Milik vuelve a ser objetivo prioritario del Atlético

La lesión de Diego Costa y la baja de Luis Suárez por Covid han evidenciado que el Atlético necesita otro delantero en su plantilla si aspira a disputar todas las competiciones. Antes de la preocupante dolencia de Costa, la dirección del Atlético de Madrid ya contemplaba distintos escenarios para el mercado de enero. Y no descartaba que Diego Costa se marchara, toda vez que concluye contrato el 30 de junio y podría adelantar su salida. Si el delantero hispano brasileño saliera, el delantero elegido es Arkadiusz Milik.

El delantero polaco ya estuvo en la agenda del Atlético el pasado verano. Interesaba para llegar junto a Luis Suárez para afrontar con tres nueves de primer nivel la temporada, toda vez que Simeone no considera a Iván Saponjic para jugar en su equipo a tenor de la utilización que ha hecho de él toda la temporada pasada y lo que se lleva disputada de la actual.

La situación financiera del Atlético impidió el fichaje de Milik, que estuvo a un paso de fichar por la Roma para sustituir a Dzeko, que se iba a ir a la Juventus, pero al final el bosnio se quedó en la Roma y el polaco y el Nápoles y Morata se fue del Atlético cedido a la Juventus.

Milik acaba contrato con el Nápoles en junio, por lo que el Atlético negociaría un traspaso a la baja por un jugador que queda libre en seis meses. El delantero polaco cuenta con más opciones como las del Everton y el Tottenham Hotspur, pero el Atlético competirá por hacerse con sus servicios.

En 2016, el Nápoles fichó a Milik del Ajax, donde llegó procedente del Bayer Leverkusen. Esta temporada no está jugando porque no accedió a ampliar su contrato en verano y De Laurentiis, el extravagante presidente del Nápoles, decidió no inscribirle en ninguna competición después de que las dos últimas temporadas fuera el máximo goleador del equipo. Lo normal es que Milik salga del Calcio en enero. Y el Atlético será uno de los equipos que intentará ficharle porque necesita un delantero.

El Atlético, ante a la crisis de gol

El Atlético se dejó todos los goles en el debut liguero contra el Granada. Un estreno fulgurante, con un 6-1 para ilusionar a la afición y dejar muestras de que João Félix está preparado para liderar el ataque colchonero y que Luis Suárez sigue teniendo el olfato de gol afinado. Esa goleada en el Wanda Metropolitano supuso el vigésimo partido consecutivo viendo puerta.

Sin embargo, en las dos siguientes jornadas el equipo se ha secado. En Huesca se acabó con con la racha anotadora de al menos un tanto por encuentro que se mantenía desde el derbi del 1 de febrero en el Santiago Bernabéu (1-0). El buen nivel mostrado por João Félix, unido a ocasiones tan claras como la del propio Suárez en un mano a mano con Andrés Fernández, fueron insuficientes para arrancar más de un punto frente al equipo dirigido por Míchel. Contra el Villarreal directamente no hubo opción de marcar, ya que no se remató a portería en todo el partido. Dos encuentros consecutivos finalizados 0-0 y que ya lastran a un equipo que la temporada pasada sufrió su escasez anotadora principalmente antes del parón.

En Balaídos, el Atlético se enfrenta a una racha histórica. Desde la llegada de Simeone, nunca se han alcanzado las tres jornadas ligueras consecutivas sin marcar. Sí que ocurrió tres veces contando todas las competiciones: en el año 2014, cuando enlazó dos derrotas en semifinales de Copa contra el Madrid (3-0 y 0-2) con el partido perdido en Liga entre medias frente al Almería (2-0) que acabó con Gabi bajo palos; en 2016, con el empate contra el Espanyol (0-0) unido a las derrotas en Múnich en Champions (1-0) y en Villarreal (3-0) y la temporada pasada, cuando se juntaron las derrotas en Turín contra la Juventus (1-0) y en Liga contra el Barcelona (0-1) con el empate en Villarreal (0-0). Las tres rachas se acabarían al partido siguiente con las victorias ante Valladolid (3-0), Las Palmas (1-0) y Lokomotiv (2-0) respectivamente.

Ahora, y tras más de 180 minutos sin marcar, el Cholo necesita recuperar la versión más efectiva del equipo ante un Celta que ha sumado cuatro de los últimos seis puntos en su estadio contra el Atlético. Luis Suárez volvió ayer después de un viaje largo y de completar los partidos de Uruguay contra Chile y Ecuador y João Félix y Carrasco solo tendrán el día de hoy para preparar el partido. El portugués fue titular ante Francia y Suecia y tuvo minutos contra España y el belga disputó 173 minutos ante Inglaterra e Islandia. Pese a esto, el Atlético maneja muchas variantes arriba (Correa, Llorente, Lemar, Vitolo y Costa han estado en Madrid poniéndose a punto) y no valen las excusas para sumar otra puerta a cero. Si el equipo rojiblanco quiere competir por cotas altas necesita generar ocasiones y hacer goles para no comenzar a descolgarse de la cabeza.

Plan de trabajo para Luis Suárez durante las vacaciones

Luis Suárez no está fino. Los cinco goles que ha marcado después del confinamiento no esconden una realidad: al delantero uruguayo no está cómodo en el campo. Desde que regresara de su operación en la rodilla derecha, al charrúa se le ve más lento y agarrotado en sus acciones, dejando bien patente que no está teniendo las mejores sensaciones. Sin embargo, su capacidad de sacrificio y pundonor suplen estas carencias, hasta el punto que se ha convertido en uno de los máximos goleadores del equipo tras el regreso del confinamiento.

A Luis Suárez, que acabó visiblemente cojeando en su pie derecho en el partido ante el Alavés, ya no se le ha visto pelo en los entrenamientos del lunes y el martes, al quedarse en el gimnasio haciendo trabajo de recuperación. Es evidente que la rodilla derecha sigue dándole más de un quebradero de cabeza, pero el charrúa tiene el umbral de dolor por las nubes, por lo que soporta perfectamente este tipo de situaciones.

No hay duda de que estos seis días de descanso le van a venir de perlas al delantero uruguayo para darse un respiro. En todo caso, el jugador se lleva consigo un plan de trabajo diario de mantenimiento personalizado elaborado por los preparadores físicos para no bajar los estímulos y seguir acondicionando la rodilla.

Desde que regresara de la lesión, ha jugado siete partidos como titular y cuatro como suplente. Tras quedarse en el banquillo en los dos primeros tras el confinamiento (Mallorca, Leganés), encadenó seis seguidos en el once (Sevilla, Athletic, Celta, Atlético, Villarreal y Espanyol) quedándose los dos siguiente en el banquillo (Valladolid y Osasuna) para regresar otra vez al equipo ante el Alavés. Marcó dos goles al Celta y uno al Espanyol, Villarreal y Alavés. Esta temporada ha acabado cuarto en la tabla de goleadores con 16 dianas.

El objetivo prioritario que se ha autoimpuesto Luis Suárez es llegar al partido del 8 de agosto ante el Nápoles en las mejores condiciones posibles. Tiene casi tres semanas por delante para acabar de ponerse en forma y mejorar las sensaciones. Unas sensaciones que le permitan afrontar el intensísimo calendario que les espera de la Champions si llegan a la final con la mayor de las garantías.