El Liverpool, con un ojo en el City

En menos de una semana, el Liverpool tiene que defender dos tronos: el de la fase de grupos de la Champions y el de la Premier League. Un escenario que beneficia claramente al Atlético de Madrid, que verá cómo los reds deberán ir a Oporto (21:00) con la necesidad de hacer rotaciones por la visita del Manchester City a Anfield el domingo en liga. Van Dijk, Jota y Alexander-Arnold, entre otros, pueden ser los elegidos por Klopp para quedarse fuera ante los portugueses, que ya dejaron claro ante los del Cholo que no van a vender barato el quedarse fuera de los octavos de final.

De hecho, el Oporto está invicto en este arranque de temporada y solo ha concedido cuatro goles en los ocho encuentros que ha disputado hasta la fecha. Únicamente el Benfica, que lleva pleno de victorias en las siete jornadas de la liga portuguesa, le priva del liderato. Un encuentro, por tanto, que no será para nada cómodo para los reds, pero en el que deberán hacer rotaciones prácticamente obligadas, pues la Premier League no podría estar más apretada arriba y cualquier tropiezo se paga caro.

El Oporto, por cierto, aún no ha ganado al Liverpool en competición oficial en ocho intentos. Mbemba está sancionado y Pepe es duda.

Inter y Shakhtar ya no pueden fallar

Tras la actuación positiva (pero sin puntos) en el estreno con el Madrid, el Inter ahora no puede fallar más: necesita ganar. La visita al Shakhtar es un desempate fundamental para el segundo puesto del grupo y un partido siempre complicado En el curso pasado allí los nerazzurri no pasaron del 0-0 y en el mismo estadio cayó el propio Madridpero este año hay una razón más para tener cuidado: Roberto De Zerbi.

El técnico italiano, que encandiló la Serie A con el juego del Sassuolo, llega con ilusión (ganó la Supercopa de camiseta ucrania 2021 3-0 ante el Dinamo Kiev), pero también muy hambriento por la derrota ante el Sheriff de la primera jornada. Los nerazzurri, por su parte, han comenzado bien en el Calcio, ganando cuatro partidos y empatando dos: el último, 2-2 con el Atalanta, fue un espectáculo.

Inzaghi tuvo buenas noticias en la víspera, ya que pudo convocar tanto a Joaquín Correa como a Arturo Vidal, recuperados de sus molestias físicas. Difícil que salgan de inicio, pero tenerlos a disposición puede representar un arma importante a lo largo del partido. De Zerbi, por su parte, no podrá contar con Trubin, que todavía no está al 100%, y en la portería apostará por la experiencia de Pyatov.

SHAKHTAR: Pyatov; Dodò, Marlon, Matvienko, Ismaily; Maycon, Marcos Antonio; Teté, Alan Patrick, Pedrinho, Traoré. Entrenador: Roberto De Zerbi.

INTER: Handanovic; Skriniar, De Vrij, Bastoni; Darmian, Barella, Calhanoglu, Brozovic, Perisic; Dzeko, Lautaro. Entrenador: Simone Inzaghi

ÁRBITRO: István Kovacs, Rumania.

ESTADIO: NSC Olimpiyskiy, Kiev.

HORA: 18:45- Movistar L.de Campeones.

Aprobados y suspensos del Madrid: Courtois tiene ángel

Courtois: A día de hoy es, probablemente, el portero más en forma del planeta. En el minuto 9 dejó una de las paradas de la temporada, en un remate a bocajarro de Werner. Muy seguro en todos los centros laterales, en los que no dio opción a sus ex.

Carvajal: Lejos de su mejor momento físico tras la inactividad, no le ayudó el sistema: carrilero largo sin nadie por delante en banda. Sufrió mucho. Fue sustituido en el tramo final, agotado.

Militao: Muy buen partido. Se vio desbordado en algunas jugadas por el vendaval del Chelsea en ataque en la primera media hora, pero si el Madrid consiguió igualar el partido fue en gran parte por su contundencia en los cruces. Su segunda mitad, imperial.

