Además, con un buen grupo de gente, nos llevábamos bien fuera de campo y fueron unos años fantásticos. Con Van Gaal fui su ayudante en el Barça un año y medio. La diferencia entre Johan y Van Gaal es que Johan entrenaba como un exjugador, y Van Gaal ha sido además profesor, más metódico. Johan se basaba más en lo que ha visto, en su feeling, su experiencia. Con Frank (Rijkaard) he jugado, nunca he entrenado, pero hicimos el curso de entrenador juntos un año».

Las rotaciones de Messi: «En principio esto es para cualquier jugador. Si está en condiciones de jugar y es tan bueno, juega. Y claro, Leo tiene más años que antes, pero todavía es un jugador al que le gusta mucho estar allí y sobre todo ganar partidos, está disfrutando cada día con los entrenamientos y está muy metido. Yo como entrenador hablo con mis jugadores, y también hablo con Leo sobre esto y sobre otras cosas porque es capitán del equipo también, y hay cosas de vestuario, hay normas, y hablamos de muchas cosas, no sólo del juego. Es decir, éste es el trabajo diario de un entrenador que tiene comunicación con sus jugadores».

Ansu y Pedri: «Hablar de gente joven también es bonito, lo merecen, pero también son gente que tiene que aprender muchísimo todavía, porque tienen 17 o 18 años en el sentido de Ansu y de Pedri, pero lo que han hecho, estar al nivel máximo en el primer equipo de Barça, es algo muy grande. En el caso de Pedri, a su edad, llegando del Las Palmas y jugando ya en partidos contra el Madrid o el Juventus y con el nivel que ha demostrado, es fantástico.. Es importante para un club tener a gente joven que vaya teniendo oportunidades, hay que cambiar el equipo poco a poco, necesitamos aún tener a los grandes, pero no lo serán toda la vida y hay que buscar cambios con tiempo, con tranquilidad, y, una vez más, Pedri ha ganado sus minutos en los partidos en los entrenamientos porque a mí me ha demostrado ser muy bueno y que puede jugar en un equipo como el Barcelona».

Situación institucional: «Es muy complicado porque no tienes nada en las manos, pero yo siempre digo que si por arriba estamos tranquilos, abajo es mejor. Cualquier equipo necesita una cierta tranquilidad para triunfar».

Berenguer: «Me gusta Benzema, no hace ruido y te mata»

Berenguer ha quitado el puesto a un Morcillo que fue la revelación en la pretemporada del Athletic. Tras su etapa en el Calcio, argumenta que se ve más maduro. Hoy tiene una prueba de fuego en Valdebebas.

En Valencia acabaron con un sentimiento agridulce.

Hicimos un buen segundo tiempo, conseguimos remontar y al final se nos escaparon los tres puntos. Bueno, uno más a la mochila y hay que seguir jugando como en el segundo tiempo.

En enero les espera un calendario terrible. Este compromiso ante el Madrid es un aperitivo.

Es un partido de fútbol de once contra once. Estamos trabajando día a día en Lezama para sacar los máximos puntos posibles.

¿Lo que está viendo en el Athletic es lo que se esperaba?

Me encuentro muy bien en el Athletic, todos me tratan superbién, he encajado perfectamente. Enseguida me he adaptado al equipo, a todos los compañeros, y estoy muy contento de haber vuelto a LaLiga.

Siempre habla maravillas de su etapa en Italia. Ha vuelto más maduro.

Sí, mis tres años en Italia me han servido para madurar como jugador, soy un futbolista más completo. Ha sido crucial en mi carrera para ser el futbolista que ahora ve todo el mundo.

Tiene hasta acento italiano. Ha perdido el suyo navarro…

Sí, me lo dicen mucho, ja, ja, ja.

Se fue a Turín por Sirigu, el meta con el que coincidió en Osasuna. Tenía ofertas de Sporting de Portugal, Fiorentina y Nápoles…

Sí, la llamada de Sirigu hizo decantarme por el Torino. Estoy muy agradecido al club por todo lo que ha hecho por mí. Crecí como jugador.

