Correa acepta el desafío total

La llegada de Griezmann al Atlético fue la bomba del cierre de mercado y ahora es Simeone, su gran valedor, quien tiene que gestionar todo lo que tiene en sus manos. La sensación generalizada antes del día 31 era que el equipo tenía un ataque poderoso… y ahora se une el francés. La delantera titular era la formada por Luis Suárez y Correa, que se ha hecho fuerte desde la primavera. Pero tras el parón, el argentino sentirá la fuerte presión de Griezmann y João Félix por hacerse con su puesto. La competencia es tremenda.

Correa gustará más o menos entre la hinchada que sus socios de delantera, pero ha empezado la temporada con galones y con goles. Lo primero se lo ganó en el tramo final de la pasada Liga, para la que acabó siendo decisivo. Y ha empezado esta con tres tantos y una asistencia en tres jornadas. Nadie le ha regalado nunca nada en el Atleti y ha cambiado su eterno rol de revulsivo por el de titularísimo. ¿Y ahora qué?

Segundo punta o ariete

El rendimiento actual pone al argentino por delante de João Félix y Griezmann, pero cuesta pensar en que estos vayan a ser suplentes, y no digamos ambos a la vez. Pero también cuesta ver a Correa, pichichi liguero, relegado al banquillo. Y ahí está el puzle que tiene que armar Simeone. El 10, por ejemplo, le da otra solución, porque puede actuar como segundo delantero… o incluso en punta. Pero entonces sería por Suárez, palabras mayores. Y ha jugado mucho por la derecha, pero mejor en el 4-4-2 que en el sistema actual con laterales más largos.

Correa tiene otro punto a favor, y es que no se pierde una. En los últimos años no ha rotado ni para la Copa, y apenas se queda fuera por sanciones y lesiones. La temporada pasada jugó 48 partidos, más que nadie: los 38 de Liga, los 8 de Champions y los dos de Copa. En este curso, y a pesar de empezar la pretemporada con los rezagados, apenas dos semanas antes del debut en Vigo, también ha sido titular en los tres encuentros. Siempre disponible.

El bendito dilema de Simeone

El argentino está en racha, João Félix es una apuesta de presente y futuro y Griezmann es el fichaje estrella. Y está Cunha también. Al 10 no le asustan los retos y este será el siguiente. Y probablemente el más difícil todavía. La pasada temporada ya rebasó al portugués en los planes del técnico y ahora parte en la pole. Desde el club apuntan a que con tantos partidos (vienen siete de Liga y Champions en tres semanas), las rotaciones serán necesarias y habrá minutos para todos. Pero cuando lleguen los partidos de campanillas, al Cholo le tocará elegir. Y Correa levantó la mano en abril para decir ‘aquí estoy yo’…

Atlético: alerta amarilla

Ni Ramón de la Cruz hubiese escrito un sainete mejor que el que Munuera Montero lleva tres días redactando con el acta del Celta-Atlético. Porque sí, el partido se jugó hace tres días, pero da igual, Munuera Montero siguió escribiendo el acta como si de una serie con varias temporadas por delante se tratara. Ni George R. Martin. Porque Munuera Montero sacó el bolígrafo y, ayer, de pronto, añadió a su acta el motivo por el que José María Giménez, el 2 rojiblanco, vio la amarilla en el minuto 98. «Permanecer de pie en su área técnica, tras haber sido advertido de que se sentase».

Curioso, porque Giménez fue de los futbolistas rojiblancos que completó el partido, los más de 100 minutos que se disputó, tras un llamativo añadido de siete, y sentarse, como que no. Poco después el colegiado, quizá alertado por lo surrealista de su añadido, volvió a coger el bolígrafo mientras le daba al Control+Z. La amarilla a Giménez no desaparecería pero sí cambiaría el motivo de su tarjeta. Ahora «por protestar».

Disparidad de castigos entre Atleti y Celta

Nada, por cierto, del dedo en el ojo de Aspas a Hermoso. Algo llamativo y que pone al Atlético en alerta. Primera jornada de Liga y ya perseguido por las tarjetas. Fue una constante la temporada pasada, en la que se proclamó campeón, a pesar de ello. Una carga llamativa de tarjetas que volvió a sentir sobre su camiseta el domingo en Balaídos. El Atlético cometió nueve faltas, el Celta, once.

