Raúl vs Helguera, un duelo que verán 450 aficionados en vivo

El fútbol de la nueva normalidad ya está aquí. Este fin de semana arranca la categoría de bronce del fútbol español con 102 equipos. Una categoría semi-profesional en la que el grueso de los presupuestos gira en torno a los ingresos de taquilla, y no a los de televisión. El protocolo del CSD recomendó en su día que no hubiera público y luego aconsejó que no fueran más de 1.000 espectadores, un criterio que no se aplica en Primera y Segunda, donde está prohibida la entrada de público. En Segunda B, categoría encuadrada en deporte no profesional, la competencia respecto al aforo es potestad de las distintas Consejerías de las Comunidades siguiendo las instrucciones del Ministerio de Sanidad. De este modo, en plena segunda ola por la COVID-19, veremos estadios en los que habrá unos 5.000 aficionados y otros en los que no habrá público, como es el caso de los equipos navarros, donde el Gobierno Foral no lo ha permitido en todo el territorio por la elevada tasa de contagio que registra la comunidad (444 por cada 100.000 habitantes reportaron ayer las autoridades).

En la Comunidad de Madrid, donde el Gobierno decretó el Estado de Alarma en la capital y en otras nueve grandes ciudades, el partido entre Las Rozas, dirigido por Iván Helguera, y el Castilla, de Raúl, podrá registrar una entrada de hasta 450 aficionados en Navalcarbón. El club roceño ha alcanzado esta temporada los 400 socios, las 50 localidades restantes se pondrán a la venta la misma mañana del partido (domingo 17 de octubre, a las 12:00 horas). Real Madrid, Atlético, Getafe, Leganés, Fuenlabrada, Rayo y Alcorcón juegan sus partidos en la Comunidad de Madrid a puerta cerrada, pero Raúl será el primero en disfrutar del sonido de los aficionados en las gradas. En Galicia, la Xunta ha tenido que recular y ampliar el aforo de 1.000 asientos en Riazor porque el Deportivo ya había vendido muchísimas más entradas, por lo que podrá rozar los 3.000 espectadores (las autoridades no han informado de una capacidad máxima, pero el club ha confirmado que entrarán todos los ya hubieran recogido su entrada). Algo similar pretende el Racing, que hasta ayer no había recibido el sí de la Comunidad para ampliar hasta los 6.600 espectadores. Una cifra que podrá registrarse sin problemas en el Estadio Romano porque la Junta de Extremadura aprueba el 50% del aforo. En Andalucía, las autoridades autorizaron el 12 de octubre una corrida de toros con 2.500 personas en Córdoba, pero ahora limita a 800 personas el público para el Nuevo Arcángel (mismo aforo al Recre, en el Nuevo Colombino, y al Algeciras, en el Nuevo Mirador).

En Cataluña, donde la Generalitat ha suspendido todo el deporte durante dos semanas, el Badalona espera abrir sus puertas, pero el Nástic ha confirmado ya que no habrá público en el partido de la segunda jornada tras pedirlo el Ayuntamiento. También el Cornellà decidió jugar este fin de semana ante el Olot a puerta cerrada tras la recomendación de las autoridades sanitarias. En el grupo 3B, el Hércules se ha quejado de que no pueda abrir las puertas para más de 1.000 aficionados cuando el estadio dispone de 30.000 asientos, mientras que en La Nucía (Alicante) se ha autorizado un cupo máximo de 800 aficionados cuando la capacidad del Olímpico Camilo Cano es sólo para 2.000. Eso sí, en los casos en los que hay puerta abierta, el denominador común del criterio básico de seguridad es respetar la distancia de un metro y medio entre espectadores (dos butacas libres por cada una ocupada), control del flujo de entradas y salidas, localidades nominales con reserva previa, obligatorio uso de mascarilla y control de temperatura en los accesos. Eso sí, luego hay clubes, como el Valladolid Promesas, que no necesitan prohibiciones para tomar la decisión de jugar a puerta cerrada, sino por iniciativa propia pese a que en su Comunidad sí permite la presencia de público en otros campos.

Encuentros suspendidos

De momento, la competición arrancará con algunos partidos aplazados por positivos por coronavirus: Alcoyano-Hércules (Grupo III), Tarazona-Osasuna B (Grupo II), Don Benito-Extremadura (Grupo V) y el Real Murcia-Recreativo Granada (Grupo IV). Se da la circunstancia, por ejemplo, que este último encuentro iba a estar permitida la presencia de hasta 6.000 espectadores en el Enrique Roca, pero la RFEF accedió ayer a la petición del equipo nazarí de suspender el partido, por la persistencia de positivos en el filial del Granada. Según el protocolo del CSD, los clubes tienen la recomendación (que no obligación) de hacer test PCR antes del regreso a los entrenamientos y 72 horas antes de la competición.

«La RFEF entiende que debe ser cada club que actúe como anfitrión en los partidos de las competiciones oficiales de ámbito estatal el que regule la afluencia de público en función de la normativa sanitaria dictada en el territorio donde se ubique y de su propia capacidad de cumplimiento de las exigencias de todo tipo», reza la Circular número 14 de la RFEF sobre el ‘Protocolo de Actuación de vuelta’, que contiene 80 páginas que bien podrían resumirse en «sálvese quien pueda» porque ningún estamento quiere quedar como el malo de la película en esta situación de crisis económica y sanitaria.