Varane: Son estos partidos sin Ramos en los que se le exige un liderazgo que no termina de ofrecer. Zidane le colocó en el centro de una defensa con tres centrales y no fue el líder que se esperaba. Los delanteros del Chelsea le superaron con excesiva facilidad, pillándole fuera de sitio en varias jugadas.

Nacho: Uno de los jugadores más en forma del Real Madrid. Sufrió para tapar las carencias de un Marcelo que le ayudó poco o nada, pero aun así abortó muchos ataques peligrosos.

Marcelo: Zidane le dio la titularidad en un partido grande mucho tiempo después y el brasileño evidenció una vez más que ya no está para este nivel. Fue un agujero atrás e intrascendente en ataque. No le acompaña el físico ni la actitud.

Casemiro: Muy incómodo en la salida de balón, por momentos sufrió también en defensa por la movilidad de los mediapuntas del Chelsea, que le sacaron de posición en varias jugadas. Buena media hora final, con cortes decisivos.

Kroos: Kanté no se despegó de él y le complicó la vida para que no estuviera cómodo en ningún momento. A pesar de ello puso criterio y cambios de juego siempre que pudo. Mejoró en la segunda parte.

Modric: Muy flojo primer tiempo, anulado por los centrocampistas del Chelsea. Creció en la reanudación y con él lo hizo el Madrid, que jugó al ritmo que marcó.

Vinicius: Dejó una buena arrancada y ayudó mucho en la presión, aunque entró menos en juego de lo que acostumbra. Poco brillo, fue el primer sustituido por Zidane.

Benzema: El Madrid depende de él en ataque. Suyos fueron los mejores movimientos y las mejores oportunidades, con un balón que estrelló en el palo en el minuto 22, cuando peor lo pasaba su equipo, y el gol del empate que apagó el ímpetu del Chelsea.

Hazard: Fue el primer cambio de Zidane. Apenas dejó ninguna jugada reseñable.

Asensio: Zidane sorprendió con su posición: le colocó de carrilero. No está cómodo ahí y se fue al ataque y al centro siempre que pudo.

Odriozola: Dejó una entrada muy dura a Rudiger que le costó la tarjeta amarilla.

Rodrygo: Cuesta entender este cambio por parte de Zidane: en el descuento (se perdió tiempo), por el jugador con más gol del Madrid (Benzema) y con el equipo buscando la victoria.

Courtois es el muro

El Real Madrid recibe en Valdebebas esta noche a un Chelsea que ha hecho de la solvencia defensiva su seña de identidad: ha dejado su puerta a cero en 16 de los 21 encuentros que ha dirigido Thomas Tuchel. Unos números impecables con los que el Madrid, sin embargo, es capaz de rivalizar: lleva 390 minutos seguidos sin encajar un solo gol, los que han pasado desde que Mingueza hiciese el 2-1 para el Barcelona en el minuto 60 del Clásico. Desde entonces, van más de cuatro partidos con la red de Courtois inmaculada.

Gran parte de su mérito descansa sobre los hombros del portero belga, que ante el Betis, en la última jornada de Liga, salvó el punto para los blancos con dos paradas, en especial con un mano a mano ante Borja Iglesias en el que redujo al máximo los espacios para el ariete. Courtois ha detenido 22 de los últimos 24 disparos que ha recibido entre los tres palos y sólo los momentos de zozobra que ha pasado el Madrid en meses anteriores le impiden estar en cifras como para liderar el Trofeo Zamora en Liga.

Ha encajado 24 goles en 33 partidos hasta el momento, con un promedio de 0,73 tantos por duelo. Marcha tercero en la clasificación que define al mejor guardameta del torneo español, muy cerca de Bono (0,72) y a cierta distancia de Oblak, con 22 goles recibidos en 33 partidos (0,67). El reconocimiento, que Courtois ya ha recibido tres veces (dos de ellas con el Atlético y una con el Real Madrid), aún está al alcance. Dependerá de lo que suceda en las cinco jornadas finales y en buena medida marcará también las opciones del Madrid de luchar por el título.