Munuera Montero castigó las primeras con cinco amarillas y una roja directa. Lo segundo, con cuatro tarjetas amarilla, una doble para Mallo. Y ya no hablamos de ese penalti pitado a Llorente por una mano que el día anterior, siendo casi idéntica, no se le pitó a Lucas Vázquez, que, según se han encargado de explicar los árbitros, con una comparecencia pública y varias privadas, no sería penalti. ¿O para el Atleti sí? Lo escrito, ni Ramón de la Cruz.

«Cuando jugaba De Paul, te quedabas sentado a mirarle a él»

Ramón «Monchi» Medina lleva a Racing de Avellaneda en la sangre. Toda una vida dedicada al club donde ha visto como sus jóvenes valores se formaban y, algunos de ellos, tenían la fortuna de triunfar. Utillero ayudante entre 1994 y 1997, pasó a ser el responsable de la sección hasta que comenzó a hacerse cargo del baby fútbol. Actualmente lo coordina y es reconocido como cazatalentos.

Una de esas promesas que pasaron por sus manos fue Rodrigo de Paul, que tras una espectacular Copa América acaba de fichar por el Atlético. Asistente de Di María en la final contra Brasil en Maracaná, el centrocampista llevaba cinco temporadas a gran nivel en Udinese antes de que el equipo rojiblanco se lanzase a por sus servicios. Pero Medina ya sabía desde muy chiquito que llegaría lejos. «Rodrigo es un chico tal cual le ves ahora, divertido, anima al grupo y futbolísticamente, cuando tenía siete años en baby fútbol, era como se le está viendo en la selección«, cuenta para AS.

«De Paul ya era la manija del equipo, el que se enfadaba cuando las cosas iban mal, le pedía la pelota al portero y salía desde abajo a regatear, jugar y armar juego, iba a presionar arriba para generar jugadas de gol y era muy completo. A medida que pasaban los años se iba completando. Yo siempre le dije que era un jugador de selección. De esos chicos admirables, cuando arrancaban los partidos te quedabas sentado a mirarle a él. No tiraba bicicletas ni cosas de esas, pero era muy completo. Desde arrancar en el fondo, iniciar jugada, defender, eso también lo hacía cuando era muy chiquito y tenía diez u once años» amplía Monchi.

Sobre su potencial, Ramón recuerda una historia que ya deja entrever la categoría de Rodrigo de Paul desde muy joven. «Cuando hicieron la configuración de los torneos de acá, realizaron la selección de la categoría 1994 y al primero que eligieron fue a él y esa categoría les ganó a todos. Venían las selecciones de Capital Federal y les ganaban, las de Loma, Montegrande, Lanús y eran imbatibles».

De Paul llegó al Valencia en el 2014 como un jugador de banda o mediapunta más cercano a la delantera, antes de explotar en Udinese como mediocentro, pero Monchi siempre le vio como organizador del juego. «Después en juveniles cambió un poco, porque siempre fue flaquito y en algún momento tuvo que esforzarse más en su físico y tener paciencia al juego. Le fueron llevando a poco a otra posición. Pasó a la mediapunta o hacia los costados, pero para mí, él siempre fue el clásico número 10, pero el 10 completo que genera juego, marca, ayuda…», sentencia. De Paul llega al Atlético en el mejor momento de su carrera, con unas características muy del gusto de Simeone y apunta a tener un papel fundamental en el conjunto rojiblanco.

Próximo capítulo, Marcos Llorente

La hoja de ruta del Atlético tras acabar la temporada estaba programada al detalle. La renovación de Simeone venía tratándose desde hace meses y se alcanzó un acuerdo hace semanas, como contó As, pero el club necesitaba hacer un movimiento antes de cualquier operación. El 25 de junio se aprobó la ampliación de capital y dio pistoletazo al verano rojiblanco: Simeone, hasta 2024. La siguiente renovación es la de Marcos Llorente.

El futbolista ha explotado y es una de las estrellas del Atlético. Para muchos, el crack de la Liga. Por eso, el club entiende que es justo reconocérselo con una importante mejora de contrato para, por otro lado, espantar a posibles pretendientes. Su contrato actual expira en 2024, por lo que no hay prisa para tratar una renovación, pero Gil Marín negocia las nuevas condiciones con la gente de confianza del jugador. El plan es elevar su caché a la altura de los importantes de la plantilla.

