Ansu Fati se diluye

La llegada de Setién al banquillo del Barcelona fue recibida con gran alegría por los defensores de que los jugadores de la cantera participasen más en el primer equipo del Barcelona. Los hechos, parecieron darles la razón, porque Ansu Fati enseguida se consolidó como titular para el técnico cántabro y jugó muchos minutos…hasta que algo se rompió y el joven guineano de 17 años se ha diluido para jugar minutos testimoniales.

En el Santiago Bernabéu, Fati fue suplente y sólo salió a la desesperada cuando el Madrid ya iba viento en popa en busca de la victoria para tratar de cambiar alguna cosa jugando nueve minutos. Peor fue lo que sucedió en Nápoles cuando Setién le utilizó como cambio para perder tiempo jugando los tres minutos del descuento. Claro que venía de no disputar ni un sólo minuto ante el Eibar en el partido en el que debutó Martin Braithwaite.

«El Barça te da la filosofía para jugar allí, el resto es cosa tuya»

Thiago Alcántara, jugador del Bayern de Múnich, concedió una entrevista a The Independent en la que repasó su formación en la academia del Barça y también, paso a paso, como es jugar en en el centro del campo de un equipo de élite como el alemán. «Mi estilo no se debe únicamente al Barça. También hay cosas de la idea que tienen en Brasil de como jugar de pivote. El Barça te da la filosofía para entender su juego. El resto, lo vas aprendiendo tú por el camino», aseguró el centrocampista español sobre su formación en La Masía.

Él aboga como el control en su manera favorita para ganar partidos y explica, punto por punto, como jugar en el medio del campo. «En el centro del campo no tienes tiempo para saber quién está en tu equipo. Antes de todo, tienes que hacerte una idea del partido: donde están los espacios y que jugadores tienes cerca. Es una mezcla entre la vista panorámica y conocer a tu equipo», asegura.

La posición de mediocentro es muy especial para Thiago y, sobre todo, instintiva. «Adquieres instinto al jugar de mediocentro y sabes donde pasar el balón. Después de años de experiencia, sale natural. Tienes que entender a quién le das el balón, si es diestro, zurdo y como se va a mover. Si la defensa está alta y quieres abrir el juego tienes que jugar rápido. Tienes que leer el jugador y la jugada. Pienso que para cada equipo entender la intensidad del pase es esencial. Además de que cada pase es específico del partido y de la jugada», dijo el centrocampista.

Sobre los destinatarios de sus pases, lo tiene claro, importa más el estilo que el nombre. «No piensas en los nombres. Piensas en que tipo de jugador es. Lo interpretas como si fuera ajedrez: dónde se mueve él y tienes que saber donde moverte tú», afirma.

Fútbol y estilos
A Thiago le gusta el control. Que el partido no se vuelva loco y sepa ubicarse para hacer mejores a sus compañeros y así explica donde encaja él. «Para mí, hay muchos estilos. No hay que controlar el partido hay que controlar lo que haces. Acciones que tengas bien entrenadas y las ejecutes de la mejor manera posible ante el rival. Eso es tener control. Si son balones largos, tienes que controlar como los juegas. Tú dominas a través de la ejecución y haces cada jugada con la portería en mente. Para mí, eso es control, que todo lo que entrenes lo puedas llevar a cabo», sentencia el 6.

Aunque para el aficionado sean los partidos más divertidos, para él, los partidos locos son los peores para jugar y disfrutar sobre el campo. «En las eliminatorias no debería haber demasiados goles. Todo se decide en pequeños detalles y conceder goles es peligroso. A mi no me gustan los partidos locos. Me gustan los partidos bonitos en los que todo sale exacto según el plan. Puede ser un 2-1 o un 4-3, pero con control. En el momento en el que todo se descontrola, entras en la locura. Nada bajo control. Ahí es cuando sólo vives el partido con máximo esfuerzo pero con control mínimo», añade además de elogiar al Ajax de la temporada pasada. «Así es como me gustaría jugar», señala.

Concentración y presión
El físico, el talento pero también la mentalidad es clave para trinfar en la élite y Thiago señala la concentración como un factor clave al nivel más alto. «Todos los entrenadores que he tenido aquí y en el Barça te piden más intensidad y concentración. La misma para entrenar que para jugar. Con algunos entrenadores, los entrenos eran más lights pero con Pep era pura concentración», asegura.

El medio destaca su ambición por la Champions League y se quita presión. «Vamos temporada a temporada. La Champions es mi meta. No siento presión. Es fútbol. Si me dijeras que tengo que operar a alguien… eso es presión. Pero jugar al fútbol no».