Partidos de hoy, 24 de noviembre, de Champions League y LaLiga Smartbank: horario y TV

Vuelve el balón de la Champions League a rodar con un martes cargado de adrenalina. En esta primera parte de la cuarta jornada comenzarán a decidirse grupos y el futuro de algunos equipos, para lo bueno y para lo malo. Ocho partidos con grandes nombres y necesidades que nos obligarán a tirar de multipantalla a aquellos que tengamos acceso a ella. Chelsea, Juventus, Borussia Dortmund, Manchester United o PSG son algunos de los actores que completan el elenco de hoy y acompañan a los protagonistas dentro de nuestras fronteras en esta superproducción: Sevilla y Barcelona.

Partidos más destacados:

Krasnodar-Sevilla (18:55 horas, Movistar Liga de Campeones)

Una victoria tacharía de la lista de Lopetegui el primer objetivo de la temporada, pasar de fase en la máxima competición continental. Siempre que el Rennes no le robe los tres puntos al Chelsea en el otro partido del Grupo E. Ya tiró el Sevilla de épica en la primera vuelta ante los rusos y lo hizo frente al Celta este fin de semana. En el Krasnodar Stadium, mejor dejar a un lado los sustos. Con Navas sancionado, Koundé puede ocupar el lateral derecho y dejar a Diego Carlos sin su socio habitual.

Dinamo de Kiev-Barcelona (21:00 horas, Movistar Liga de Campeones)

En cuadro, así llega el conjunto azulgrana a Kiev. Por las lesiones y por la convocatoria de Ronald Koeman, que ha dejado en Barcelona a Leo Messi y a Frenkie de Jong. La clasificación está encarrilada y la victoria en Turín pone a tiro la primera plaza, pero si ya se ha dado el paso adelante, mejor evitar dar dos atrás con un pinchazo inesperado. Hora de reivindicarse para Dembélé y Griezmann y de estrenarse para el canterano Mingueza, que acompañará a Lenglet en la zaga.

Resto de partidos de Champions de hoy:

Rennes-Chelsea (18:55 horas, Movistar Liga de Campeones)

Borussia Dortmund-Brujas (21:00 horas, Movistar Liga de Campeones)

Juventus-Ferencvaros (21:00 horas, Movistar Liga de Campeones)

Lazio-Zenit (21:00 horas, Movistar Liga de Campeones)

Manchester United-Basaksehir (21:00 horas, Movistar Liga de Campeones)

PSG-RB Leipzig (21:00 horas, Movistar Liga de Campeones)

Partidos de LaLiga Smartbank:

Castellón-Alcorcón (19:00 horas, Movistar LaLiga)

Girona-Málaga (19:00 horas, GOL y Movistar LaLiga)

Lugo-Oviedo (21:30 horas, Movistar LaLiga)

Desconcierto, resiliencia, En Nesyri y agonía en Nervión

Como si de una película de superhéroes se tratara, el Sevilla se puso la capa y sacó sus superpoderes para remontar y ganar un partido en el que todo lo que pudo salirle mal, le salió. Pero la fe del equipo de Lopetegui es inquebrantable, la confianza en sus posibilidades no tiene límites y los tres puntos logrados ante el Krasnodar son de los que forjan el carácter de los equipos grandes.

El inicio del partido fue un calco del inicio del Sevilla-Rennes. Es decir, dominio total del conjunto local que se empeñó en fallar una ocasión tras otra. Incluso hubo un penalti señalado por Felix Byrch que rectificó tras acudir al monitor del VAR. Un gran tiro de Ocampos, un remate de Jordán desde el área pequeña que se fue arriba inexplicablemente… y el guion de la película cambió. El Krasnodar hilvanó una contra perfecta que Koundé tuvo que cortar con una falta al borde el área. Suleymanov, que era quien había cometido el penalti que fue rectificado, tomó la responsabilidad y colocó el balón en la escuadra de Vaclik.

El Sevilla quedó noqueado y la cosa no dejó de empeorar, puesto que inexplicablemente los nervios se apoderaron de los de Lopetegui y en la siguiente jugada Koundé hizo penalti a Berg. Byrch tampoco lo vio en directo pero su revisión en el VAR le hizo cambiar de opinión. El delantero sueco del Krasnodar no engañó a Vaclik, pero puso el balón en el fondo de las redes. Quedaban 70 minutos por delante pero el Sevilla estaba dos goles por debajo y los fantasmas aparecieron en el Sánchez Pizjuán.

El plan sevillista para reaccionar fue el de siempre. Balones a Navas y que el campeón del mundo colgara balones desde su banda. Así llegaron los remates de De Jong y Rakitic, que tampoco encontraron puerta y provocaron que Lopetegui moviera ficha con cambios. Un desafortunado Koundé y un inédito Escudero dejaron su sitio a Acuña y Óscar cuando se cumplía el minuto 34. Y el plan de atacar desde la derecha funcionó, aunque Jesús Navas dio el penúltimo pase. El receptor fue Jordán, cuyo balón colgado fue rematado de cabeza en el primer palo por Rakitic. Comenzó un asedio del Sevilla al área del Krasnodar pero la puntería brilló por su ausencia. Además, no era la noche de los locales, que en la última jugada del primer tiempo concedieron otra contra que acabó con una falta de Jesús Navas al borde del área que supuso su expulsión. Lo que parecía una etapa llana se convirtió en un infierno para un Sevilla al que le quedaban 45 minutos para intentar remontar con un futbolista menos. Y todo ello ante un Krasnodar que llegó tres veces, marcó dos goles y forzó una expulsión.

No escatimó el más mínimo esfuerzo el Sevilla en la segunda parte, que asumió todos los riesgos habidos y por haber en pos del empate. Óscar gozó de varias ocasiones y el larguero impidió el doblete de Rakitic pasada la hora. Pero el empate iba a llegar de la forma más inesperada, con el fallo de un Kaio que había estado inconmensurable. De Jong presionó y En Nesyri aprovechó el regalo para poner el empate en el marcador.

Quedaban 20 minutos y surgía la duda. Ir a por el tercero asumiendo riesgos por tener un jugador menos o dar por bueno un empate que se veía imposible al inicio del choque. Pero la cuestión quedó resuelta pronto. Lo que tardó Rakitic en colgar un balón parado espectacular desde la banda que En Nesyri acabó aprovechando previo golpeo en el palo. Si en tres minutos se puso 0-2 el Krasnodar, en el mismo periodo de tiempo el Sevilla volteó el marcador para poner el 3-2 en el luminoso.

Si el partido había sido puro sufrimiento, a los minutos finales ese calificativo se le quedó corto. Al Sevilla no le quedaba una gota de gasolina y achicaba agua como podía con un futbolista menos. Sin embargo, al equipo de la casta y el coraje no se le podía escapar el premio del triunfo. El Sevilla se puso el traje de superhéroe para rebelarse contra todos los elementos que se pusieron en su contra y dar un final feliz a la noche.