En la entrevista que Llorente concedió a As durante la Eurocopa, el jugador explicó la situación: «Hubo conversaciones hace tiempo (para renovar), es verdad, pero no se concretó nada y no se terminó la negociación. No tengo ningún problema y que pase lo que tenga que pasar. Me quedan muchos años. Mi idea es seguir, estoy bien, estoy feliz en el Atlético de Madrid».

Tras anunciarse la renovación de Simeone hasta 2024, el siguiente capítulo debe ser Llorente, aunque ahora se encuentra de vacaciones, por lo que no hay excesiva prisa para ejecutar ningún movimiento. En paralelo, la otra operación que quiere cerrar cuanto antes el Atleti es el fichaje de Rodrigo de Paul, que se prepara para la final de la Copa América y, después, se irá igualmente a descansar.

Valorado en 80 millones, el mejor español

Marcos Llorente, revelación en España, es ya un futbolista muy cotizado en el mercado. Transfermarkt, portal especializado en tasación, lo valora en 80 millones de euros, precio de crack y el español que más. En la Premier le tantean, pues es un jugador de gran nivel y que da el perfil. Pero el 14 es feliz en el Atlético. Ha encontrado su sitio y esté en el mejor momento de su carrera. Sólo le ha faltado brillar en la Eurocopa para tener una temporada redonda. Pero tiempo tiene. Y la intención del Atlético es que sea vestido de rojiblanco.

El Atlético realizará entre tres y cinco fichajes para la 21-22

El Atlético no tiene prisa por cerrar su plantilla de la temporada 2021-22. El grueso del equipo seguirá y le falta únicamente dar algunos retoques. No serán muchos, pero sí importantes. En este mercado veraniego primará más la calidad que la cantidad de jugadores que puedan llegar. El Atlético es el campeón liguero y el que venga tiene que ser para mejorar lo que hay en el conjunto rojiblanco. En lo que respecta a las salidas, terminan contrato Torreira y Dembélé. No hay nada dicho al respecto, aunque ahora mismo parece complicado que puedan seguir.

Vitolo finaliza contrato la próxima temporada y el Atlético quiere sacar dinero por él. El problema es que su ficha es muy alta y no está al alcance de muchos equipos. Más bien de muy pocos. La salida de Vitolo es uno de los grandes caballos de batalla de este verano en el Atlético. El otro será Saúl. El centrocampista quiere salir y el consejero delegado del club, Gil Marín, le da la opción de buscarse algún equipo al que pueda ir. Pero el Atlético no va a regalar a ningún futbolista y tampoco lo hará con Saúl. Veremos si alguien está dispuesto a ofrecer 50 o 60 millones por el canterano. Grbic, por otro lado, le ha pedido al club salir para poder jugar. Oblak no le ha dado ninguna posibilidad de disputar minutos ni en Liga ni en Champions. Necesita jugar y Berta deberá encontrarle algún equipo en el que pueda mostrar su categoría. Podría irse algún jugador más, como HerreraA Vrsaljko también le queda un año más de contrato, aunque no es jugador que estorbe. Se estudiaría alguna oferta que pueda llegar.

En lo que respecta a llegadas, el Atlético está cerca de cerrar el fichaje de De Paul, el centrocampista argentino de 27 años que tanto agrada a la dirección deportiva. Tanto Berta como Simeone coinciden: es el hombre. En Italia se habla de un traspaso en torno a los 35 millones de euros. Es una cifra importante para una entidad con dificultades económicas. De Paul llegará como un jugador polivalente, puede jugar en varios puestos en el centro del campo y aúna calidad y trabajo. Nadie de los que mandan en el equipo dudan: hay que hacerlo sí o sí.

El Atlético incorporará un portero que venga a ser suplente de Oblak. No hay otra. Y el que fiche lo sabe. No hay secretos en eso. El Atlético tiene al mejor y el que llegue sabe que jugará más bien poco. Pero primero hay que buscarle equipo a Grbic. Antes de entrar, dejen salir…

Y Luis Suárez tendrá un compañero en la punta de ataque. En principio será un futbolista que podríamos definir de perfil bajo, un jugador que no cueste mucho, aunque dependiendo de alguna operación podría cambiar ese perfil. Suárez es el titular, pero no puede jugar los 38 partidos de LaLiga y todos los de Champions. Un portero, un medio y un delantero son fijos.