El Torino está fastidiado ahora, amenazado por el descenso.

Le sigo mucho. Tienen buen equipo. Ha habido un cambio de míster y tienen que adaptarse. Es un trabajo que costará, pero saldrán adelante.

La Serie A es diferente a LaLiga. Una vez comentó que allí te «muerden la oreja».

No tienen nada que ver ambas competiciones. El fútbol italiano es muy cerrado, es muy difícil meter goles, sobre todo a equipos pequeños que se cierran atrás con muchos defensas. Nunca tienes unos contra uno, allí te plantan dos o tres contra uno porque hay muchísimas ayudas defensivas. Es muy complicado brillar para jugadores como yo a los que nos gusta encarar.

El derbi con la Juve, ante Cristiano, sería grandioso.

Se crea un ambiente espectacular. La ciudad se pone a rebosar de gente. Nos esperaban en el estadio con bengalas. Se crea un marco precioso.

En Turín lo pasaron muy mal con el COVID en marzo.

Nos pilló de sopetón. Fueron meses duros, de estar casa sin poder hacer nada. Por suerte tenía a mi chica, Sofía. Hacíamos deporte, nos entreteníamos con juegos de mesa… A ver si poco a poco se va acabando esta maldita pandemia y el fútbol se normaliza. Y, sobre todo, la vida de la gente.

En efecto, de Italia también se trajo a una novia.

Llevo más de dos años con Sofía y estoy muy bien con ella, la quiero mucho.

Osasuna le puso una cláusula anti-Athletic.

Ya lo dije: si fuera anti-Athletic no estaría aquí, se hizo en los contratos y no hubo más opción.

Llegó a decir que si llega a irse de Osasuna al Athletic le habrían mirado mal en Pamplona.

¡No! No es para tanto, es una rivalidad sana de los equipos del norte, no pasa nada. Tengo que disfrutar aquí.

¿Le presionan los diez millones que costó? El cuarto más caro en Bilbao tras Íñigo Martínez, Yuri y Roberto Ríos.

No tengo ninguna presión por lo que hayan pagado. Yo tengo que hacer mi trabajo y nada más.

El ascenso con Osasuna le colmaría de felicidad.

Fue un año muy bonito, entramos en el playoff en el último partido… algo espectacular. Todos estábamos muy unidos, el grupo era increíble. Conseguimos el ascenso y era lo que se merecía el equipo por todo el trabajo de aquel año.

Estaba con Merino, ¿considera imperdonable no haberlo fichado en Bilbao?

No sé si fue un error. Conozco a Mikel desde que somos pequeños, he jugado toda la vida con él. Es un jugadorazo. Se está viendo, va a la Selección porque es espectacular y dará muchas cosas en el fútbol.

Y Torres y Neymar son sus espejos…

Si, con Roberto he estado varios años. Era el que jugaba en mi posición, maneja bien las dos piernas, es inteligente y tiene buen golpeo de balón. Neymar es otro mundo, es en el que me fijo para mejorar mi fútbol.

Y del Madrid ¿quién le gusta?

Me encanta Benzema, no hace ruido y te mata.

Raúl García le ha gustado siempre y ahora está a su lado…

Me hace mucha ilusión tenerlo cerca. Lo veía de pequeño, luego se fue al Atleti. Es estar cada día con un campeón, un señor capitán. Es increíble poder jugar con él.

Se medirá a Carvajal, que viene de hacer un golazo.

Ya lo ha demostrado en el Madrid y la Selección, es buenísimo. Pero yo también tengo mis cualidades, daré el máximo para ponérselo difícil.

Garitano ha dicho que no hay potencial para ganar de seguido. ¿Les molesta?

No hay que darle más vueltas. Confía en nosotros y así nos lo demuestra día a día.

¡Le llamaban ‘pollito’!

Y me siguen llamando los del equipo. Cuando subí al primer equipo de Osasuna estaba Enrique Martín, como era pequeñito y tenía 18 años, me dijo: «Tú vas a ser el pollito». Me empezaron a llamar así y ahora mis amigos y mi familia me lo dicen siempre.