Courtois, ante su pasado

Ahora llega la Champions, donde Courtois no ha andado tan fino, como el Madrid en general en defensa: 11 goles encajados en diez encuentros. Nueve de esos once goles, eso sí, los recibió durante la mejorable fase de grupos que realizó el equipo de Zizou; entre octavos (Atalanta) y cuartos (Liverpool), sólo dos goles recibidos en cuatro encuentros. Y llega el Chelsea, un equipo con el que el belga ha mantenido un vínculo en el pasado.

En el verano de 2011, El Genk traspasaba a Courtois al Chelsea a cambio de nueve millones de euros; casi al mismo tiempo, se anunciaba su cesión al Atleti, donde jugó tres años, a la espera de que Cech, toda una institución en Stamford Bridge, le hiciese hueco. En verano de 2014 regresó para jugar cuatro temporadas en el Chelsea: 154 partidos y 152 goles encajados. En Inglaterra ganó dos Premier League, una FA Cup y una Copa de la Liga, hasta que solicitó salir, camino de Madrid…

De Jong: «Vamos a París a competir, ganar y… a clasificarnos»

Frenkie de Jong es uno de los jugadores más importantes de la era Koeman. Su juego se ha convertido en una de las grandes referencias del equipo, destapándose además como goleador. Ahora afronta uno de los retos más importantes desde que viste la camiseta blaugrana: remontar un 1-4 en contra.

¿Cuál es el objetivo?

¿Ha hablado ya con Laporta?

Estamos contentos porque hay un nuevo presidente en el Barça. Yo aún no le conozco muy bien, pero voy a hablar con él seguro.

¿Les habló de la remontada?

Sí. Nos ha dado toda la suerte del mundo y que vayamos a competir.

¿Este equipo es una piña?

Sí. Estamos muy unidos. Se puede ver en partidos como el Sevilla. Vamos a París a ganar y competir.

¿Sorprendido con Ilaix Moriba?

No me sorprende porque lo he visto en los entrenamientos. Tiene un gran futuro aquí.

¿Quieren eivindicarse tras el 1-4?

No sé si fue justo ese marcador, pero jugamos un mal partido. Queremos dar una buena imagen del Barcelona y competir.

¿Es importante la baja de Neymar?

Es uno de los mejores del mundo. Es mejor que no esté Neymar.

¿Estás contento con su rendimiento?

Me siento muy bien. No tengo ni molestias. Para mí es lo más importante. El año pasado jugué muchos minutos, pero no acabé contento.

¿Se ven luchando por LaLiga y la Copa?

Claro. Tenemos una final y la tenemos que ganar. En LaLiga estamos mucho mejor y luchando por el título.

¿Creen en la remontada?

Creemos y lo vamos a intentar.

Koeman: «Laporta nos transmitió buen rollo»

Ronald Koeman habló este martes en rueda de prensa en la previa del PSG-Barça de Champions que se juega en el Parque de los Príncipes este miércoles a las 20:00 horas.

Estas últimas semanas el equipo ha remontado en LaLiga. ¿Las sensaciones son diferentes al partido de ida?

Ojalá sea diferente. Tenemos un resultado malo en contra. Siempre hay vida. Depende de cómo empecemos el partido y en la energía que vamos a poner para complicar la vida al contrario. Ellos demostraron mucha efectividad en el primer partido. Nosotros salimos a ganar en cualquier campo y que tenemos oportunidades. Si tenemos efectividad, nada es imposible.

¿En qué ha cambiado el Barça desde el 1-4 hasta ahora?

En el partido de ida estábamos también en un buen momento. Pero no se puede comparar perder 2-0 con perder 1-4. Y el PSG es un equipo que aspira al máximo en la Champions. Para tener una oportunidad de remontar hay que hacer un partido redondo y tener mucho efectividad. Pero nosotros saldremos a ganar. Ojalá que le podamos complicar el partido.