Y el mercado dictaminará si el Atlético hace alguna operación más. Podría apuntalar su lateral derecho si finalmente saliera Vrsaljko. Podría aprovechar algún jugador más que pueda ser interesante en el centro del campo. El Atlético incorporará entre tres y cinco jugadores. Berta tiene trabajo. Sin prisa pero sin pausa.

El Inter tasa a Lautaro

Lautaro Martínez es el nombre que Simeone ha puesto sobre la mesa durante las negociaciones de su ampliación de contrato, la pieza que cree que falta para apuntalar a este Atleti campeón. Pues Lautaro ya tiene precio, según Sky Italia. Son 90 millones. Una operación en estos momentos inasumible para el Altético, que el día 25 ha convocado una Junta de Accionistas para aprobar una ampliación de capital (por 181,8 millones), y que, para fichar, necesita imperiosamente liberar antes. La frase del refranero, Dejen salir antes de entrar. Esa.

Sólo, en su historia, el club rojiblanco ha pagado más por un futbolista que lo que el Inter le pide por Lautaro: los 120 millones que abonó por João Félix en el verano de 2019. Por Lemar, hasta ese momento en la cabeza de ese ránking, había pagado un año antes 70. De momento, según informaba la prensa italiana esta semana, el equipo italiano ya habría rechazado una primera oferta de los rojiblancos. Una oferta por la mitad del dinero que pide por el delantero argentino, de 40-50 millones, según desvelaba El Corriere dello Sport.

«Entre Simone y Simeone»

«Lautaro, entre Simone y Simeone«. Así amanecía ayer Tuttosport, con el interés del Atlético y del técnico argentino por Lautaro y ese juego de palabras con el entrenador argentino y el nuevo del camiseta de futbol Inter Milan barataDesvelando, además, contactos entre Simeone y el futbolista. Pero el Inter está tratando de atar a su jugador, que termina contrato en 2023 y quieren blindarle, para que entre ese ‘entre’ se quede con Simone.

Esa manera de sufrir «innecesaria» que es ADN y esencia del Atlético

Fueron diez minutos como noventa insoportables.Zubeldia encontró esa pelota en la frontal del área, llovida de un córner, y la pateó a bocajarro para batir a Oblak. Y, de pronto, Simeone miraba al marcador. Diez minutos, diez tan largos como diez horas, lentas e insoportables. Y, de pronto, miraba la camiseta txuri-urdin y veía en ella los colores del Levante. Tan buenos partidos, en el Ciutat, aquí, y ni una victoria, el colchón que comenzó a menguar. Y, de pronto, que falta el oxígeno, que un puño de arañas trepa del corazón a la garganta, el azúcar en 280, el miedo de cuerpo presente en este Atlético-Real Sociedad, jornada 36ª. Porque esos diez minutos que quedan son los de la primera final que al Atlético le quedan por esta Liga, para ganar esta Liga, de sí mismo depende, y la Real acaba de marcar el 2-1. La tranquilidad por el 2-0 en el minuto 30 se ha esfumado. Toca sufrir. Sufrir a lo Atleti. Nadie como los rojiblancos saben, pero el propio Simeone lo reconoció minutos después al micrófono de Ricardo Sierra en Movistar+, después de irse con los puños al aire al vestuario nada más pitar el árbitro el final: «El sufrimiento fue innecesario». No es el primero de la temporada en este camino hacia el título.

Porque el partido ante la Real podría ser el relato de la temporada del Atlético hasta el momento. Inicio arrollador, presión feroz tras pérdida, la Real que no cruza la línea del centro del campo hasta el minuto 10, arrancadas de Llorente, ocasiones sobre la portería de Remiro como disparadas con una ametralleadora, 2-0 en el minuto 27, tranquilidad. LaLiga se acaricia. Ese Atleti que depende de sí mismo tiene el partido controlado. La Real llega. Llega, sí, pero se topa con el palo o el guante de Oblak. Como en esa primera vuelta en la que Oblak no encaja y el Atleti, partido a partido, sólo sabe sumar tres en tres, mientras Madrid y Barça no. En diciembre campeón, se decía, a pesar de la cautela siempre en la boca de los aficionados rojiblancos, que saben del sufrir, «espera, espera; partido a partido». Y llegaron esos partidos ante el Levante, empate y derrota, los dos seguidos, y el colchón del Atlético, tan mullido en enero, empezó a descoserse, hilo a hilo.