Ontiveros emocionó a todos el otro día con sus lloros por su abuela con coronavirus. El lado humano de los futbolistas…

Somos personas normales, con un trabajo, como mucha gente. El nuestro es jugar a fútbol. Ontiveros demostró que nos afectan los problemas familiares, de amigos o pareja. Tenemos un trabajo que nos hace sentir unos privilegiados, pero somos personas normalísimas y nos afectan los problemas que tiene todo el mundo.

¿Ha jugado en el Bernabéu?

No me tocó. Estuve lesionado a principios de aquella temporada que pude hacerlo, cuando a Osasuna le tocó jugar allí. Y tampoco lo he hecho en Valdebebas,

¿Qué supondría ganarles tras esta semana perfecta para ellos?

Ganarles allí sería increíble, derrotar a uno de los mejores equipos del mundo, Estamos muy concentrados con la idea de sacar esos tres puntos adelante,

A Zidane le empezaban a cuestionar, de locos.

No me puedo meter en eso, pero con los resultados que tiene y lo que ha conseguido, ¿qué le vas a discutir?

Lemar acepta el reto del Cholo

«Lemar juega muy bien. No tenemos futbolistas en la plantilla que tengan velocidad y la construcción que tiene él. Ojalá podamos darle la confianza que él necesita para transmitirnos lo que tiene«. Eran las palabras de Simeone tras la victoria del Atlético en Mestalla, partido en el que comenzó el despertar de un Lemar que llevaba tiempo dormido.

El francés dio un gran paso hacia atrás durante la temporada pasada, cuando debía explotar como rojiblanco una vez completado su año de aclimatación. Sin embargo, fue al contrario. Timorato con balón, fue desaprovechando las oportunidades del Cholo hasta quedar relegado al banquillo, culminando la temporada sin ningún gol ni ninguna asistencia en 29 partidos. El Atlético le puso en el mercado durante el verano, pero ninguna oferta se acercó a la inversión realizada por el jugador de 25 años (70 millones por el 70% del pase).

Pero Simeone tenía claro que si Lemar se quedaba, seguiría contando con él. Y aunque en los primeros partidos su presencia fue testimonial, el francés está creciendo mucho en este periodo de la temporada. El punto de inflexión pudo estar contra el Salzburgo, cuando entró por Luis Suárez en el minuto 82 con el marcador empatado y la imperiosa necesidad de ganar y dio la asistencia para el tanto de João Félix que dejó los tres puntos al equipo rojiblanco. Acabó así con 18 meses sin participar con el último pase o la definición en un gol y sintió una liberación que puede ser determinante.

Porque una parte del bajo rendimiento de Lemar durante la temporada pasada parecía venir motivado por la falta de confianza en su juego. Un futbolista que necesita manejar el balón, conducir y sentirse determinante en el ataque colchonero. Y así se ha mostrado desde aquel día. El francés fue el mejor contra el Valencia y tuvo el premio del gol ante el Valladolid, jugando en la segunda mitad en la posición de carrilero izquierdo donde se le ha visto muy cómodo. Simeone siempre pide que sus jugadores expriman los minutos que tienen, calidad de minutos más allá de su cantidad.

Y ahí se está haciendo fuerte Lemar. Contra el Bayern entró en el minuto 87 acto seguido al gol del empate de Müller. Y en los instantes que estuvo sobre el césped puso un gran centro para el cabezazo de Hermoso y peinó el balón en una jugada que no pudo culminar Felipe. Poco más se le pudo pedir en el tiempo que tuvo. En el derbi contra el Real Madrid saltó al verde en el descanso para darle una marcha más al equipo. Su primera acción le costó la amarilla por un plantillazo sobre Casemiro, pero trató de echarse al equipo a la espalda ofreciéndose con continuidad y generando dos de las tres únicas ocasiones del equipo en todo el partido.