¿Cree que las bajas le condicionan más todavía, habría más opciones con Piqué y Araújo?

Es verdad que es una temporada donde ningún día hemos tenido a todos los jugadores disponibles. Y tuvimos mala suerte con nuestros centrales. Pero somos fuertes y hemos seguido adelante. Y eso es lo que queremos demostrar otra vez.

¿Cómo fue el encuentro con Laporta, ve más opciones de que Messi se quede con Laporta?

Más posibilidades no sé, pero el nuevo presidente Laporta tiene un pasado con Leo y eso es positivo. No sé si es un cambio para que Leo decida quedarse porque la decisión es suya pero ojalá que siga con nosotros. Laporta ha ganado con bastante diferencia; los socios han votado y para el club es bueno tener un presidente como él para mejorar cosas en el futuro.

¿Cree que Laporta será un buen presidente, qué le vas a pedir?

Sí le conozco. Nos saludamos varias veces en el pasado. Y conozco bien a Rijkaard. Sé que es un presidente que da confianza a los jugadores y etsá bien metido en su cargo de ayudar a los jugadores y a los entrenadores. Pero al final todo depende de los resultados. Ha entrado bien, nos dijo unas palabras y había buen rollo. Ahora hay que seguir en el camino que hemos empezado y es el momento de demostrar que estamos en el buen camino.

Ha dicho que nada es imposible. ¿Pero se conformaría con ganar y competir, o no lo firma?

En principio, no me conformo con nada. Hay que salir fuertes en el partido, hacer nuestro juego, crear oportunidades para marcar. Si cuando acabe el partido, hemos dado el máximo, ya veremos el resultado. Pero lo peor que nos puede pasar es que no demos el máximo en el partido de mañana.

¿Cree que la mejoría en LaLiga será suficiente?

Sabemos que va a ser complicado. Jugamos contra el PSG, no contra un equipo que nos deja. Hay que hacer un partido redondo, pero ojalá podamos aspirar a más. A veces se habla de las bajas del contrario, pero hay que hablar de las bajas que tenemos nosotros que son muchas más que las que nosotros tenemos mañana.

¿Si remontan sería su momento más especial como entrenador?

Hay que marcar más goles que el día del Sevilla, son goles fuera de casa. Pero, una vez más, nada es imposible. Somos el Barça, y cuando eres el Barça hay que ganar.

¿Tiene decidido ya el once?

Sí. Tengo el once en mi cabeza. Hemos tenido una charla y veremos mañana. Con estos 22 jugadores podemos jugar cualquier sistema.

¿Cómo está Araújo?

Hemos hablado y analizado sus últimas dos semanas de entrenamiento. Creo que hemos forzado un poco su vuelta y eso le generó molestias. No queremos forzar. Necesita más entrenamientos y, si todo va bien, puede que esté disponible para el próximo lunes.

El Barça sólo ha conseguido siete victorias en la Champions con resultados que le clasificarían y en cinco de esos partidos estuvo Messi. ¿Cree que Messi puede vivir una noche histórica?

Si pensamos en poder remontar, necesitamos a los jugadores a su mejor nivel. Y si Leo es capaz de hacer uno de los mejores partidos, todo es poisble. Porque puede decidir cualquier partido en cualquier momento. No hay que meter más presión a Leo; todo el equipo debe estar al mejor nivel. Hay que finalizar jugadas, buscar la efectividad que necesitamo. Hay que ver el inicio del partido. Será importante.

¿Puede tener miedo el PSG?

No creo que nos tenga miedo. Conozco bien a su entrenador y preparará a su equipo en la mejor manera de que no piensen que es un partido fácil. Siempre es más fácil remontar en tu casa que fuera. Son diferentes circunstancias. Nosotros tenemos que hacer nuestro partido. El PSG tiene confianza con el nuevo entrenador.