Partido a partido, penalti a penalti

Porque la historia de esta Liga se está construyendo al final sobre momentos así, como esos diez últimos minutos ante la Real. Sucedió en la jornada 28ª, Atlético-Alavés, minuto 84, el Atlético gana 1-0 y Pacheco acaba de detener un disparo de Suárez. Savic le da un codazo a Rioja en el área contraria, revisa el VAR, pita el árbitro: penalti. Joselu se encargará de lanzarlo… Pero Oblak adivina y para. La afición del Atlético le quita el polvo a los desfibriladores, a las botellas de oxígeno. Tocará volver a sacarlos seis jornadas después, ante el Elche, jornada 34ª. El Atlético gana 0-1 cuando en el minuto 90 el silbato del árbitro hace subrir el azúcar, las arañas trepan. Fidel coloca el balón, dispara y la pelota se estrella en el palo. Sube el volumen de esa estrofa del himno de Sabina: «Qué manera de aguantar, / qué manera de crecer, / qué manera de sentir, / qué manera de soñar, / … / qué manera de sufrir, / … / qué manera de vencer, / qué manera de vivir, / Qué manera de subir y bajar de las nubes, / ¡qué viva mi Atleti de Madrid!«. Como en los dos partidos que quedan esta temporada, dos finales, aunque se sufran. Pero ya lo decía el socio número 1 de 2004, Agustín de la Fuente Quintana en ese anuncio de Rushmore. «Atleti. Me mata, me da la vida». Y está a 180 minutos de ser campeón.

Costa se despide del Atlético: «Era lo mejor que podía pasar»

Diego Costa dejó de ser ayer jugador del Atlético. El delantero llegó a un acuerdo con el club para rescindir su contrato, que acababa en junio, y no volverá a vestir la camiseta rojiblanca. Dice adiós con 215 partidos y 83 goles a sus espaldas en las dos etapas que vivió en el Atlético tras fichar con solo 17 años.

Así Costa quiso despedirse del club y principalmente de una afición que siempre le ha apoyado. El hispanobrasileño dejó un emotivo mensaje en las redes sociales para decir adiós: «Bueno Gente… Atléticos… hoy, con tristeza, pero al mismo tiempo feliz, vengo a despedirme de todos los aficionados del Atleti, de toda mi gente. Triste por no poder hacer más parte de esta familia, estando en el día a día, pero feliz por haber formado parte de ella, de este gran club.

Aquí he vivido momentos difíciles, de los que siempre me he levantado gracias a la ayuda de los médicos, fisios y recuperadores y de mis compañeros. Y momentos felices que ya están en mi memoria y en la de todos. Pero quiero deciros que me siento feliz por haber podido hacer historia y poner mi pequeño nombre en la de este gran club. Algo que siempre quise pero nunca llegué a imaginar que pudiera pasar.

Quiero dar las gracias a todos los atléticos, pero creo que llegó mi momento y que tanto para mí, como para el club, era lo mejor que podía pasar. Creo que es el mejor momento para ambos, y la mejor manera de ayudar a este equipo y al club. He dado lo mejor, o al menos, siempre intenté dar lo mejor por este club y esta camiseta.

Quiero dar las gracias a mis compañeros, a los médicos, los fisios y recuperadores… ellos han sido mi familia. Quiero dar las gracias también al Cuerpo Técnico. Y a la afición…. sólo GRACIAS. GRACIAS y GRACIAS. Siempre fue un aliento. Siempre fueron, y siempre serán, una motivación. LO MÁS GRANDE QUE TIENE ESTE CLUB. Yo tenía un sueño… veía cómo toda la afición gritaba el nombre de los grandes jugadores que han vestido esta camiseta, y soñaba, y creía, y me animaba a trabajar para algún día merecer que gritaran mi nombre también.