Cada vez más protagonista

No acertó a encontrar portería en una jugada parecida a la del gol ante el Valladolid, pero remató el gran centro de Llorente al segundo palo por fuera de la red. Un gol hubiese supuesto el empate y cambiar por completo el transcurso del partido. No llegó, pero no por ello dejó de mostrarse. La pedía e intentaba dar un paso más para estirar a un equipo muy replegado. Tras varios regates volvió a buscar portería en los últimos minutos con un disparo que se marchó por arriba. Su entrada fue una de las mejores noticias en el gris encuentro rojiblanco.

Ahora llega la Copa, un torneo donde aparentemente Lemar tendrá que ser protagonista. De momento ya se ha convertido en uno más en la rotación y ha ido ganando puestos entre las prioridades para Simeone. La confianza depositada por el Cholo se está viendo respondida y si recupera a un futbolista con tales características será un gran salto para el Atlético. Su calidad técnica es indudable. Lemar todavía está a tiempo, un campeón del mundo venido a menos, pero con ganas de demostrar que tiene mucho fútbol en sus botas para entregar a la afición del Atlético.

Si Marcos André anota, el Real Valladolid gana

El Real Valladolid tiene nuevo jugador talismán. La confianza que se ha demostrado desde el club en el brasileño Marcos André, cedido en el Mirandés la temporada pasada, empieza a tener su compensación. El punta, que debuta esta temporada en Primera, es el máximo goleador del equipo, con dos tantos. El primero lo hizo ante el Athletic de Bilbao y el segundo en Granada, ante el conjunto de Diego Martínez, y aunque el equipo anotó otro gol ante los bilbaínos y dos más ante los andaluces, lo cierto es que cada vez que anota, el equipo pucelano gana. El brasileño marcó en dos partidos y son los dos encuentros en los que los pucelanos ganaron.

Llama la atención que entre los goleadores del equipo no se encuentre Shon Weissman, jugador por el que el Real Valladolid hizo el mayor desembolso de su historia, cuatro millones, aunque es cierto que apenas ha contado con minutos y, sin embargo, el brasileño, firmado en el verano de 2019 y cedido la campaña pasada al Mirandés, ha caído de pie en el equipo, siendo de los jugadores más destacados en los últimos dos partidos. Y todo ello a pesar de sus molestias en el pubis que no le permiten entrenarse con normalidad y que no tienen fácil solución a corto plazo.

Hay que recordar que los blanquivioletas están en la zona media de goleadores de la categoría (10). Marcos André anotó dos, mientras que hicieron uno: Jota, Plano, Orellana, Bruno, Waldo, Toni, Guardiola y Míchel, pero todavía está entre los equipos más goleados, con 15, sólo siete conjuntos han encajado más.

Los pecados del Valencia

Llegados a la jornada 10, las estadísticas dibujan las virtudes y los defectos de los equipos. Los del Valencia de Gracia están claros con los datos en la mano. A favor, su efectividad. Según los registros de Opta: ha marcado 17 goles en 79 remates (21,5%). Solo la efectividad del Elche (25,8%) y Atlético de Madrid (22,7%). Por el contrario, sus principales defectos son los goles que encaja antes de la media hora de partido y el número de remates a puerta que le hacen los rivales.

Jaume Domenech pasa por ser el portero de la Liga al que más veces le han rematado los equipos rivales en lo que llevamos de campeonato. En total, 151 remates a portería (48 de ellos entre palos). Jaume ha realizado 38 paradas y Opta califica a 8 de esas paradas como «grandes oportunidades». Ningún otro portero ha tenido que evitar tantos goles.

El Valencia ha encajado 16 goles. Once de ellos desde dentro del área, tres desde fuera, uno de falta directa y otro de penalti. Además contra el Alavés encajó su segundo gol tras saque de córner del rival. Pero, más allá del cómo, otra clave de los males del Valencia es el cuándo. El Valencia es el equipo que más goles ha encajado antes de la media hora de los partidos: ocho goles. Cinco entre el pitido inicial y el minuto 15; tres entre el minuto 15 y 30.