La Juventus debe remontar para salvar la temporada

La Juventus, en 2018, tiró la casa por la ventana para fichar a Cristiano con un objetivo claro: romper su gafe con la Champions. Tras haber caído en cuartos en 2019 y octavos en 2020, hoy la Vecchia Signora tiene la obligación de remontar ante el Oporto. Hay que evitar una eliminación que sería un fracaso doble, ya que el Scudettotras nueve seguidos, se ha complicado bastante.

La importancia de la cita estuvo clara el sábado, cuando Pirlo dejó fuera de su once a Ronaldo por primera vez desde noviembre. Hoy el portugués vuelve al lado de un Morata que por fin superó el citomegalovirus y ha vuelto a su nivel. El Maestro tendrá, en cambio, problemas en la zaga, con De Ligt fuera de combate y Chiellini en condiciones precarias.

Dilemas que también tiene Conceiçao. Mbemba ayer volvió a trabajar con el grupo, pero el técnico reconoció que Corona y Grujic siguen siendo duda. Los Dragones, en los últimos seis partidos de Champions, apenas encajaron un gol y sopesan utilizar a lo largo del enfrentamiento el 5-4-1 con el que anularon al City de Guardiola. Le tocará a Cristiano tirar abajo el muro.

El Basaksehir acusó al cuarto árbitro de racismo y se marchó del campo

El PSG-Istanbul Basaksehir, correspondiente a la última jornada de la Champions, ha sido suspendido debido a un supuesto caso de racismo. El exjugador del Mallorca, Pierre Webó, acusó al cuarto árbitro de haberle insultado de forma racista, lo que originó una protesta que llevó a parar el partido. La UEFA ya ha confirmado que el encuentro se reanudará este miércoles a partir de las 18:55 con un nuevo cuarteto arbitral. El holandés Danny Makkelie es el colegiado elegido por el organismo de fútbol europeo para dirigir la reanudación del choque.

Ambos equipos, de forma voluntaria, decidieron abandonar el terreno de juego en señal de protesta ante la acusación del camerunés hacia uno de los colegiados del partido. El incidente se ocasionó en el minuto 7, tras una durísima entrada sobre Neymar que posteriormente derivó en el supuesto acto racista.

Según las imágenes de TV, el cuarto árbitro, Sebastian Coltescu, del colegiado rumano Hategan se refirió a Pierre Webó con la expresión: «Ha sido ese chico negro». Lo que provocó el incidente con el banquillo del equipo turco. En TV se pudo observar como el futbolista Demba Ba le dijo al colegiado rumano: «Cuando señalas a un jugador blanco, no dices ‘ese jugador blanco’. Pero cuando te refieres a un jugador negro dices ‘ese jugador negro'». Varios miembros de la plantilla del Basaksehir se señalaron la palabra ‘respect’, serigrafiada en su pantalón.

Versión del cuarteto arbitral al delegado UEFA

El cuarto árbitro, el también rumano Sebastian Coltescu asegura que no le ha llamado «negro» en el sentido despectivo, si no «chaval negro»(black guy). Pero la explicación no convence a los jugadores del conjunto turco que, liderados por un miembro de su cuerpo técnico, reprochan al cuarto árbitro utilizar el color de la piel para identificar al jugador.

«¿Por qué cuando te refieres a un blanco no le llamas el chaval blanco?», le reprochaban. El cuarto árbitro se defendía asegurando que en su idioma la palabra «negro» no tiene connotaciones racistas. Frente al revuelo generado, y pese a la intervención del delegado de la UEFA, los jugadores de ambos equipos se dirigieron a los vestuarios.

Intento de reanudación por la UEFA

El delegado de la UEFA pidió a los dos equipos saltaran de nuevo al campo, después de que se amainaran los ánimos. El equipo turco estaba de acuerdo pero su petición era que se reanudara el partido pero sin el cuarto árbitroLa UEFA se negó porque no estaba probado el comentario y no podía acceder a esa petición del Basaksehir sin un informe de los incidentes. Incluso, se barajó que el cuarto árbitro fuera sustituido por uno de los miembros de la sala VOR. Miembros de la plantilla del PSG están del lado de los jugadores del Basaksehir y aceptan la decisión de no seguir con el encuentro.