Ahora recuerdo momentos en los que el Calderón primero, y el Wanda después, han gritado mi nombre, y quiero deciros que son momentos únicos para mí. Mucho que los títulos, porque el cariño, lo humano, siempre será lo más importante para mí. Así que… MUCHAS GRACIAS AFICIÓN. No quiero decir lo que todos dicen al irse de un club. Aquello de que seré uno más. No. Lo demostré en el campo, lo demostré en cada partido… YO YA SOY DEL ATLETI. Ahora, con mucha ilusión, fuerza ganas y pasión para lo que venga, el próximo desafío«.

Lemar acepta el reto del Cholo

«Lemar juega muy bien. No tenemos futbolistas en la plantilla que tengan velocidad y la construcción que tiene él. Ojalá podamos darle la confianza que él necesita para transmitirnos lo que tiene«. Eran las palabras de Simeone tras la victoria del Atlético en Mestalla, partido en el que comenzó el despertar de un Lemar que llevaba tiempo dormido.

El francés dio un gran paso hacia atrás durante la temporada pasada, cuando debía explotar como rojiblanco una vez completado su año de aclimatación. Sin embargo, fue al contrario. Timorato con balón, fue desaprovechando las oportunidades del Cholo hasta quedar relegado al banquillo, culminando la temporada sin ningún gol ni ninguna asistencia en 29 partidos. El Atlético le puso en el mercado durante el verano, pero ninguna oferta se acercó a la inversión realizada por el jugador de 25 años (70 millones por el 70% del pase).

Pero Simeone tenía claro que si Lemar se quedaba, seguiría contando con él. Y aunque en los primeros partidos su presencia fue testimonial, el francés está creciendo mucho en este periodo de la temporada. El punto de inflexión pudo estar contra el Salzburgo, cuando entró por Luis Suárez en el minuto 82 con el marcador empatado y la imperiosa necesidad de ganar y dio la asistencia para el tanto de João Félix que dejó los tres puntos al equipo rojiblanco. Acabó así con 18 meses sin participar con el último pase o la definición en un gol y sintió una liberación que puede ser determinante.

Porque una parte del bajo rendimiento de Lemar durante la temporada pasada parecía venir motivado por la falta de confianza en su juego. Un futbolista que necesita manejar el balón, conducir y sentirse determinante en el ataque colchonero. Y así se ha mostrado desde aquel día. El francés fue el mejor contra el Valencia y tuvo el premio del gol ante el Valladolid, jugando en la segunda mitad en la posición de carrilero izquierdo donde se le ha visto muy cómodo. Simeone siempre pide que sus jugadores expriman los minutos que tienen, calidad de minutos más allá de su cantidad.

Y ahí se está haciendo fuerte Lemar. Contra el Bayern entró en el minuto 87 acto seguido al gol del empate de Müller. Y en los instantes que estuvo sobre el césped puso un gran centro para el cabezazo de Hermoso y peinó el balón en una jugada que no pudo culminar Felipe. Poco más se le pudo pedir en el tiempo que tuvo. En el derbi contra el Real Madrid saltó al verde en el descanso para darle una marcha más al equipo. Su primera acción le costó la amarilla por un plantillazo sobre Casemiro, pero trató de echarse al equipo a la espalda ofreciéndose con continuidad y generando dos de las tres únicas ocasiones del equipo en todo el partido.

Cada vez más protagonista

No acertó a encontrar portería en una jugada parecida a la del gol ante el Valladolid, pero remató el gran centro de Llorente al segundo palo por fuera de la red. Un gol hubiese supuesto el empate y cambiar por completo el transcurso del partido. No llegó, pero no por ello dejó de mostrarse. La pedía e intentaba dar un paso más para estirar a un equipo muy replegado. Tras varios regates volvió a buscar portería en los últimos minutos con un disparo que se marchó por arriba. Su entrada fue una de las mejores noticias en el gris encuentro rojiblanco.

Ahora llega la Copa, un torneo donde aparentemente Lemar tendrá que ser protagonista. De momento ya se ha convertido en uno más en la rotación y ha ido ganando puestos entre las prioridades para Simeone. La confianza depositada por el Cholo se está viendo respondida y si recupera a un futbolista con tales características será un gran salto para el Atlético. Su calidad técnica es indudable. Lemar todavía está a tiempo, un campeón del mundo venido a menos, pero con ganas de demostrar que tiene mucho fútbol en sus botas para entregar a la afición del Atlético.