El Valencia solo ha dejado su portería a cero en una de las diez jornadas disputadas, contra la Real Sociedad en Anoeta, en su única victoria a domicilio; mientras que Levante, Celta, Betis, Villarreal, Elche, Real Madrid y Alavés se le adelantaron en el marcador. La mayoría de ellos, precedidos de errores propios: «Regalamos demasiado», dijo Gracia nada más concluir el partido de Mendizorroza.

No obstante, otra constante del Valencia, esta a su favor, es su capacidad de reacción. El equipo se sobrepuso a los golpes recibidos contra el Levante y el Real Madrid, partidos en los que logró los tres puntos, y también contra el Getafe y el Alavés. Al cuadro azulón le empató en el minuto 96 cuando iba perdiendo 1-2 y al Alavés le igualó los dos goles con los que llegaron los de Machín al descanso.

«Doy las gracias al Madrid por no ficharme; estoy donde quería»

El jugador del Barcelona Pedri pasó este lunes por los micrófonos de El Larguero de la Cadena SER. El atacante analizó su irrupción en la primera plantilla azulgrana y repasó el pasado, presente y futuro de su carrera.

Humildad: «Yo creo que si pierdes la humildad y dejas de ser como eres se pierde al futbolista. Mis padres y mi hermano son los que me dan más consejos. Está muy bien porque te hace exigirte y estar con los pies en el suelo».

Posición en el campo: «Desde pequeño siempre me he sentido más cómodo de mediapunta pero en ambas bandas puedo aportar al equipo».

Messi: «No te acostumbras a ver las jugadas que hace Messi. Todos te sorprenden. Poder aprender de ellos es un lujo. Ver las cosas que hace Messi… hace lo que quiere y cuando quiere. Claro que impone Messi, lo ves en la TV y en la play y verlo en la vida real impresiona. Me impresionan todos. Jugar con Messi es un premio que me ha dado la vida».

Relación con el vestuario: «Sobretodo me llevo muy bien con Trincao, llegamos al mismo tiempo, empezamos a entrenar juntos…. con Ansu muy bien. Ahora ha tenido la lesión y tiene que trabajar para estar lo mejor posible. Hemos hecho buenas migas».

Ansu Fati: «Ansu tiene mucho gol. Mucha calidad, uno contra uno… tiene muchísimo futuro y lo tiene todo».

El Clásico: «Dos días antes del Clásico me dijeron que iba a ser titular y dije… hostia, ¡esto ya va en serio!».

Prueba en el Real Madrid: «Estuve una semana probando en el Madrid. Me dijeron que no tenía el nivel. Me llevaron a un despacho y me lo dijeron. Le doy las gracias, porque ahora estoy en el equipo que siempre he querido estar».

Selección: «Luis de la Fuente me dice que siga trabajando como lo estoy haciendo. Que busque los espacios, que tenga tranquilidad y que sea yo mismo. Ojalá pueda ir a las dos, a la Eurocopa y a los Juegos Olímpicos».

Aspiraciones: «No me gusta ponerme techos. Hay que ir paso a paso. Siempre he dicho que me gustaría jugar un Mundial con la Selección».

Positivo de Suárez: «No es una buena noticia el positivo de Luis Suárez. Los mejores tienen que estar en el campo y jugar en el campo»

Atlético de Madrid: «El Atlético tiene un gran equipo y saben a lo que juegan. Van todos a una y veremos lo que pasa».

Griezmann: «A Griezmann lo veo bien. Está teniendo la mala suerte de que no le acaban de entrar. Nos aporta mucho cuando juegan».

Remiro da el susto y el duda para el partido contra el Cádiz

Alex Remiro ha dado el susto en la sesión a puerta abierta de Zubieta. Se ha lesionado en la última acción del entrenamiento, en el último tiro del ejercicio de finalizaciones que había dispuesto Imanol Alguacil. Ya es mala suerte, porque ahora es duda para el primer partido que la Real tiene que jugar en Cádiz después del parón liguero. Imanol se puede quedar sin su portero titular de la forma más tonta.