El Istanbul ya ha condenado el incidente en las redes sociales, mostrando su apoyo a Pierre Webó y tuiteando en inglés «Say no to racism». El conjunto turco no ha dudado ni un segundo en abandonar el terreno de juego una vez que Pierre-Webó ha acusado al cuarto árbitro. El incidente fue de tal calibre que el director deportivo del PSG, el brasileño Leonardo, tuvo que bajar a pie de césped para hablar con el delegado de la UEFA y con los jugadores del equipo de París.

El Barça juega con fuego

El Barça encamina su clasificación para los octavos de final de la Champions consolidando su primera plaza del grupo, pero la realidad del juego culé desmiente la solidez de las matemáticas. El Barça jugó con fuego y flirteó con el desastre ante un Dinamo de Kiev en cuadro al que ganó por 2-1 en un duelo en el que brillaron los porteros de ambos equipos.

Si lo peor que le puede pasar a un paranoico es que le persigan de verdad, lo peor que le puede pasar a un equipo con evidentes problemas de cara a la portería contraria es fallar tres ocasiones cantadas en los tres primeros minutos de partido. Eso es lo que le pasó ayer al Barça ante un mermado por el COVID que presentaba en la portería a un niño llamado Ruslan Nescheret.

El portero ucranio cumplió con otra de las normas que aterrorizan a los equipos que, como el Barça, están en crisis con el gol: encontrarse con un chaval anónimo que se saca un partidazo soberbio que no olvidará en la vida.

El Barça empezó con brío y dando la sensación de que los 90 minutos para el Dinamo de Kiev iban a ser una tortura. Messi marcó de nuevo de penalti a los cinco minutos de partido. Una pena máxima señalada tras derribo a Messi por Michael Oliver con la mayor desgana que se haya visto en un campo de fútbol. Ante su gesto nadie se atrevió a protestar porque pareció que hasta al propio árbitro le daba pereza señalar lo que acababa de ver.

Tras el 1-0, el Barça fue un vendaval de ocasiones en las que Pedri casi derrumba el larguero y Griezmann se derrumbó él al fallar a portería vacía. Ya no levantaría cabeza. Luego llegaron las ocasiones de Ansu donde Nescheret empezó a venirse arriba hasta el punto de lucirse también contra Messi.

El Barça, presionaba, movía bien la pelota y creaba ocasiones, pero cuando miraba al marcador y veía que sólo iba 1-0 y de penalti le entraron todos los males. Como el paranoico que descubre que le persiguen de verdad, los jugadores del Barça fueron conscientes de que tienen un problema con el gol.

Ante esta realidad, se achicaron y el Dinamo de Kiev pudo sacar la cabeza para respirar y decir aquí estoy yo. Incluso pusieron el miedo en el cuerpo culé con un par de contragolpes y un remate de cabeza ante el que se lució Ter Stegen, de vuelta al marco blaugrana.

La primera parte acabó como empezó, con el joven Nescheret recordándole al Barça su falta de puntería y luciéndose ante Pedri y Ansu. En el descanso, más que un técnico, el Barça necesitaba un psicólogo.

Pero si el inicio de la primera parte fue frustrante por las ocasiones falladas, la segunda fue un drama que sólo evitaron Ter Stegen y Piqué. En la primera jugada, Ter Stegen evitó el empate en un uno contra uno y en el saque de esquina consecuente marcaba el Dinamo, pero el tanto era anulado porque el balón había salido de fondo en su vuelo y dos minutos después salvaba de nuevo el empate ante Buyalskiy. Más adelante, volvería a realizar otro milagro ante Supryaha.

Cualquier intento de reacción del Barça, como una falta lanzada por Messi o un cabezazo a boca de gol de Sergi Roberto era conjurado por un Nescheret, ya gigantesco, que sostenía a su equipo en su segundo partido como profesional. El primero lo jugó el sábado pasado.