João Félix evita un lío

João Félix evitó a poco del final que el Atlético se metiera en un gran lío. El portugués hizo un partido magnífico y condujo al triunfo a un equipo que ofreció unas grandes e imprevistas facilidades en defensa. Ganó sufriendo, y mucho, el Atlético, pero lo hizo y se llevó tres puntos que pueden ser vitales para conseguir el pase.

Simeone sacó todo lo que tenía, con Luis Suárez y João Félix arriba y con Marcos Llorente y Correa apoyando desde las bandas. Potencial ofensivo para un encuentro que el Atlético no podía dejar escapar. La alineación dejaba bien a las claras las intenciones del Cholo y la necesidad rojiblanca de hacerse con los tres puntos. Nadie duda de que el Atlético es superior al conjunto austriaco y mejor demostrarlo desde el inicio, aunque la puesta en escena mostró un rival valiente, duro, que no dudó en atacar la portería de Oblak. Al cuarto de hora el equipo madrileño ya sabía que si llevaba la pelota cerca del área rival haría daño, por cuanto en defensa el Salzburgo pasó muchos apuros.

Pudo marcar João Félix en un remate increíble de chilena, también Suárez en un balón que se le marchó fuera por poco. De haber marcado el portugués seguro que hubiese sido uno de los goles de esta Champions. A la tercera fue la vencida con un zurdazo de Marcos Llorente, duro, raso, que el cancerbero del Salzburgo no pudo atajar. Me vino a la cabeza la máxima de muchos entrenadores: hay que tirar, siempre hay que tirar, puesto que puede pasar como en esa jugada donde pareció que el cancerbero pudo hacer más.

El partido lo pudo sentenciar Llorente pasada la media hora pero falló en el uno contra uno. No tiene el equipo muchos jugadores que puedan hacer los desmarques que hace el madrileño. Lo realizó todo bien menos definir. En esto no hay nadie como Luis Suárez. El uruguayo, sin embargo, no está para grandes carreras. El gol espoleó al Atlético, con João Félix pidiendo el balón y llegando con peligro al área. Pero el conjunto madrileño cometió uno de esos errores que tanto desagradan a su entrenador. Una pérdida en el centro del campo propició el contragolpe rival y el gol de Szoboszlai. Todo a cinco minutos del descanso. Prohibido hacer eso con el Cholo.

Igual que el tanto hizo que el Atlético ofreciera unos minutos de buen fútbol, el gol del Salzburgo metió al equipo en un mar de dudas. Los rojiblancos vieron tan sencillo hacer daño al rival que se quedaron atolondrados con la igualada. Vuelta a empezar. La jugada del encuentro llegó nada más reanudarse el mismo, aunque para desgracia del Atlético la protagonizó el Salzburgo. En tres toques y con una velocidad endiablada hizo el 1-2. Mwepu metió un excelente pase con el exterior a Ulmer, quien regaló el tanto a Berisha. Se nota que el Salzburgo juega en una liga donde prima el gol y al equipo austriaco le gusta salir a jugar. Pero igual que en ataque hizo peligro en defensa tuvo debilidades. Y lo aprovechó João Félix, en una estupenda combinación con Correa.

La puntilla de João Félix

En LaLiga el Atlético no encaja, pero en Europa es otra cosa. El Bayern le marcó cuatro y el Salzburgo metió el miedo en el cuerpo cada vez que pasó del centro del campo. En este sentido parece claro que cualquier tiempo pasado fue mejor. Savic escenificó el enfado a la hora de partido cuando tuvo que sacar en última instancia un balón que suponía el 2-3. En Champions no se puede regalar tanto. Sucedió lo que pocas veces se ha visto en partidos del Atlético: el rival tocar y tocar y penetrar por el centro de la defensa rojiblanca. No apuntilló el Salzburgo, con un descaro y valentía impropia del fútbol de este nivel, y lo acabó pagando.

Porque sucede también que el Atlético tiene jugadores de categoría máxima. Y João Félix es el futbolista de más calidad de la plantilla. Aprovechó un balón dentro del área para hacer el tanto de la victoria. Simeone corrió por la banda dando saltos de alegría consciente de la importancia del tanto.