El portero de Cascante sufre una «artritis traumática en la articulación interfalángica proximal del cuarto dedo de su mano derecha», señala el parte médico emitido por la Real Sociedad. Esto quiere decir que será tratado con mucha precaución a lo largo de esta semana para ver cómo marcha su evolución. La idea es cuidarlo mucho y bien para que pueda llegar en las mejores condiciones posibles al partido del 22 de noviembre en casa del Cádiz.

Se trataría de una baja importante, porque Remiro ha comenzado la temporada a un gran nivel, hasta el punto de que solo ha recibido cuatro goles en nueve partidos, siendo el Zamora de la liga por ahora, empatado con Oblak en el promedio de las primeras jornadas. Ha dejado su portería inédita en cinco partidos alcanzando un récord que solo tenía hasta ahora en la Real el mítico Luis Miguel Arconada.

El Barça juega con fuego

El Barça encamina su clasificación para los octavos de final de la Champions consolidando su primera plaza del grupo, pero la realidad del juego culé desmiente la solidez de las matemáticas. El Barça jugó con fuego y flirteó con el desastre ante un Dinamo de Kiev en cuadro al que ganó por 2-1 en un duelo en el que brillaron los porteros de ambos equipos.

Si lo peor que le puede pasar a un paranoico es que le persigan de verdad, lo peor que le puede pasar a un equipo con evidentes problemas de cara a la portería contraria es fallar tres ocasiones cantadas en los tres primeros minutos de partido. Eso es lo que le pasó ayer al Barça ante un mermado por el COVID que presentaba en la portería a un niño llamado Ruslan Nescheret.

El portero ucranio cumplió con otra de las normas que aterrorizan a los equipos que, como el Barça, están en crisis con el gol: encontrarse con un chaval anónimo que se saca un partidazo soberbio que no olvidará en la vida.

El Barça empezó con brío y dando la sensación de que los 90 minutos para el Dinamo de Kiev iban a ser una tortura. Messi marcó de nuevo de penalti a los cinco minutos de partido. Una pena máxima señalada tras derribo a Messi por Michael Oliver con la mayor desgana que se haya visto en un campo de fútbol. Ante su gesto nadie se atrevió a protestar porque pareció que hasta al propio árbitro le daba pereza señalar lo que acababa de ver.

Tras el 1-0, el Barça fue un vendaval de ocasiones en las que Pedri casi derrumba el larguero y Griezmann se derrumbó él al fallar a portería vacía. Ya no levantaría cabeza. Luego llegaron las ocasiones de Ansu donde Nescheret empezó a venirse arriba hasta el punto de lucirse también contra Messi.

El Barça, presionaba, movía bien la pelota y creaba ocasiones, pero cuando miraba al marcador y veía que sólo iba 1-0 y de penalti le entraron todos los males. Como el paranoico que descubre que le persiguen de verdad, los jugadores del Barça fueron conscientes de que tienen un problema con el gol.

Ante esta realidad, se achicaron y el Dinamo de Kiev pudo sacar la cabeza para respirar y decir aquí estoy yo. Incluso pusieron el miedo en el cuerpo culé con un par de contragolpes y un remate de cabeza ante el que se lució Ter Stegen, de vuelta al marco blaugrana.

La primera parte acabó como empezó, con el joven Nescheret recordándole al Barça su falta de puntería y luciéndose ante Pedri y Ansu. En el descanso, más que un técnico, el Barça necesitaba un psicólogo.

Pero si el inicio de la primera parte fue frustrante por las ocasiones falladas, la segunda fue un drama que sólo evitaron Ter Stegen y Piqué. En la primera jugada, Ter Stegen evitó el empate en un uno contra uno y en el saque de esquina consecuente marcaba el Dinamo, pero el tanto era anulado porque el balón había salido de fondo en su vuelo y dos minutos después salvaba de nuevo el empate ante Buyalskiy. Más adelante, volvería a realizar otro milagro ante Supryaha.