Ante el atasco de los delanteros, fue Piqué quien rompió el hechizo de la noche del joven portero al rematar de cabeza un centro de Ansu. Pero ni así el Barça pudo respirar tranquilo. Tsygankov recogió el rebote del enésimo paradón de Ter Stegen para acortar distancias y mantener la tensión hasta el último momento, donde Nescheret volvió a sacarse un nuevo paradón ante Dembélé. De haber habido público, el chaval se habría ido entre aplausos. Y el Barça, entre murmullos de desaprobación.

El City hunde al Marsella

El Manchester City volvió a realizar uno de esos partidos que te colocan a principio de temporada como uno de los favoritos para llevarte la Champions League. Sin hacer una actuación brillante, los Skyblues destrozaron al Olympique de Marsella ante la mirada de un vacío Velódrome y vencieron por 0-3 a un rival desquiciado y que no tuvo reacción durante los 90 minutos. El español Ferrán Torres abrió la lata aprovechando un error de Rongier en la salida de balón y Gündogan y Sterling, tras una fantástica asistencia de De Bruyne, certificaron una victoria sencilla para los ingleses.

Los onces dejaron varias sorpresas, sobre todo del lado local. Villas-Boas, al que poco le importa el qué dirán, dejó a dos piezas fundamentales en el banquillo como Payet y Benedetto para blindarse con un sistema de tres centrales inédito hasta la fecha. El técnico portugués reforzó la defensa y el centro del campo y optó por la explosividad de Radonjic al espacio. Guardiola, sin Agüero ni Gabriel Jesús, optó por Sterling en punta de ataque con Foden y Ferrán Torres para escudarle en la zona de mediapuntas.

La primera parte fue un paseo para el City. No hubo reacción del OM en 45 minutos y lo mejor para los de Villas-Boas fue el 0-1 en contra con el que llegaron al descanso. Guardiola destrozó el centro del campo del conjunto marsellés y dejó inadvertido a su rival. Se puede decir que se jugó prácticamente toda la primera mitad en el área de Mandanda, salvo dos tímidas llegadas locales que acabaron sin aparente peligro.

El Marsella volvió a pagar las consecuencias de ser un equipo inexperto en la Champions. Es decir, sigue siendo el único club francés con una orejona en su haber, pero los seis años sin pisar la máxima competición continental contra otro que lleva muchos años en los cuartos se evidenciaron, sobre todo en el primer gol del City. Un error infantil de Rongier, tras darle un pase horizontal y sin mirar a Balerdi, propició el primero de los de Guardiola. De Bruyne asistió a Ferrán Torres, que con una sangre fría impropia de un jugador de su edad batió a Mandanda. Fue el fiel reflejo de una primera parte monopolizada por los cityzens y cuya renta no peligró en ningún momento antes de que el árbitro decretara el final de la primera parte.

El Manchester City repitió el guión de la primera parte nada más comenzar el segundo acto, acumulando posesiones constantes en campo rival y sin darle la oportunidad al Marsella de salir al contragolpe. Dio la sensación de que Villas-Boas quería llegar al final del encuentro con vida, antes que variar su sistema de cinco defensas con el que terminaría el partido. Sin embargo, la calidad individual de los skyblues terminó imponiéndose en el terreno de juego.

Al Manchester City le valió con lo justo para doblegar al Marsella. No hizo un partido brillante, pero acorraló a su oponente hasta desquiciarlo. Fue pasito a pasito comiendo terreno y se impuso en el tramo final. Gündogan hizo el segundo tras aprovechar una buena asistencia de Sterling y, a pesar de la reacción de Villas-Boas, dando entrada a Payet y Benedetto, el City daría la estocada definitiva gracias a Sterling, que se nutrió de un fantástico pase de Kevin De Bruyne para hacer el 0-3. Un resultado justo visto lo visto y que hace todavía más difícil la hipotética clasificación del Marsella a octavos.