Cualquier intento de reacción del Barça, como una falta lanzada por Messi o un cabezazo a boca de gol de Sergi Roberto era conjurado por un Nescheret, ya gigantesco, que sostenía a su equipo en su segundo partido como profesional. El primero lo jugó el sábado pasado.

Ante el atasco de los delanteros, fue Piqué quien rompió el hechizo de la noche del joven portero al rematar de cabeza un centro de Ansu. Pero ni así el Barça pudo respirar tranquilo. Tsygankov recogió el rebote del enésimo paradón de Ter Stegen para acortar distancias y mantener la tensión hasta el último momento, donde Nescheret volvió a sacarse un nuevo paradón ante Dembélé. De haber habido público, el chaval se habría ido entre aplausos. Y el Barça, entre murmullos de desaprobación.

El Madrid también cambia el plan con Ceballos: quiere que vuelva

La eliminación del Real Madrid contra el Manchester City supuso una gran decepción en el club que empieza a tener consecuencias. No fue tanto por caer en Champions, algo que entraba en los planes tras el mal resultado de la ida. Lo preocupante fue la imagen, la falta de recursos cuando llegó el partido más importante del año. Por eso, el plan del Madrid con respecto a los refuerzos se mantiene debido a la crisis económica (no valoran fichar) pero la visión con los cedidos ha cambiado. Especialmente con dos: Odegaard y Dani Ceballos.

AS ya informó que ahora la intención es recuperar al noruego y la misma línea siguen con el internacional español. Hace apenas un mes las opciones de que permaneciera otro año en el Arsenal eran altas, pero el buen tramo final de temporada del utrerano ha cambiado la situación. A día de hoy la idea es que se incorpore a la pretemporada del Real Madrid. Los dirigentes blancos están convencidos de que es un futbolista que puede dar un salto de calidad a la plantilla después de haber demostrado que está preparado para jugar al más alto nivel al ser uno de los líderes de un Arsenal que fue campeón de la FA Cup tras eliminar al City y ganar al Chelsea en la final. Ceballos fue indiscutible y uno de los mejores futbolistas de su equipo en los encuentros decisivos.

Entre los dirigentes blancos nunca existieron dudas con respecto al andaluz. Creen que tiene calidad de sobra para triunfar en el Madrid. Por eso ahora, tras su gran año en Inglaterra, esperan que Zidane por fin cuente con él. Aunque se incorpore a la pretemporada será el francés quien tenga la última palabra cuando hable con Dani. Sus características son perfectas como recambio de Modric, que con 34 años comienza su último año de contrato en el Madrid. De hecho, en 2017 se fichó a Ceballos con la idea de que en un futuro se convirtiera en el recambio natural del croata. Ese momento ha llegado.

En un mercado tan golpeado por la crisis del coronavirus pocos equipos cuentan con la posibilidad de reforzar su plantilla a coste cero con dos futbolistas del nivel de Odegaard y Ceballos. Por eso, ante la debilidad mostrada en Champions, en el Bernabéu creen que deben mejorar su plantilla con dos futbolistas que hasta hace pocas semanas se contaba con que siguieran otra temporada más en la Real y el Arsenal, respectivamente.

Ceballos, por su parte, sigue a la espera de acontecimientos. Hace semanas que Arsenal y Madrid conversan para analizar la opción de que siga en Londres, pero ahora el club blanco ha frenado todo. El jugador ve con buenos ojos la idea de volver al Madrid, porque su sueño sigue siendo triunfar en el Bernabéu. Pero tiene claro que si vuelve debe ser para ser importante. Su gran objetivo es jugar la Eurocopa y los Juegos del próximo verano y para eso debe ser importante en el club en el que milite. Su objetivo al marcharse al Arsenal fue demostrar que está preparado para rendir en un grande. Lo ha conseguido. Ahora, si vuelve al Madrid, ya no es aquel Sub-21 que llegó en 2017 con la intención de ir entrando poco a poco en el equipo. Ya es un fijo en la Absoluta y una pieza clave en un Arsenal campeón. Su sueño es regresar… pero para jugar.